miércoles, 16 de mayo de 2012

Mensaje 26 de Abril 2012



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Tengan fe. Yo estoy con ustedes en todo momento de sus vidas. no les desamparare, en tiempos aciegos.  el tiempo que ustedes viven, dicen que es difícil, mas os les digo, que ahorita ustedes están en la alegría. os vienen tiempos difíciles. la humanidad se ha vuelto contra Mi, y  no entiende. no quiere escuchar Mi llamado, y muchos se están pervirtiendo. muchos se están apartando del camino. muchos están muriendo, y no hay quien  haga nada por ellos. todos piensan en si mismos, como el que piensa en comer, y no piensa en su hermano. así piensan mis hijos muy amados. ven al vecino perdiéndose, y dicen.:  > ¡Pobrecito. anda en el mal camino. desviado esta!   -Ven a la prostituta, y dicen.:  > ¡Oh que vergüenza esta en la prostitución!  –Y no se duelen de ella, simplemente  la critican, y ustedes  también se están hundiendo por la crítica, y por  la maldad. Yo soy Dios con ustedes hijos amados. os se los he dicho, y se los vuelvo a decir. el que esté conmigo, os se salvara. pero si está contra de Mí, y no se arrepiente de su pecado, os se perderá. Vengan todos. vayan, y traigan almas.  se los he dicho una, y otra y otra vez. que harían ustedes con su hija que se porta mal. ¿Acaso la echarían a la calle por verla en la prostitución? ¿No se dolerían de ella y la traerían?... y si su hermano, o un hijo fuera ladrón, ¿acaso ustedes lo dejarían?... ¿Antes bien, no orarían por el, lo acogerían con amor tratando de que dejara el mal camino?... Hijos amados. si ustedes mismos anduvieran en el mal camino, os Yo les digo, Yo el Señor Dios, cuanto desearía que hubiera un medio para que ustedes vinieran a Mi, mas, les he hablado una y otra vez. ¡les  he hablado tanto hijos!. pero muchos no han entendido, y muchos de mis hijos han recibido ya de Mi, pero estos mis hijos, aun siguen en ellos mimos. aun siguen  engordando. aun siguen guardando Mi mensaje. aun están haciendo lo que quieren en su voluntad, y no en Mi Divina Voluntad. el mensaje lo guardan, o lo esconden. esconden la Luz, y eso no me gusta. la Luz no se debe de esconderse. Yo soy el Señor Dios, quien le estoy hablando  de viva voz. instruyéndoles que deben de hacer, y como deben de hacerlo. os ciertamente, ustedes quieren trabajar en llevar devociones, y oraciones, y es bueno. pero, Yo doy Mi mensaje, y espero que mis hijos lo lleven. Yo soy la voz, y la voz no se debe de guardar, porque muchos la deben de escuchar. Yo les estoy hablando. soy Yave vuestro Dios, y les estoy hablando a todos con amor. vengan hijos amados. es tiempo de que vuelvan. el que se quede  atrás, ¿Cómo haré para que os regrese? si ya les he hablado, y si les hablo de viva voz, y muchos de  mis hijos no entienden, y hasta se alejan porque no quieren compromisos, y os  dicen.:  > ¡Para compromisos allá tengo en mi casa!. ¡Para dar, tengo a quien dar! Mejor me regreso.  – a estos mis hijos que dicen esto, les llamo necios. Yo mismo les estoy hablado. Yo mismo les estoy instruyendo, y les digo que es lo que deben de hacer. ¡Que pocos son los que en verdad tratan de hacer lo que Yo les he mandado!. muchos se están aun dejando llevar por su querer, por su sentir, por su hacer propio. pero muy pocos están en Mi Divina Voluntad. soy Yahveh, el Señor Dios  que les dio la vida. el Señor Dios de los ejércitos. Les amo mucho hijos amados.

“si les llamo la atención, es porque les amo. les quiero conmigo hijos amados. ¿Dónde está Mi mensaje?. Muchos  han sido escondidos. muchos de mis hijos os dicen.:  > ¡Guardemos este mensaje y después lo leeremos!   –Y Yo se los doy para que lo vivan, y lo hagan vivir en el Nombre de Cristo Mi Hijo tan amado. vengan pues evangelizadores, Yo los he hecho. no por su cuenta, si no en su Señor, y en Mi Divina Voluntad, y todo aquel que proclame Mi Evangelio se salvará, y tendrá un lugar muy especial en el  Reino de los cielos. mas, no usen la prepotencia, no usen el engaño, no quieran poner, o quitar según la voluntad de ustedes. todo háganlo en Mi Divina Voluntad, y así  serán merecedores del Reino de los cielos, que en Mi Hijo muy amado Jesucristo, por su Sagrada Pasión tan dolorosa, y en su amor, ha ganado para ustedes. Yo les digo que todos tendrán una recompensa. El Reino de los cielos. Ahora estoy aquí con ustedes. Yo les amo mucho. son mis hijos. soy vuestro Padre, y les quiero conmigo. no los quiero  alejados de Mi. antes bien, los quiero unificados, en Cristo Mi Hijo muy amado, todos formando el cuerpo Místico de Jesús, Mi hijo tan querido, y quiero verlos a todos en El. sean todos la familia de Dios. sean todos el cuerpo místico de Cristo. todos un solo cuerpo, sin excepción. Yo los quiero a todos en Mi Hijo muy amado. Es tiempo de guerra, y de batalla. ¿acaso ustedes ganarán la guerra por ustedes mismos?  no. solamente en Cristo, y os en el Espíritu Santo, que se les ha dado, como el don de amor mismo. Yo se los he dado hijos amados. benditos hijos tan queridos, les hablo de viva voz.

“Hijos. sigamos adelante. no detengan el camino que el tiempo llega. les pongo este ejemplo; Es como el ladrón que les va pisando los talones, y ya casi los alcanza para matarlos. así está el tiempo que os están ya viviendo. el mal esta pronto. sabe que son sus últimos tiempos, y sabe que va a ser recluido en la gena, y os quiere llevar en su odio mortal y satánico, a todas las almas que mas pueda, y que mas odia. y mas castigo, y mas tormento quiere para todos ustedes, porque  un día escucharon de viva voz  a su Señor, y eso le da rabia. el ya no me puede escuchar. Hijos amados. el es un ser oscuro, es un ser el cual, el solo verlo da un pánico terrible. os morirían hijos amados. el no se da a ver como es. es uno de los castigos mas terribles, el verle en el infierno. es uno de los castigos en el cual se estremecen, el ver a ese terrorífico ser, acercarse para destrozarles. les destroza a las mujeres sus partes nobles, una y otra vez, sin fin, a aquellas que enseñaron sus partes nobles en vida. en todo momento sienten las garras de satanás desgarrándoles hasta lo mas profundo, y os se vuelven hacer sus partes nobles, y les destroza una y otra vez. os el mal siempre esta presente. así cada parte de su cuerpo, que sea motivo de que os pequen, va a ser un castigo eterno. una  tortura eterna. aquellos por medio del  cual, hubo almas que se perdieron, y que pecaron, serán torturas terribles. sentirán una quemazón terrible, que nunca se acabará. Mis hijas quieren lucir sus partes, para dar tentación, para que muchos les vean, para que muchos pequen, y os muchas de mis hijas se ponen hasta postizos para dar tentación, y para pecar mas., ¡Pobrecitas hijas mías!. y pobrecitos hijos míos aquellos varones, que os traen sus ropas tan apretadas, que a Mi mismo me da tristesa. varon, viste con holgura. mujer, viste  decentemente. sus cuerpos son santos. son miembros del cuerpo místico de Cristo. y el cuerpo místico de Cristo es santo. sean santos pues. sus cuerpos sean santos. Hijas amadas. no pinten en demasía su rostro, pues su rostro es la imagen  de Cristo, y de MaríaSantísima. os si ustedes quieren el arreglo de su rostro, háganlo decentemente. os no busquen el que su rostro sea motivo, de que a muchos llame la atención. sean correctas en el hablar. y se los digo a todos, usen palabras santas, porque os les digo, ustedes están recibiendo el Cuerpo, y la Sangre de mi Hijo muy amado, y sus lenguas  deben de ser santas. nunca lleven chismes, y calumnias, porque os les digo,  su lengua debe de ser pura para Cristo, y en Cristo, su lengua será un medio para que Cristo se de a conocer. Sean de sentimientos puros, y de un corazón alegre, pero sencillo. hijas amadas.  hijos. eviten el hacer caer a otros en la tentación, y en el pecado. muchas de mis hijas dicen estar usando vestido, y se alegran, se glorían en  decir que traen vestido. Pero esos vestidos, los  usan muy insinuantes. no deben usar vestidos insinuantes. no los deben usar, más arriba de la rodilla, si no bajo la rodilla. No usen hijas amadas blusas escotadas, y sin mangas. usen ropas como hijas de Dios. ustedes cada día vienen presurosos, presurosas, a darme la gloria, la alabanza, y la  adoración, y en esa adoración, y meditación, a Mi Sagrada Pasión tan dolorosa, Yo me glorió, y me alego grandemente, y os les estoy dando purificación, y renovación en el espíritu, porque Yo os doy, y doy en abundancia, a los que me son fieles. a los que me son leales, y perseverantes. les hablo de viva voz. hijas amadas. aquí estoy con ustedes ahora. o ¿creen que no  estoy pronto a la cita de con mis muy amados?...

