sábado, 4 de diciembre de 2010

Mensaje 9 de Noviembre 2010



Audio/Mensaje MP3:

“Aquí estoy con ustedes. Vengo a cada uno de ustedes. Vengo y les saludo, derramo Mi amor y misericordia en ustedes, bendito benditos sean mis muy amados soy vuestro Jesús”.

“Bendito sea Mi pueblo que me invoca con amor, con fe y esperanza. Soy el Paráclito divino que une a la Santa Iglesia de Dios. Hay muchos que se hacen llamar Mi Iglesia, muchos de ellos no son Mi iglesia, son todos los que están haciendo el mal, no son Mi Iglesia, porque Mi iglesia es Santa y la Iglesia Santa es el cuerpo de Cristo, y la Iglesia santa representa a Cristo, aquel que no representa a Cristo que no da testimonio de Cristo no puede ser la Iglesia de Dios, no puede ser el templo vivo de Cristo. Aquel que es en Cristo es Santo porque el Santo esta  en el o en ella formando un solo cuerpo en Cristo el Señor, escuchen Mi palabras, mediten, recapaciten y hagan examen de conciencia. Vengo a cada uno de ustedes, les amo, benditos sean. En algunos estoy, pero en otros  toco a las puertas de vuestro corazón, quiero ser en cada uno, unificados todos en Mi, todos  en Cristo el Señor, y en el Padre Celestial. Alégrense porque la Reina del cielo y de la tierra  está con todos ustedes, denle la bienvenida con amor a la Reina tan amada, a la Reina que ilumina a toda la humanidad, María Santísima madre de todos sus hijos quien intercede y ora por toda la humanidad, soy vuestro Dios quien les habla, la 3ª. Persona de la Santísima Trinidad, con gran fe escuchen, reciban pongan en práctica y sean testigos de Cristo, a todos les amo, benditos sean”.

“Soplo en ustedes. No soy el viento del mundo, aquel que sirve para que ustedes tengan oxigeno en su cuerpo, Yo soy el oxigeno del alma, del espíritu, vengo a cada uno de  ustedes, les doy vida. Vengo como fuego, me poso en cada uno, soy el amor y la misericordia. Dichosos el que me abre su corazón y con gran fe me recibe. Todos ustedes han sido llamados a llevar una vida Eucarística, estén siempre en comunión con Cristo el Señor y en Cristo con el Espíritu Santo y el Padre. María Santísima es Mi amadísima esposa, Madre de Jesús, predilecta hija del Padre, Madre de todos ustedes. Vengo como agua a ustedes. Soy agua divina que purifica, agua que brota del amantísimo corazón de Jesucristo, vengo a todos ustedes. Muchos quisieran estar recibiendo lo que ustedes reciben, mas les digo mis hijos, ustedes que están recibiendo deberían estar contentos, alegres, dando saltos de júbilo y de alegría. Les canto una melodía y están tristes,   el pueblo de Dios es alegre porque el espíritu de alegría esta en cada uno, dichosos mis hijos que escuchan Mi mensaje, dejen todo con gran fe en las manos de María Santísima, que María Santísima intercede ante su Hijo Jesucristo. Benditos sean todos ustedes que escuchan Mi mensaje, el Padre celestial les bendice, el Hijo les bendice, el Santo Espíritu les bendice, les amamos, el corazón de María Santísima arde de amor por ustedes, les bendigo, a todos les bendigo”.

“Crean en Mi, Yo estoy con ustedes, conozco la necesidad de cada uno y les digo sonriendo, conozco la fe que hay en ustedes, ¡Oh si recogiera la fe de todos ustedes recogería tan siquiera un granito de mostaza! Muchos dicen: ¡Haber si el Señor me ayuda!   -Cuanto deseo que mis hijos digan: ¡Padre soy tu hijo, tu hija, no merezco que tú me sanes pues he sido una gran pecadora, pero si tú quieres, tú que eres misericordia y compasión, tú puedes sanarme, pero si mi enfermedad es para purificación mía y de mi familia,  dispón de Mí y de mi enfermedad!   -Me enternecen las almas sencillas, las almas que confían. En verdad les digo que voy con cada uno pero muchos de ustedes mis hijos retienen en su corazón todo aquello que con gran fe me dirían: ¡Padre tu sabes que sufro, te entrego mi sufrimiento, sé que llevo mi cruz de cada ida pero tú me has dicho que contigo mi yugo será suave y mi carga ligera, debo abandonarme a ti, tú me conoces que soy débil, que por mi sola nada  puedo, mas tu eres mi todo y mi fortaleza, dame fortaleza pues quiero estar en tu divina voluntad, que sea una ofrenda para ti mi enfermedad, mi necesidad, yo te la ofrezco, no merezco, pero tu tómalo por tu amor y misericordia inician unifícala en tu Santísima Pasión!  -Sé que en cada uno de ustedes hay diferente necesidad, saben que solamente de Mi les viene todo bien, toda sanidad, toda fortaleza en sus enfermedades, en verdad les digo mis hijos que con su cruz de cada día llegaran a Jesucristo mi hijo amado al Reino de los cielos, mas en este peregrinar Yo les doy merito en Cristo mi Hijo muy amado, les bendigo y les doy Mi paz.  Les escucho a cada uno, inclino mi oído, y les digo; Vengan abandónense en Mis brazos, en Mi descansen”.