Hijos. nunca se exalten, si no antes bien, den la gloria y alabanza a su Señor Dios, quien por el ustedes son, y en el, ustedes hacen. porque Dios vivo, Dios verdadero, les ha tomado como un medio para hacer su obra, aun en su querer de ustedes, y en la voluntad de ustedes. pues si ustedes no están en el querer, y en la voluntad puestas en Cristo, no darán fruto bueno. todo sea para Cristo, y en Cristo, al Padre, y al Espíritu Santo. Les beso a todos. les doy Mi paz. sigan adelante en el camino. no se queden atrás, ni volteen para atrás ya!. el camino recorrido, recorrido está. acuérdense que satanás, os les está pisando los talones. va tras de ustedes. les odia, y sabe que ustedes os están en Cristo, y Cristo en ustedes, y os sabe que en Cristo, tendrán alegría grande, e infinita. alegría de los hijos de Dios, en el Reino de los cielos. Les amo mucho. soy vuestro Dios Yahveh”.

Mi casa es vuestra. todo lo Mío, es del Hijo, y todo lo Mío, es de ustedes hijos amados. El tiempo ya esta aquí. viene pronto. ¿cuando será?...  solamente Yo lo se. os les digo, que fechas no he dado. Les amo mucho. No tengan temor, pues si un sismo viene, ustedes están en Cristo. ¿A que le temen pues hijos amados?. Les digo, ustedes no morirán. en Cristo tienen vida, y vivirán eternamente. Alégrense. no estén tristes si dejan este mundo. ¿o acaso ustedes quieren hacer de este mundo su reino?... Su Reino está acá conmigo. en la casa de vuestro Padre. la que ganó Cristo, por su Sagrada Pasión tan dolorosa. alégrense pues hijos. en Cristo no morirán, tendrán vida. Mi Hijo muy pronto vendrá. muy pronto vendrá la Parusía tan esperada. muchos os van a sentir un terror infinito, otros mas, una alegría inmensa. sean pues de los que sientan esta alegría. Cuanto deseo seguirles hablando. deseo dialogar mucho con  ustedes. les beso a cada uno, con besos de Mi boca, y con Mi amor quiero que amen. soy Yahveh vuestro Padre. Tengan fe, y sigan adelante. en ese quedarse en su voluntad, acuérdense que el ladrón puede llegar, entrar, y hacer destrozos en ustedes.  No se aparten. el rebaño permanece unido, dividido esta en peligro. Me gusta mucho escuchar las palabras que salen del corazón. me llena de gran alegría la sinceridad de mis hijos.

Yo soy el buen pastor. aquí estoy con ustedes. dichosos los que han decidido dejarlo todo, y seguirme. no tengan  apegos en este mundo. no busquen las cosas terrenas. busquen  primero el Reino de Dios, y su justicia divina, y todo se os dará por añadidura. Les amo. soy vuestro Señor Cristo Jesús. Estoy contento con ustedes. Les amo. El que cree en Mi, da testimonio de Mi, y Yo estoy en el, y Yo lo hago uno en Mi, y en Mi, Yo os lo traigo a Mi Padre Celestial. Os les digo, que el que cree en Mi, os vive en Mi, y el que vive en Mi, deja todo aquello en lo cual hay podredumbre. dejen todo por Mi. Les vuelvo a decir; Hijas que dicen usar vestido, si estos vestidos son muy entallados al cuerpo, no los usen. no quiero que sean motivo de pecado para otros. acuérdense que el engañador esta pronto. Benditos sean todos ustedes. les amo. soy vuestro Jesús. Sigamos adelante, y no se detengan. quiero morar en ustedes, y que sean morada hermosa para Mi. Mi Madre santísima, esta con ustedes. ámenla mucho. ella les ama, con el amor con que me ama a Mi. son sus hijos son sus pequeñitos. En María no teman. les trae a su regazo, como una madre trae a su pequeñito, y le cuida de todos aquellos enemigos que os quieren el mal para su hijo. Sigan adelante, no es tiempo para que ustedes piensen en su querer humano. piensen que tienen un espíritu. piensen que tienen un alma, y que el espíritu, y el alma, es mas que el cuerpo, y os en el espíritu, está también el cuerpo.

Les amo.






Mesnaje 20 Abril 2012




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Permanezcan unidos, formando un solo cuerpo, el Cuerpo Místico de Cristo. Mi Madre Santísima está con ustedes. Alégrense mis hijos amados.  Les bendigo y les doy mi paz, estoy con ustedes pueblo mío.
Cada uno de ustedes es único, e irrepetible para Mí. Os les doy vida. Solamente por una vez doy vida, aquí  en este mundo. Terminará su peregrinar y ya no volverán. Muchos dicen que reencarnarán. éstas son creencias paganas, e ignorantes les llamo. Escuchan otras voces, y muchos de mis hijos van por el mundo en la ignorancia, diciendo.  >  Habrá Dios.  Quién me dio la vida. De donde nací yo.  Nací de una mujer, con la cooperación de un hombre. Pero en sí, Quién soy yo.  Lo único que se, es que soy yo.  - Muchos de mis hijos viven en la duda, los que han estudiado se dejan llevar, solamente por teorías mundanas de hombres. Leyendo libros y libros, y allí no está el arrepentimiento, la conversión, y la sabiduría.  La sabiduría se da gratuitamente, y Yo soy la Sabiduría; y es para todos mis hijos. Al ser bautizados, han recibido el Don, de ser hijos de Dios. Ustedes nacieron según la carne de sus padres, pero les digo, que el día de su bautismo, nacieron en una vida nueva en Cristo Jesús. Así siendo en Cristo, Cristos nuevos. 
Yo soy el Buen Pastor, y me he quedado para dejarles la Buena Nueva, Yo soy la palabra, Yo soy el Señor.
La reencarnación son inventos de los hombres, aún los animales, no tienen reencarnación. Un animal es criatura de Dios, creado por Dios, pero ese mismo animal, se acaba su ciclo de vida. Todo lo nacido tiene un tiempo, solamente un tiempo aquí. Os les digo también, tienen un tiempo aquí en la tierra. Los he creado, fueron engendrados, tuvieron un tiempo de gestación, y un día en que Yo quise que nacieran, ustedes nacieron.  Tienen un ciclo de vida, van por el mundo caminando, y conociendo. Pero muchos erróneamente, se abandonan a las cosas terrenas. Le dan toda clase de lujos a sus cuerpos, y a su paladar, se abandonan al placer de la carne. Completamente se abandonan al placer de la carne, y no pueden servir a dos señores a la vez.  Su carne también tiene que ser mortificada. El Espíritu sufre, se duele cuando ustedes solamente viven para su cuerpo. Asi Cómo pueden decir, que son mis servidores, y que están  en el  camino. Si solamente piensan en su carne, piensan en como vivir mejor, pero no piensan en sus hermanos. Solamente piensan en ustedes, en tener y en vivir. En verdad les digo, que aquel que se abandona solamente al placer de la carne, no puede decir que está en la verdad, y no puede decir que está libre. Hace falta la mortificación de la carne, para que su espíritu sea fortalecido. Hay muchos que están amontonando dinero, riquezas ilícitamente. Están en el placer del mundo, y de la carne. Y para ellos su Dios, es el dinero, y las cosas terrenas. Hay muchos que dicen. >  Señor, yo gané el dinero, y lo tengo lícitamente.   - Sí, pero si no compartes lo que Yo te he dado,  también te digo que eres un ladrón. Porque Yo te he dado en abundancia, y has faltado a la caridad. El  tiempo lo dedicas solamente para ti, para tu arreglo personal, y para tu querer. Y mira, para tu hermano, para la oración, tienes muy poco tiempo. Y si haces una obra de misericordia, si oras y si ofreces un sacrificio, lo andas proclamando  por  todos lados.  Yo hago, yo soy, lo dices en un engaño de satanás.  Tu te llamas, yo soy, yo hago.  Acuérdate que no debes proclamarte ante tus hermanos, esperando que digan, que bueno es,  es muy caritativa, y misericordiosa. Siempre te gusta que los hombres te reconozcan, y que te alaben. Y esto no viene de Mí, te disminuye, te desmorona, como el edificio que se desmoronó. Esto no me gusta, porque ya estás recibiendo aquí tu pago, te honran, y te alaban. Os te digo  aquí ya estás recibiendo tu pago. Cuando llegues allá, me dirás.  >  Señor acuérdate, yo te alababa y te bendecía.  Acuérdate que yo iba a misa, y te recibía. Acuérdate también que yo iba a visitar a los enfermos.  - y Yo te voy a decir, sí, pero tu ya recibiste allá tu pago, allá recibiste la alabanza, buscaste tu gloria en la tierra.  Ahora vienes con las manos vacías. 
 Yo les hablo con la verdad, aquel que dice que hay reencarnación, Yo les digo, es un engaño de satanás. Ustedes solamente tendrán un juicio, si hicieron bien, como Yo lo he pedido, en el secreto con su Padre.  Su Padre les recompensará, su alegría será grande. Benditos hijos tan amados.  Muchos de mis hijos, en un engaño tan grande, dicen.  > Jesucristo no es Dios, Jesucristo fue un gran hombre.    - Son aquellos ciegos, aquellos que viven aún con la venda en los ojos, y no quieren que Yo se las quite. Muchos  no reconocen al único Hijo que Yo tengo, al Primogénito Jesucristo. No lo quieren aceptar como el Hijo de Dios vivo, no lo quieren aceptar como Dios.  Yo les digo, todo aquel que no crea en mi Hijo, todo aquel que no lo acepte, No podrá tener vida eterna.   Tienen la vida aquí con ustedes, se ha quedado para darles vida, y vida en abundancia. Él es el perdón de sus pecados, y les ha redimido. Les hablo Yo, Yahvé vuestro Dios.
El ya les ha redimido, El es bueno, es Dios. Se alegra grandemente, cuando el pecador viene presuroso, y le dice.  > Señor mío y Dios mío, creo firmemente que Tu me has redimido. Creo firmemente que has pagado por mis pecados. Creo firmemente que eres el Dios vivo, y que viniste porque me amas, como Dios y como hombre.  Vengo arrepentido, se que Tú puedes lavarme, y purificarme. Hacerme hombre nuevo.   - A mi Hijo muy amado, le gusta que vengan a El. Dónde lo van a encontrar. No lo encontrarás en las cosas terrenas, ni en las novelas, ni en los antros, ni en aquellos programas pecaminosos, ni en la crítica ni en la calumnia.  Allí no está, El es Dios, y sabes donde está.  Está contigo, siempre contigo, aunque seas tan pecador, mi Hijo está contigo. Está esperando en todo momento que escuches, arrepiéntete de tus pecados, y vive.  Cree en mi palabra, que es palabra de vida eterna. Mi palabra es sendero, y vida.  Dios siempre les está hablando, dichoso el que cree en el Hijo. Porque os les digo, que todos ustedes, en mi Hijo muy amado, son mis hijos.  y Yo los contemplo en mi Hijo, y me alegro de que ustedes en El, y El en ustedes sean un solo Cuerpo. Todo el pueblo de Dios, sea en Cristo.  Es incomprensible para ustedes, pero os les digo, dichoso el que sin comprender lo está creyendo. Soy Dios y mis designios pocos lo conocen, pero creen en mi palabra. Dichoso el que sin ver cree, dichosos los que están recibiendo con gran alegría, por medio de mis  hijos muy amados Sacerdotes, al Dios vivo y verdadero en ustedes. Benditos sean.
Les vuelvo a repetir, No hay reencarnación, son únicos e irrepetibles.
Arrepiéntanse si ofendieron al Dios vivo y verdadero, y no proclamen lo que el Señor por amor, les ha confiado. No lo proclamen, porque Dios se encarga de todo, porque Dios hace su obra en su Divina voluntad, y en su querer Divino. No andes proclamando por allí que tu haces, porque en verdad te digo, que si Yo no lo quisiera,  dejarías de ser.  Y si Yo deseo, con tu voluntad misma ofrecida a tu Señor, en ese abandono a Mí, Yo haré en mi Divina voluntad, lo que Yo deseo. Os si Yo quiero hacer mi obra por medio de ti, en muchos hacerme conocer, hacerme amar, y que todos conozcan la Buena Nueva. Cristo está vivo, y no crean más en la reencarnación, porque no existe. También les digo hijos tan queridos, se están abandonando a toda clase de aparatos electrónicos, han hecho su Dios del Internet, de la televisión, y de las modas, aún de ellos mismos. Muchos hacen de ellos mismos su Dios, y a Mí no me dejan lugar. Para tan siquiera un tiempo, en el cual ustedes tengan un abandono a Mí. Quiero que vayan cambiando, según su voluntad, a mi Divina voluntad. Muchos dicen estar en mi Divina voluntad, y  proclaman, estoy en la Divina voluntad. Pero de verdad estás en mi Divina voluntad. Analìza, Estás haciendo lo que tu Jesús quiere.  Te has abandonado hacer el bien a tus hermanos.  Te has despojado de ti mismo, y de todas aquellas cosas que te dominan.  Para ti es imposible, pero en Mí todo es posible, soy vuestro Jesús, vuestro Cristo.
Estoy muy ofendido, lloro y gimo. Mi corazón sangra, y el de mi Madre Santísima sigue traspasado. Ahora por muchas espadas de dolor, pues muchos de mis hijos se han abandonado al satanismo, y han tomado a ese mono que llaman santa muerte. Es satanás, está en el mundo, siempre al acecho, y toma medios. Aquellos que han abierto la puerta al mal,  y puede hacer mucho daño.  Por medio de uno solo, en el cual satanás esta actuando por medio de él, hará grandes destrozos. Vivan vigilantes, unidos todos en oración. El demonio quiere hacerse pasar y hacer creer, que el es mi Madre, que es la Purísima Virgen, y en burla os están sacando la imagen de la Pieta.  Al demonio teniéndome en los brazos, es abominable.  Se está extendiendo, tengan mucho cuidado, y hablen a sus hijos y ábranle los ojos, quitando esas vendas.  No dejen de evangelizar. Miren en algunos lugares, muchos a los que llamo satánicos, están tomando a la muerte,  haciéndoles creer que es mi Madre, y que me tiene en sus brazos.  Orad hijos amados, interceder por todos aquellos, que están adorando a satanás. Vienen tiempos muy difíciles y desastrosos, estoy  muy cansado ya. Mi pueblo se vuelve contra su Señor que les dio la vida. Se están dejando llevar por lo que muchos llaman la Nueva Era, y les dicen.  > Eres libre; eres tú. En esa  Iglesia Católica solamente los están haciendo esclavos, y Dios no te ha creado esclavo. No están en la verdad, apártate de ese lugar.   -  Así habla satanás por medio de muchos.  Muchos mal aconsejan,  aún los mal llamados maestros, y educadores, están entregando a mis niños medios de protección, para que no contraigan infecciones. Dicen ellos, para que no queden embarazadas esas jóvenes, es abominable.  Me es muy Desagradable, y pagarán todos estos mis hijos, porque no quedará sin castigo, el que estén haciendo tanto daño a mis pequeños, quitándoles su inocencia.  Orad e interceder, orad mucho, pues muchas jovencitas conciben, y matan a sus hijos. Os les digo, que esos maestros les dicen.  > Puedes abortar,  puedes deshacerte del producto. Tienes que seguir estudiando.   - Hay muchos padres ignorantes que no cuidan de sus hijos, y están en pecado mortal.  Oh cuanta mortandad, hay muchos muertos, están llenas las ciudades y los pueblos, y hasta los montes. Qué haré hijos amados.  Os enviaré una Purificación, está muy próxima la parusía de mi Hijo. Vendrá pronto. Para muchos será alegría infinita, y para otros será terror.  Ya mis ángeles vienen, y están separando a los unos de los otros. Espero que os lleven mi mensaje, ustedes han sido llamados, y han escuchado mi voz. Están dando fruto en Cristo Jesús, no se separen los  unos de los otros. Habrá quien escuche voces y les quieran dividir, están trabajando para el Reino de los Cielos. Me estoy haciendo conocer por medio de ustedes, evangelizadores,  mis servidores. Vengo y os encuentro la higuera con fruto, lo corto y lo traigo a Mí, son ramos del mismo árbol.  Cuídense mucho no se separen. Yo mismo el Señor he permitido en este grupo de oración, varios Apostolados, pero es uno solo en Cristo. ámense mucho en el amor de Cristo, y sigan trabajando. No  permitan  que nada, ni nadie les distraiga.  Sigan en esa cadena de oración de las veinticuatro horas, y lleven la Buena Nueva.  Me desagrada el que ustedes digan,  > Me conformo con estar en un rinconcito, aunque alcance el último lugar.   - No, hijos amados, ustedes están llamados a ser santos. Santos en el que es Santo, Cristo Jesús, quiero que ustedes estén en el grado máximo de santidad. Cuanto desearía que ustedes publicaran, desenmascarando a satanás, que NO HAY REENCARNACIÓN. No la hay. Somos  el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Me gusta que tengan fe, y que esperen de Mí. Algunos están viendo al hombre, esperando de el,  y fijándose en el hombre. El hombre no es Dios. No esperas del hombre, que aùn en su testimonio el sea perfecto, Cualquier hombre, no puede permanecer en la perfección.  Acaso tu no vas en el camino, no has experimentado que el mal siempre está presente. Está presente con todos mis hijos, el mal siempre busca hacerles caer en el pecado, y en la tentación. No pongan su corazón, su mirada, ni su esperanza en el hombre. Aquel que pone su esperanza en el hombre, su mirada en el hombre, y lo toma  como un guía, o como pastor, puede estar en peligro de desviarse el, y aquel en el que puso su confianza.  Antes bien, orad e interceder los unos por los otros, y acordaos que son hombres y que van por el camino, y que son peregrinos.  Y que en una obra de caridad y misericordia, como Cristo es Bueno y Misericordioso, quiero que como el Cuerpo Místico de Cristo que son, oren, intercedan y tengan siempre su mirada puesta en Cristo, su esperanza en Cristo, y la fe en Cristo. Aquel que espera de un hombre, reciba pues del hombre. Quien es el único guía, el único Pastor, Cristo. Yo les he hablado de viva voz.  Más sepan que el hombre va tambaleante y puede caer. Miren que el hombre cuando está descuidado, puede llegar presuroso el espíritu de ira, de envidia, y de celo. Pero si están vigilantes como les he pedido, no les sorprenderá el mal. Ciertamente les tambaleará, pero no caerán. Acuérdense que son mi Iglesia y mi Iglesia es Santa, pero también es pecadora.  El Santo Padre, no viviría sin confesión.  No hijos, moriría.  Él siempre confiesa sus pecados, siempre vive en una búsqueda de su conversión, siempre en una búsqueda de una vida en Cristo, igual que todos. Pero en verdad les digo, no pueden permanecer sin Sacramentos. Yo soy Jesús Sacramentado, y todo aquel que es peregrino,  venga a su Señor presuroso. No quiero que péquen, nunca pèquen deliberadamente, y no digan.  > Es una mentira piadosa.  - Es pecado, y lo están aceptando. Están abriéndole la puerta a satanás.  Acaso estuvieron descuidados y pecaron, arrepiéntanse y arrepiéntanse de todo corazón, que Yo les doy vida nueva. El pecado es muerte, Yo quiero siempre para ustedes una vida nueva, y una resurrección, en el Sagrado Sacramento de la Confesión. Yo estoy en el Sacerdote, que he tomado como un medio, para darles la absolución de sus pecados. Pero les digo,  aquel que diga.  > Yo no tengo pecados. Aquel es un pecador. - Es un mentiroso, y Ya está pecando. Le llamo un ciego, porque no ve en el mismo que es un pecador, y que cuantas veces ha pecado.  Muchos de mis hijos se alejan porque dicen.  >  Aquel es un pecador,  vi aquel sacerdote enojado, y me corrió.   - Acuérdate que es hombre, ora por él en una obra de misericordia. Quizá estuviste en un grupo de oración, en una conferencia, en la cual estuvieron proclamando la Buena Nueva, pero viste un gesto en tu hermano que no te gusto, y ya satanás, de pronto, hizo su obra mala en ti. Y te puede tomar como un medio para dispersar aquello, en aquella asamblea en la que se está proclamando la verdad. No se dejen llevar por el error, en el que satanás quiere hacerles caer, son hombres, son peregrinos, y son tambaleantes. Les he dicho,  construyan sobre roca, se podrá tambalear la construcción, pero no caerá.  Aquel que edifica sobre arena, según su querer, su pensar, y según el hombre, están en peligro de que se desmorone esa edificación en la arena. Quiero que todos estén unidos, todos como hijos de Dios,  como bautizados, y como miembros del Cuerpo Místico de Cristo. Quiero  que todos se ámen, que se ayuden, y quiero que tengan la caridad, y la misericordia de los unos a los otros. Que se aconsejen en un amor fraterno, aquí me quedo con ustedes. Quiero ser en ustedes y que ustedes sean en Mí, en Mí son hijos predilectos del Padre. Mi Espíritu en ustedes.
En Mí son,  por mi Sagrada pasión tan dolorosa, ustedes valen, y de ser reos, Yo los he hecho libres en Mí. Ciertamente, por ustedes mismos no valdrían. La carne no valdría por si misma. El hombre no valdría por si mismo.  El Espíritu se entristece y muere. Pero Yo Dios Altísimo,  me he quedado para dar al Espíritu vida, y vigor a su cuerpo. No se dejen llevar por su querer, por lo que ustedes quieren hacer. Todos son llamados a evangelizar, porque son mi Iglesia. En Mí, son un pueblo Sacerdotal. Yo el único y eterno Sacerdote, he venido y los hago uno en Mí, pero si ustedes se dejan llevar por ustedes mismos,  darían fruto malo y deshechado sería.  Ustedes valen, son Reyes, Sacerdotes y Profetas, en el que es Rey de Reyes, y Señor de Señores. Benditos hijos, más no es más el siervo, que su Señor, no es más el alumno que el maestro. No se exalten pues, no se subleven, y no se sientan superiores los unos que los otros. No se sientan maestros de los otros, porque maestro solamente hay uno, y es Cristo. Yo en ustedes y ustedes en Mí, llevaremos la Buena Nueva. Les vuelvo a decir, por ustedes mismos nada harían bueno,  porque lo que Yo hago, lo hago por medio de ustedes, cuando me lo permiten.  Quiero su voluntad, su entrega total a Mí. Les he hablado mucho del pecado, y sus consecuencias. Ténganle horror al pecado, es muerte, y es satanás.
Ahora alégrense porque el resucitado está entre ustedes. Y saben cuantas veces han muerto.  Para ustedes son incontables, pero para Mí, las llevo contadas una a una. Cada vez que han muerto en el pecado, les he dado vida nueva, y les he dado una resurrección. Vivan en el Dios vivo que está con ustedes, y les da vida. Mi Padre se gloría de cada uno de ustedes en Mí.