“Mis hijos amados no se dejen llevar por su propio querer, miren que si se dejan llevar por su querer se desviarían del camino,  desviados del camino se perderían, mas Yo les digo, dichoso el pecador que clama a grandes gritos:  ¡Jesús ten compasión de Mi!,  -Aquí estoy con ustedes, Yo soy Jesús vuestro Dios, benditos sean todos, Yo vengo a ustedes, soy vuestro Jesús, quiero que se tomen de la mano cada uno de ustedes y que se vean a los ojos y cada uno mirándose a los ojos quiero que se contemplen y vean Mi rostro en cada uno de sus hermanos, en se guida dense un beso en el Nombre de Cristo y digan: Cristo te ama en Mi, Cristo te ama en Mi, yo te amo, Cristo te ama en mi y en Cristo María Santísima te ama. –Benditos mis hijos, ahora extiendan su mano derecha, cada uno ponga su mano derecha en el corazón de su hermano, acuérdense que vieron mi rostro, vieron mis ojos, ahora Yo les toco por medio de esta mano de cada uno de sus hermanos, Yo soy Jesucristo en cada uno de ustedes. Cierren sus ojos y cada uno sienta Mi mano en cada uno de sus hermanos, reciban Mi paz. Soy Cristo vuestro Dios que les doy la paz, mediten por un momento: Cristo me da su paz, Cristo es mi paz. Yo te recibo Cristo y en ti a María Santísima mi madre amada.   –Reciban bendiciones del Padre celestial, el Espíritu Santo desciende y esta con ustedes, mas quiero que sea en  ustedes.”

Tengan mucho cuidado, es tiempo mis hijos muy amados de que llenen su corazón de aceite, sus lámparas de aceite, pues llegara el tiempo muy pronto y ustedes será aquellos que a la venida del novio digan: ¿Me prestas de tu aceite?...  Yo quiero que cada uno tenga su aceite; sus obras, vida de oración, de sacramentos, sean misericordiosos los unos a los otros, ámense. Mis hijos, muy pronto habrá manifestaciones en el cielo, pero no serán las mías. Mis hijos los gobernantes de los Países se están uniendo a la gran maldad y muchos de ellos reciben ordenes asiéndolos unificarse a la Nueva Era. Mis hijos,  el crimen va en aumento, irá en aumento. Quien podrá detener, ustedes dicen, un rio crecido... Yo les digo, quien podrá detener un mar crecido, porque la ola de maldad ha llegado al límite y va en aumento, mira, va en aumento. ¡Que les he hecho pueblo mío!, ¡Que les he hecho! Les he  dado a Mi amado Hijo, nadie lo obligo, El me dijo: ¡Padre, el tiempo ha llegado, quiero ir, ardo por deseos de liberar ya a Mi pueblo, ya quiero estar en el vientre de esta Virgen pura, ella será Mi Madre, ella y Yo estaremos en la redención de la humanidad.  –Mis  hijos muy amados soy lento para enojarme, pero Mi amor es eterno, apenas se arrepienten de su pecado y Yo Me olvido de sus maldades, soy Dios de amor y  de misericordia. Tengan mucho cuidado mis pequeños, el mal irá en aumento, habrá cambios climáticos, Yo les amo”.

“Yo soy la Palabra y vengo a ustedes. Yo soy Cristo vuestro Dios. Yo soy Dios vivo, Yo soy Dios verdadero bajado del Reino de los cielos y engendrado en el vientre de una Virgen pura. Yo no soy creado, soy increado, soy Hijo
De Dios vivo. Según la carne naci de Mi Madre muy amada María Santísima sin intervención de varón, Yo soy desde antes de todos los siglos, Yo soy Espíritu, el Espíritu encarnado, el Espíritu de Yavhe. El Espíritu Santo que procede del Padre y del Hijo les hace a ustedes también descendientes de la realeza divina en Cristo, Yo vuestro Dios y Señor, mas les digo, si ustedes se apartan de Cristo, de Dios vivo, en ustedes ¿Cómo puede haber descendencia real?... En verdad les digo que hay muchos bautizados que están en el infierno porque ellos decidieron ir a ese lugar, Yo he venido a traerles la salvación, les he redimido con Mi cuerpo Santísimo, Mi carne que tome de la Santísima Virgen María, su sangre es Mi sangre, Jesús Yo vuestro Dios y María Santísima según la carne somos uno, mas Yo soy  uno en el Padre Celestial. Mi Madre Santísima esta unificada a la Santísima Trinidad, ustedes son en Mi, ustedes que viven y aman la Ley de Dios que llevan una vida sacramental, en esta vida sacramental dan testimonio de Mi, los que no dan testimonio de Mi, no me han recibido y si lo han recibido lo han echado fuera con su pecado, les amo”.

“¿Quien es Mi Madre?  ¿Quiénes son mis hermanos?  ¿Quién es mi descendencia?  Aquel que cumple Mi divina voluntad, el que está en Mi voluntad divina, el que testifica que Yo soy el Señor con sus obras, con sus palabras,  con su testimonio de amor y de caridad, Mi Madre mis hermanos son todos aquellos que con amor llevan las Sagradas Escrituras a los que no me conocen, les amo”.

 “Mis hijos muy amados, ustedes tienen horror al sufrimiento, y en verdad les digo que muchos de mis hijos que no sienten el dolor se dejan llevar por los deseos de su carne, de sus pensamientos escuchando a si aquellos enemigos vuestros que les desvían del camino. A muchos de mis hijos por el dolor han regresado de la muerte a la vida.”

Les Amo.

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