les amo.







lunes, 7 de mayo de 2012

Mensaje 17 de Abril 2012



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María Santísima intercede por cada uno de sus hijos. Ella misma como una madre amantísima, esta intercediendo por cada uno de sus hijos, escuchemos sus ruegos. Oh Padre, mira que ella es una madre amantísima, que ama con el mismo amor, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, porque en ella mora el amor. El amor de María Santísima es el mismo amor, de la Santísima Trinidad.  María Santísima está orando e intercediendo por cada de ustedes. Dichosos todos mis hijos que se sienten muy amados de María Santísima. Benditos sean mis hijos que dicen.  > Jesucristo es Mi Señor.  - Dichosos los que saben que Yo soy el salvador, dichosos los que confían en Mí. Pues aquel que os con fe espera de su Señor Jesús, reciben de Mí, por la fe y esperanza  que tienen en su Señor Cristo Jesús. Muchos fueron hoy llamados, pero muchos tuvieron que hacer. Este es un encuentro con Dios vivo y verdadero. Una cita de amor que nos damos, benditos  ustedes que en espíritu vienen a entregarse, al espíritu mismo que tanto les ama, el Espíritu de Yavhé. El Espíritu Santo que os dió Jesucristo a su pueblo. Oh Padre aquí están  mis hijos muy amados, os míralos en Mí, y gloríate de cada uno de ellos. Vengo con  cada uno de ustedes y les llamo, y les beso. Soy vuestro Señor Jesús.

 > Hijas, hijos, soy vuestra Madre María Santísima, les amo, crean.  Mi Hijo está con  ustedes y os quiere estar en ustedes.  El quiere estar dentro de ustedes con su Espíritu, y el espíritu en el suyo, os ha venido a formar una sola  iglesia. A dar su espíritu a cada una de sus hijos unificando a toda su iglesia en un mismo espíritu, en un mismo cuerpo y en un solo Señor Jesús. Todos una iglesia con un solo Padre, os Yahvé el Señor. Soy vuestra Madre María Santísima, son mis chiquitos, mis niños, mis muy amados. Benditos chiquitos, les hablo a ustedes aquí, os recen el Santo Rosario, que no les de flojera, recen el Santo Rosario. Recen y oren en meditación la coronilla de la  Divina Misericordia. Sean perseverantes en esta visita al Santísimo, en adoración a la sagrada Pasión de mi Hijo tan querido, donde se gloría en tener ese diálogo con ustedes. Os el Señor espera ese momento en el cual hay una cita de amor en su casa santa. Donde dialoga y os espera el dialogo con sus hijos. El Señor se entristece por tantos pecadores, y muchos que  no os escuchan  su llamado. Os dice;  - Ven, te hago el llamado, arrepiéntete de tus pecados. Quiero que vivas.   > Ahora estoy Yo con ustedes, aunque  para muchos no soy visible. Pero me mirarán, con Mi Hijo muy querido  Jesús. Mi querido Hijo esta muy próximo a venir, y Yo os vendré con Mi amado Hijo. Os vendremos y ustedes me contemplarán la venida de Mi Hijo tan  querido Jesús de Nazaret, con todo su pueblo será visible para todos. Descenderá acompañado de los Ángeles que vendrán anunciando la venida del Rey, con trompetas, tamboriles, flautas, y panderos.  Será una gran fiesta celestial, os entre cánticos  de Santos y Ángeles os vendrá el muy amado. Será una alegría grande  para los que le aman, para otros mas, será motivo de espanto, de terror.  Pues sepan que el mal tiene  miedo, un miedo infinito, terror  al Señor Dios Jesús, que les ha redimido a todos ustedes. Y que es terrible para su enemigo. Yo les amo mucho, soy vuestra Madre María Santísima. Ciertamente vienen tiempos terribles para muchos, pues os les digo que el hombre quiere imponer su voluntad sobre todo el pueblo. Mas bendito sea el pueblo de Dios que se abandona en el Querer  de Dios, vuestro Dios que tanto les ama y no les dejará. Pues Dios es el Todopoderoso que os envió  el Maná,  a su muy amados, a los que sacó de la esclavitud y os llevó lejos del Faraón. Aunque estos mis hijos, algunos, no alcanzaron a llegar a la tierra prometida por su pecado, por su desobediencia y maldad. Mas les digo, benditos los que hacen, lo que el Señor les ha pedido, y  os les dice, esta con ustedes. La tierra prometida la ha ganado el Señor para todos ustedes, el Reino de los cielos en Cristo Jesús.  El mismo es guía, es pastor, el mismo Señor, el mismo es Dios, el mismo es Padre y Señor. Oro e intercedo por ustedes, en Mí no se van a perder, les prometo, en Mí no se pierden, soy vuestra Madre María Santísima que intercedo ante Mi Hijo tan querido. Y Mi Hijo  os se duele de mis lágrimas y os dice.  - Oh Madre tan querida, no te  puedo negar nada por tus lágrimas. Mira Madre, fue un gran pecador.  > Y Yo le diré,  Os Hijo, acuérdate que se reunía por amor  a ti, en adoración a tu sagrada Pasión tan dolorosa.  Tu fuiste disminuyendo su pena temporal en el purgatorio. Os no vaya al infierno Hijo amado. No ves que ellos te amaron y te aman. Perdónales sus pecados, y como tu me los has entregado como mis hijos,  Yo como su madre, y ellos  que me han llamado Madre mía, Yo no quiero dejar a mis hijos fuera. Os mira mis lágrimas que derramo por mis hijos, Que no se pierdan, sálvalos. Tu ya los has redimido, sálvalos  y perdónales.  -Os Madre mía, ciertamente Yo te los entregué en esta agonía tan dolorosa, en la santa cruz. Pasa pues con ellos Madre mía, pues  ciertamente eres su madre, y ellos tus hijos. Pasa con ellos Madre mía, ciertamente os no se perderán,  porque Yo ya los redimí.  Y porque tu me lo pides Madre mía, mas ellos irán al lugar que les corresponde, según sus obras de misericordia y su obediencia. > Yo intercedo por ustedes hijos amados, Yo os amo y en verdad les digo, que si os estuvieran en el último lugar por su desobediencia, por su pecado el cual ustedes arrepentidos confesaran. Porque les digo que les asistiré en el último día para que reciban los Sagrados Sacramentos. Y no se vayan sin Mi Hijo muy amado Cristo Jesús, y os ustedes en Mi Hijo tan querido. Yo os les digo vuestra Madre María Santísima, en Mí no se perderá ni uno de ustedes. Yo os amo mucho este grupo de oración, Jesús Eucaristía. Este grupo no fue fundado por nadie, no fue formado por hombre alguno, sino por el Dios vivo, Dios verdadero, Jesucristo, Mi Hijo tan querido, y que planes ha tenido y os tiene. Muchos de mis hijos en su falta de fe, os han hecho de este grupo de oración,  motivo para que os critiquen, y para que otros más os digan.  > ¿El Señor ciertamente hablará?.  > Ahora les digo, orad por todos aquellos que le abren la puerta al mal. El mal quiere hacer su obra destructiva en aquel que busca seguir adelante. Seguirán bajo la protección y amparo de Jesús, y María. Os les amo a todos, soy vuestra Madre María Santísima, y todo el que este en obediencia a su Señor, os les digo. La obediencia es grata al Señor. Dichoso el que no critíca a su hermano. Dichoso el que no es juez de su hermano, porque Yo les digo, por su misericordia, el Señor será misericordioso. Mas aquel que es juez de su hermano será juzgado. No juzguen pues, para que no sean juzgados. Os amen. A Dios vivo le gusta que se amen en su mismo amor. Ámen hijos amados, soy vuestra Madre María Santísima, les amo.

 - Yo estoy con mis hijos, con  Mi pueblo que tanto amo. Pero hijos Yo quiero ser en ustedes, os quiero que Mi Espíritu sea morada en ustedes, Soy vuestro Señor Jesús, os Mi Espíritu os doy. No rechacen pues, al  Espíritu de Dios, no rechacen al Espíritu Santo. El quiere quedarse en ustedes, y darles vida. Quiere guiarles, e instruirles. El Espíritu  Santo en ustedes, os aleja a las tinieblas. En su docilidad, en su obediencia, en su entrega, y dando su Fiat, al Espíritu Santo. Que en el permanecerán en perfecta obediencia. El Espíritu Santo se duele de un alma humilde. Soy vuestro Jesús, les doy Mi Espíritu, reciban Mi Espíritu. Cómo esta su morada, No Recibirán al Espíritu Santo, en un espíritu sucio, pestilente. Dichosos los que están en gracia de Dios, y en los que el Espíritu Santo os dice; Son mis  muy amados y Yo soy su pastor y guía. Soy vuestro Dios, Yo me glorió de todos ustedes. Soy Dios con ustedes, y en ustedes.

En esta tarde nos hemos dado una cita de amor. Mas quiero que se arrepientan de todo corazón de su pecado, os quiero que se arrepientan haciendo examen de conciencia. Arrepiéntanse hijos.  Os quiero dar sanidad interior, la he dado una y otra vez, pero mis hijos se siguen  llenando de lepra por el pecado. Os arrepiéntanse.

Aquí están mis Ángeles, y donde estoy Yo están mis santos. Donde está el Señor están los suyos, y os les digo, ustedes que están en comunión con  su Dios y Señor, con ustedes siempre hay Ángeles. Siempre en esa comunión de los  Santos, Yo permito que mis hijos dialoguen con ustedes. Yo permito que vengan. Oh hijos amados esta es una gracia muy especial que os permito, y es la que doy algunos. Mas estén despiertos, vigilantes porque el mal está al acecho, y en todo momento os trata de confundirles. Hay muchos falsos profetas,  muchos os hablan anunciando la buena  nueva según el hombre, y no según el Espíritu Santo. Os cuidaos mis hijos. Permito la comunión de los Santos. Hijos que las Sagradas Escrituras siempre estén con ustedes. Oren y mediten con las Sagradas Escrituras. Las Sagradas Escrituras  siempre con ustedes, pidiendo al Espíritu Santo, el don de la Palabra.

Esta tarde es de sanidad, Yo soy el Divino médico, de Mi les viene toda sanidad. Yo doy salud en el espíritu, doy salud en el alma, y en el cuerpo. Yo quiero que os cuiden de su salud.  No se embriaguen, no tomen ese vicio de fumar, os les hace daño. Les he hablado tanto que no tomen esos refrescos negros, os les hacen daño, no tomen aquello que tanto les hace daño. Os toman tanto refresco. No lo tomen, ciertamente se que ustedes como los niños, buscan siempre lo que es agradable al paladar, a su lengua. Os hijos pueden tomarlos, porque os ustedes viven en el mundo.  Mas con tristeza veo que algunos toman tanto refresco, que os me aflige. Porque ustedes enfermarán su cuerpo.  Hay tantos que enferman porque descuidan  su cuerpo, y su carne.  Ustedes mismos, cuídense,  tomen mucha agua, pueden tomar agua de frutas, coman verduras. Miren que Yo lo he creado todo para bien de ustedes. Mas mucho ha sido contaminado por el hombre, el hombre al usar esos químicos que os  ponen a las plantas, esos herbicidas para matar  la plaga, eso es daño para todos. Quiero que todos se cuiden porque les amo, y Yo hoy les he dicho, quiero darles salud.

Hagan una ofrenda de lo que tienen, de todo aquello que poseen, de sus familias, y ustedes mismos háganse ofrenda a Dios. Alegraos y como hijos de Dios, y María Santísima levanten sus manos, como el niño que pide a su padre diciéndole.  > Vengo enfermo, sáname.   - El enfermo os toma la medicina, el médico prescribe lo que debe de hacer el enfermo en orden. Si éstos están en orden, sanarán. Mas si están en desorden, enfermarán mas. Yo quiero que ustedes con fe pidan y reciban. Algunos los he tomado como un medio, para traer almas a Mi.  Os les digo, no sean almas victimas. En verdad les digo, que con su ofrenda, y por medio de ustedes,  Yo quiero sacar muchas almas del purgatorio, para que quede saldado ya su tiempo en ese lugar de purificación, y salgan. Yo  el Señor le digo, estas almas que salen del purgatorio, están intercediendo  continuamente por ustedes y por los suyos, os por su descendencia, y por las  generaciones venideras. Porque son almas muy agradecidas, son almas de amor, porque ya están juzgadas. Y al entrar al Reino de los cielos, siguen intercediendo constantemente por sus bienhechores. Igualmente ustedes que se ofrecen como almas victimas, aun con el trabajo que es arduo, y no renegando, sino antes bien, ese trabajo ofreciéndolo a vuestro Dios. El Señor os toma esa ofrenda, uniéndola a la Sagrada Pasión tan dolorosa dándole merito. En Cristo os pueden ser luz del mundo, sin salir de su casa, solamente con  la ofrenda de su enfermedad. Ofreciendo con amor su enfermedad, su trabajo, la mujer ofreciendo el cansancio de sus quehaceres. Cada uno en el ofrecimiento de abstenerse de  lo que mas le gusta; de ver Televisión, de ponerse aquel vestido que tanto les gusta. Yo a toda ofrenda le doy merito, aun sin darse cuenta, ustedes ya son luz del mundo. Porque Yo el Señor tomo su ofrenda en Mi, la unifico en Mi, le doy merito Redentor en Mí.  Para muchas almas las cuales están en el destierro, y ellas vuelven al camino de la verdad. Hijos su alegría será grande en el Reino, por su ofrenda de amor. Yo  el Señor los preservo de la pena en el purgatorio, porque les amo mucho, soy vuestro Jesús, y quiero que mis hijos en Mí sean en este mundo, y en Mi lleguen al Padre Celestial. Os amo, Dios con ustedes.

Yo vengo a ustedes, vengo buscando corazones dispuestos. Cada uno de ustedes son mis hijos, son mis muy amados y a cada uno les digo; Mi muy amado, Mi muy amada, pidan por su salud espiritual, por una conversión de  sus familias. Pidan porque sus familias sanen en el fuego, el fuego del amor. Cada uno os tiene diferente padecimiento, otros mas os dicen. > Yo estoy sano.   - Mas en todos veo  enfermedad, no hay uno solo sano. Se que presurosos me piden la salud de su cuerpo, quiero que me ofrezcan su enfermedad, por la salud de su espíritu. Mas Yo la tomo como una ofrenda. Qué me piden, que haga con su ofrenda. Piénsenlo por un momento. Que es lo que me entregan, y que es lo que me piden. Aunque es poco lo que me ofrecen, pero cuando sale del corazón, para Mí es una ofrenda muy hermosa. Muchos dicen.  > ¿Señor que te ofrezco?   - Y te digo, ofréceme  tu respiración, ofréceme tu voz, tu oído.  Ofréceme tu pensamiento, ofréceme tu corazón, ofréceme tu vida.  Ofrece tus pensamientos, ofréceme todo, porque quiero que tu mismo me ofrezcas tu todo. Y Sabes, Yo tomo tú todo en Mi.  Me gusta que de todo corazón se ofrezcan a Mí, como una ofrenda. Muchos piden por sus hijos, otros mas me piden por aquellos los que están lejos de ustedes. Y Yo les digo que para Mi no hay distancia, Yo  estoy con cada uno de mis hijos, y me gusta mucho que me confíen a sus hijos. Que los esposos se confíen los unos a los otros, al Señor. Me gusta tanto que los esposos oren el uno por el otro. Me gusta tanto cuando los veo besarse en un amor santo. Me gusta tanto el amor entre los matrimonios. Me gusta ver el amor entre hermanos, entre padres e hijos. Entre amigos, y entre la comunidad. Soy Dios, el Dios del amor, el Espíritu Santo. Ahora piensa solamente en Mi, toco tu interior. En unos encuentro heridas, en otros mas cicatrices, que no han cicatrizado bien. Muchos de mis hijos han perdonado a medias, todo lo que necesitan os lo doy. Aunque son peregrinos en este mundo, mas en  este peregrinar quiero darles pensamientos santos, deseos santos, anhelos santos. El que ustedes  sean misericordiosos en el Espíritu Santo, esto es lo que quiero. Benditos hijos tan queridos, algunos les doy salud en el cuerpo, pero a todos les doy salud en el espíritu. Aquel que no perdona no esta sano, y el que no quiere perdonar, Yo le respeto pero seguirá en esa enfermedad. Os les digo que esa enfermedad te llena de cáncer en tu espíritu, y  en tu cuerpo.
Derramo en este momento misericordia en ustedes, al estar intercediendo. Ahora quiero que oren los unos  por los otros, aquí estoy con ustedes, soy el buen pastor. Cuido de mis ovejitas tan amadas, que Yo sano sus heridas.

Mi amantísimo corazón está abierto para todos ustedes. Yo el Señor traigo a todos mis hijos a Mi. Les hago grupo de  oración en Mi, quiero que caminen en Mi, y Yo en ustedes. Les he hablado de viva voz, algunos de ustedes han sanado. Os algunos mas irán sanando, mas también  tomo como medio a los médicos de este mundo, para dar salud. Soy el Padre Yahvé, hijitos que se reúnen en Mi Santo  Nombre, en el Nombre de Cristo, y en el Nombre del Espíritu Santo, os les llamo Trinitarios. Os están con nosotros y nosotros con ustedes.  Somos la Trinidad  Santa con ustedes. Benditos hijos, ustedes ya no son del mundo, les he hablado de viva voz, y les hablo, vengan a Mi, sus días están contados. Ustedes no son  de este mundo, su peregrinar está por terminar, e iniciar una nueva  vida en Cristo, en el Reino de los cielos donde estarán eternamente. Mas les digo, busquen ser campeones, no sean mediocres, y digan. > Quiero un rinconcito en el cielo. El último lugar, no mas con que no me pierda.  - Asi no pueden llamarse guerreros de Dios, aspiren a lo mas grande, aspiren a estar junto al Padre celestial. Ustedes lo  pueden en Cristo, lo pueden en el Espíritu Santo, aspiren a ser unos grandes santos. Ustedes están siempre tentados, en ese momento cuando satanás quiera hacerles caer en la tentación, presuroso hablen y digan.  > Ayúdame Señor, no me dejes caer. MaríaSantísima, protégeme soy tu hijo. Oh Señor asiste a mi hijo, que son tuyos. Tu me los has prestado, tu sabrás lo que haces de ellos, no permitirás que se pierdan. Aquí esta mi esposo que anda en mal camino, tu lo traerás, tu lo has unido a mi, somos una sola carne.  Señor Dios, si quieres tomar mi carne  para sanar su espíritu, Yo te la ofrezco. Con tu ayuda puedo, porque sola soy débil.  > Aquí esta mi esposa, tiene un carácter fuerte,  y por su carácter me exalto. Señor te entrego su carácter, para que en tu carácter, mi esposa sea santa.  - Me gusta mucho que oren y que me hablen con sencillez, con amor, esperando siempre de Mí. Sepan que Yo estoy con ustedes y que Yo quiero que ustedes y Yo, seamos uno. Les he hablado tanto de los Sacramentos, de que Yo soy Jesús Sacramentado, del valor de los Sacramentos que son vida para ustedes. A muchos  los he escuchado que dicen.  >  Jesús habla muy repetitivamente.  - Y Yo les seguiré hablando si es necesario, porque  los Sacramentos es la vida para ustedes. Empiecen una vida nueva, muchos de mis hijos os dicen.  > Soy pecador y no recibo a Cristo.  - Eso  no viene de Mi, viene de Satán. Yo estoy  para perdonarles sus pecados.

Yo quiero un pueblo  Santo, y quiero que sean todos ustedes en Mi mismo amor. Os ustedes les llamo miembros de Mi cuerpo, y os les digo, Yo soy  cabeza de ustedes. El cuerpo y la cabeza están unidos, y todos forman un solo cuerpo. Alégrense, alégrate pueblo de Dios, que está contigo. Yo estoy dialogando  con ustedes de viva voz.
Enlacen en el Santo Rosario a toda la delincuencia organizada, enlácenla con fe, y átenlos para que ellos no puedan caminar mas,  hacia el mal. Antes bien, se queden enlazados en el Santo rosario de María Santísima. Quiero que mis hijos queden enlazados en el santo rosario, que ellos alcancen la conversión, y el arrepentimiento de sus pecados, que no se pierdan.

Vengan hijos que el mal les quiere llevar a ese lugar donde el mal, les hará sufrir mucho. YO SOY Jesús, vengan, Yo he pagado por ustedes, y si han pecado, sepan que Yo quiero que se arrepientan de el, para darles vida nueva.

 Estoy aquí con ustedes, yo he venido a quitar la venda de sus ojos. Que hace aquel, al que le son quitadas las vendas de los ojos. No podrán ver mis pequeños, porque  apenas se les han quitado las vendas, una vez que se van  adaptando a la luz, y sus ojos  van tomando fuerza, se alegra grandemente de la luz. Eso pasa en el espíritu, también tiene  sentidos, también ve. Muchos ven con los ojos de la  carne, mas muchos ya ven con los ojos del espíritu, porque les han sido quitadas las vendas.  Apenas empiezan a ver algunos, ciertamente ay a quien se le quiere quitar las vendas, pero prefiere ser ciego. Y  tiene ojos, pero no quiere ver. Me da tristeza  profunda, cuando Yo el Señor he venido a liberarlos, a quitar las vendas de los  ojos, a quitar la mordaza de su boca, y quieren seguir mudos, quieren seguir sordos. Os quieren seguir paralíticos en el espíritu. Ahora les pregunto a ustedes que les he quitado las vendas, Qué es lo que ven. Ustedes dirán presurosos, Vemos las cosas del mundo Señor. Y Yo les digo, es tiempo de que ya vean con los ojos del espíritu. Yo les he hablado de viva voz, ya es tiempo de que ustedes ya dejen la ceguera. Acaso ustedes dirán.  > Yo vivo en el mundo.  - Si, vives en el mundo ciertamente eres carne y eres espíritu, pero sabe que  Yo ya no te quiero en los del mundo. Si te hablo es porque Yo te  he dado poder, para que domines al que te quiere dominar, con  la tentación que te pone. Haciéndote caer en el pecado y  para que vayas al mundo, y a las  cosas del mundo. Han sido liberados, ustedes ya ven, ya escuchan, y ya hablan, han sido liberados de la parálisis. No sigan pues, mudos, ciegos, sordos y paralíticos, porque han  sido liberados, soy vuestro Jesús.


Les amo   

jueves, 26 de abril de 2012

Mensaje 13 Abril 2012




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Benditos sean todos, que se han reunido en el nombre de Dios Todopoderoso, en el nombre de Dios que les ha dado la vida, Yahvé. El Hijo Cristo, quien les ha redimido, y os les da vida nueva. Benditos sean los que buscan el ser santos.  Por ustedes mismos nunca lo conseguirán, nunca alcanzarán la santidad, por ustedes mismos.  Está el Santo de Santos, que es mi Hijo tan querido, el mismo ha venido a traer la santidad a su pueblo, y mi Hijo muy amado les ha dicho sean santos, como mi Padre muy amado es Santo.  Mi Espíritu os he dado, mi Iglesia Santa está regida, y tiene vida por el Espíritu Santo, que se ha quedado para darles vida.  En verdad les digo que hay muchos lugares, en donde os dicen llamarse iglesias, a las congregaciones que ellos tienen. Pero en verdad les digo, que no hay lugar donde haya Sacramentos, fuera de la Santa Iglesia Católica.  En muchos lugares hablan, y dicen recibir el Cuerpo de Cristo, pero no se da, ni desciende a los altares fuera de la Santa Iglesia Católica.  El Espíritu Santo está en aquel, que está en la verdad. Muchos se hacen llamar Iglesia, más no están en la verdad.  Y la Iglesia fundada por Cristo en los apóstoles,  siempre, aunque tambaleante, cree en el Señor Dios Todopoderoso Jesucristo. Quien está con ustedes, y os espera que sus hijos le digan.   > Cristo ven,  que vengo a buscarte. Estoy presuroso y vengo, pero no se donde encontrarte.   - Más sepan que Yo Cristo, estoy con ustedes, siempre con ustedes, aún con aquellos que no me aman, Yo voy con ellos y los amo.  Esperando que ellos  vuelvan, y estén en la verdad. Me alaban y me bendicen, pero no están en la verdad.  Muchos dicen amarme, pero muchos están en contra Mía. No me  aman, ellos  difaman a mi Madre amada, y tan querida. Bendita sea mi Iglesia que en Cristo Jesús, es una.  Y es la única Iglesia que forma un solo Cuerpo, el Cuerpo Místico de Cristo. Otros de mis hijos, han decidido seguir al hombre.  El hombre no los hará cuerpo suyo.  Arrepiéntanse de sus pecados de todo corazón, y si algo hay en ustedes que no venga de Mí, deséchenlo. El pecado es muerte en ustedes.

Quien es la alegría de su Padre.  Quien honra a su Padre, aquel que está en obediencia.  El Padre se alegra grandemente cuando su hijo le obedece, y dice.  > Señor,  aquí estoy, que quieres que haga. Yo espero de Ti, en Ti todo lo puedo, en Ti todo lo podré, y en Ti Oh Señor, yo te daré fruto en abundancia.   - Me gusta que mis hijos sean sinceros, y que me hablen, pidiendo con gran alegría, y esperando de su Señor.  Más Yo les daré, aquello que Yo desee darles.  A hombres y a mujeres, les he hecho el llamado, pero no se enorgullezcan, no se exalten, no crean ustedes que son más grandes, o poderosos,  que poseen más que los demás.  Antes  bien, Yo les doy, porque Yo quiero. Yo doy a mis hijos porque les amo. Dichosos los que con lo recibido de su Señor, y en su Señor, os dan mucho fruto bueno, dulce y agradable, al cien por  ciento. Aquel que se sienta dueño y Señor, y que quiera ver a su hermano pequeño, inferior, porque no recibió el don que él recibió, ya  está en un error, y ya no están en la verdad.

Muchos de mis hijos dicen.  > Quiero sentirte Señor.  - Pero están con su pensamiento, con su corazón puesto en las cosas de este mundo. Su corazón está ocupado y su mente también. Su querer está en las cosas de este mundo, asi podre me quedaré en ustedes.  Si me cierran la puerta, y no me dejan entrar.  Aquel que me abre la puerta, Yo entraré y haré morada en él, y seremos uno. Cada uno, de todo aquel que me  abra la puerta, y Yo entro,  me quedo, y Yo el mismo Señor, les guío, les conduzco, les doy mi paz, y les hago hombres y mujeres nuevas.
Oren por estos mis pequeños. Benditos sean todos ustedes, que están intercediendo por estos pobres hijos míos, tan pecadores, que se ensañan contra su Señor, contra su Dios. Pobre pueblo mío. Qué les he hecho, para que me tengan tanto odio.  Almas  benditas, vengo con cada uno de ustedes, les llamo mis amigos. Vengo a recargar mi cabeza, en los que os con amor, han venido alabarme, y a cantarme. Estoy muy ofendido con mi pueblo. Mis amigos,  mis muy amados, me llaman su Señor.  Si quieren desagraviarme, oren y recen el Santo Rosario, todos los días. Aquel que no reza el Santo Rosario, no puede decir que ama a María Santísima. Y que dice Jesús, en verdad te amo. Si los que se alejan de mi Madre Santísima, en ellos hay tibieza.  Muchos participan de la Santa Misa, pero en esa participación, muchos de mis hijos salen como entraron. Porque permanecen con su corazón cerrado, ni tan siquiera se acercan al  banquete Divino. Porque en mis hijos hay podredumbre, y no quieren arrepentirse de sus pecados. Siento una tristeza tan grande, cuando ustedes van y participan de la Sagrada Misa, por obligación, los domingos. Y a muchos los veo con enfado,  bostezando, algunos de mis hijos van con shorts, con bermudas.  Que tristeza tan grande siento.  Las mujeres visten con esas ropas, las cuales Yo el Señor,  volteo mi cara para otro lado, no quiero ver el pecado, en mi Casa Santa no está el mal. Muchos dicen.  >  Hasta en la casa Santa de Dios, está satanás. -  Y  Yo les digo, va en todos aquellos que permiten, que vaya en ellos.  Antes de que empiece la Misa, quiero que haya una preparación espiritual en ustedes. Muchos de mis hijos van drogados, van manchados, y muchos dicen.  > No es pecado, el que yo haya tenido relaciones sexuales. O que me haya pasado un tiempo, en una cantina, eso se usa, y no tiene nada de malo.  -  Y muchos de mis hijos me reciben sacrílegamente.  Ahora en los cuales, hay muerte. Estos mis hijos amados, a los que espero que se arrepientan de su pecado, y vuelvan. Yo soy Dios de vivos y no de muertos, me he quedado para darles vida.  

Estos mis hijos, que cometieron este sacrilegio, al robarse la Sagrada Hostia, no quedarán sin castigo. Dichosos ustedes que están intercediendo por estos hijos míos, para que se arrepientan de sus pecados. Benditos ustedes que ofrecen esta tarde por desagravio, por tan grande sacrilegio que se ha cometido, y que se están cometiendo en muchas partes del mundo. Yo me  recargo en ustedes, y les digo, tienen soberanía, son reyes, en el Rey de Reyes. Vendrán a morar en mi Reino, que es vuestro.
Yo el Señor Dios te he redimido, quiero que tu seas carne en Mí. Os hijo amado, te he creado a imagen y semejanza Mía. Yo quiero ser en ti, manifestarme por medio de ti, aún en aquellos que no te conocen. Yo quiero hacerme ver, conocer por medio de ustedes. Para que tu puedas entrar al Reino de los Cielos, debes de perdonar.  Aquel que no perdona,  no entra en el Reino de los Cielos, no entra.  Yo no quiero que se pierdan, quiero que en Mí, entren gloriosos, como reyes en el Rey de Reyes. Perdona. En verdad te digo, que si tu quieres perdonar, perdonarás, y Yo haré  mi obra por medio de tu mismo querer.  Igualmente, no pueden irse con deuda alguna, si les digo esto es para que en el último día, ustedes digan. >  Señor, hice lo que tu me pediste. -  y Yo te digo, bendito hijo amado, que has escuchado a tu Señor. Que os te dice, paga tu deuda, perdona a tu hermano, y entrégame todo lo que hay en ti, que no viene de Mí.

Me gusta que me pidan, y a la vez me gusta que con fe, acepten aquello que me han pedido. Un padre, no quiere que su hijo ande fuera de casa.  Yo los quiero conmigo,  es tiempo de que salden esa cuenta, es tiempo de que ustedes perdonen, para que puedan entrar al Reino de los Cielos.  Y aquellos también puedan entrar al Reino de los Cielos, y no digas que Yo el Señor, no te hablé de viva voz. Para que tu entendiendo mi mensaje, tengas vida y vida en abundancia, así como aquellos que te ofendieron. Tu estás haciendo memoria, acordándote de todos aquellos que te ofendieron, y poco te acuerdas de los que tu has ofendido.
Muchos de mis hijos dicen. > Yo no soy digno.  - Ciertamente no por tu dignidad,  sino por la dignidad, que Yo he ganado para ti, soy tu Cristo,  tu Dios. Soy dueño de la vida, y Yo la doy cuando Yo quiero, y la tomo  también, cuando Yo quiero. Más alégrense ustedes que viven en gracia de Dios. Alégrense, no tanto de que tengan vida en este mundo, sino vida en el Reino de los Cielos. Yo os concedo el perdón, si ustedes han perdonado de todo corazón, Yo retiro ese cáncer de ti, de tu espíritu, en el cual había muerte, pero ahora Yo Dios, te doy vida, te amo.

Si han decidido dejarlo todo por  Mí, prepárense para la prueba. Yo no vine a traerles la paz, sino la guerra, pues el que está pasivo, se hace esclavo de su pensamiento, y de su querer, se hace esclavo. Y así el mal ve, que hay un esclavo por el mismo, y dice. > Este se hace esclavo, lo haré esclavo mío. - Más les digo, esa guerra será en su interior, y en esa guerra interior, dirán.  > Soy el guerrero de Dios, y ganaré esta guerra en Cristo mi Señor.  - Más no ganarás esta guerra solamente para ti.  Acuérdate hijo amado, el soldado combate para el pueblo, y por el pueblo, y quiere ganar la victoria por el pueblo mismo, por su rey, y por el  reino al cual pertenece, y dice.  > Yo iré, ganaremos la batalla. En esta guerra en Cristo Jesús, contra todos aquellos que están en contra, del Rey de Reyes,  en contra del Reino de Dios.  Yo pertenezco al Reino, porque Cristo ha ganado el Reino para Mí. Y Yo ganaré el Reino, no solamente para mi,  sino para muchos.  -Yo los quiero guerreros, y valientes. Tengan coraje y digan, ya es tiempo, es tiempo de combatir. Llevaré la Buena Nueva a muchos que no combaten, que están inactivos, porque no conocen al Rey único y verdadero, Jesucristo. Y después de esta gran guerra, la que os en Cristo ganaran, entrarán gloriosos en el Reino de los Cielos. Como el soldado que entra glorioso, y su Señor lo recibe con grandes honores.  Yo soy Cristo con ustedes, y los míos no están sentados, inactivos. Los guerreros siempre están con su armadura puesta, y con la espada en su mano, pues saben que el enemigo ataca, cuando menos ustedes lo esperan.

Soy el Dios que les redimió, estoy con cada uno de ustedes, y saben quiero ser en cada uno. Habitar en ustedes, vivir en ustedes en todo momento de sus vidas. Quiero que ustedes entiendan, cuanto les amo. Ustedes son mi habitación, su cuerpo creado por Dios y para Dios. En vuestro Dios, no teman. Pequeños míos, les he dado señales, para que os vengan presurosos, y en Cristo empiecen una vida nueva. Pues cuando las nubes se ven negras, es que viene una tormenta.

Si supieran el dolor que siento tan grande, por tantos de mis hijos que se están perdiendo.  Sacrílegos, son aquellos profanadores que insultan a su Señor,  dudando de la virginidad de mi Madre Santísima. Y diciendo que mi Madre, que es la niña más pura,  inocente,  sin mancha, e inmaculada. Muchos de mis hijos son profanadores, los llamo asi, al difamar el amor, de la que es Purísima y Santísima María. Esto es pecado mortal, es una falta grave. Orad por todos aquellos mis pobres hijos, que difaman a mi Madre Santísima. Orad por ellos, pues teniendo oídos,  no quiere escuchar, teniendo ojos, no quiere ver, y usan su boca solamente para el mal. Pobrecitos hijos míos. Orad e interceder.

Aquel que me cree a Mí, y que dice Jesucristo es mi Señor, este hijo, busca siempre aquellos vuestros hermanos, los cuales están caídos. No conocen a su Señor, y Yo los tomo a ustedes como un medio, para levantar a estos mis pequeños. Vayan y lleven la Buena Nueva, Cristo está vivo,  está entre nosotros. Cristo resucito, nos da vida. Háblenles de los Sagrados Sacramentos, muchos de mis hijos no creen, díganles que Yo soy Jesús Sacramentado, que doy vida por medio de los Sagrados Sacramentos. Yo soy Jesús Sacramentado con ustedes, el mismo Dios, que morí por amor a ustedes, y para que ustedes tuvieran vida.

Os les digo, si todos confiaran en Mí, si en verdad creyeran en Mí, en verdad serían felices. Porque ustedes me entregarían su carga, y dirían.   > Aquí esta Jesús, haz lo que Tú quieras, lo que Tú dispongas. Estoy dispuesto a todo por Ti, y por tu amor. Tú me amas tanto, que no me vas a abandonar. Aquí estoy, para hacer tu Divina Voluntad.  - Cuando la duda llega a ti, sabe que no viene de Mí.  La duda está siempre presente, pero si toca la puerta, y tu le abres, hará destrozos dentro de ti. No dejes entrar al espíritu de duda en ti, antes bien, ciérrale la puerta y di con fe. >  Mi Señor es en mí, y yo soy en El. Y somos uno, mi Señor Dios es mi alegría, y en El me alegro.   - Se preocupan mucho por la salud de su cuerpo, pero les digo, la salud de su cuerpo, cuando ustedes la viven en Cristo Jesús, esa enfermedad se vuelve alegría. Hay alegría y una espera en la Divina voluntad de su Señor, pues os les digo, Yo le doy mérito grande, a lo que ustedes me ofrecen con amor, y con fe,  esperando de Mí.   Me  gusta que mis hijos busquen la salud, que esperen la  salud de Mí.  Muchos de mis hijos ponen su confianza en el hombre, van con aquel médico, y os dicen. > Es el mejor médico, es una eminencia.  - Y ponen muchos la confianza en el hombre. Más aquel que espera del hombre,  recibe siempre del hombre. Pero en mi misericordia, y amor, aún cuando una persona está intercediendo por ustedes, Yo escucho aquella persona, aquel hermano vuestro. Y por su intercesión, por amor a su hermano,  le concedo ese milagro que me piden. Yo les doy sanidad, aunque muchos solo esperan del hombre, Yo digo, mi hijo está ciego, espero que permita que quite esas vendas de sus ojos, y sepa que Yo soy el Señor, que Yo le doy la sanidad. Antes bien, todo el enfermo de alma y de cuerpo, vaya y diga.   > Vamos con el Divino Médico, Jesucristo, de Él nos viene solamente la salud. Vayamos al médico de médicos. Pidamos si Dios nos quiere dar la salud que necesitamos, y os pidamos también que si el Señor quiere tomar un medio, por medio de ese medio, nos de la salud.  - Dichoso el que toma  en cuenta a su Señor y Dios, primero que al hombre. Yo soy el Señor de la salud, Cristo Jesús con ustedes.

Ustedes van peregrinando conmigo, y Yo les llamo mis muy amados, y los traigo a Mí.  Y os en Mí los hago uno, y llevamos la Santa Cruz. Sí, ustedes que están evangelizando, llevamos la Santa Cruz. Se que ustedes hacen un gran sacrificio, se que ustedes dejan todo por Mí. Benditos sean ustedes que van peregrinando conmigo, camino al calvario. Pero si ustedes en Mí, ya llevan su cruz de cada día, ustedes en Mí y Yo con ustedes.
Que alegría el que ustedes participen de mi pasión, muerte, y resurrección. En cada uno de los actos de amor en cada altar, y en cada una de las Sagradas Eucaristías

Soy el Señor Dios único, el Dios quien ha creado los mares. Ha creado todo lo que bulle en ellos, y os he creado al hombre, a imagen y semejanza Mía, y lo he creado todo. Más Quién de mis hijos alaba a su Señor delante de sus hermanos, haciéndoles conocer a su Señor, que calma las tempestades, y os trae la paz. Dichoso el que permanece en Mí, aunque este hijo se aleje, volverá. Me ha escuchado ya, y me conoce.


 Les amo.

lunes, 16 de abril de 2012

Mensaje 30 de Marzo 2012








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Dichoso el que confía en la misericordia, y en el amor de su Señor. Dichosos todos ustedes, que si caídos están,  Yo el Señor Dios Todopoderoso, en mi amor y misericordia, les levanto, y les traigo a mis brazos.  Yo Padre amoroso los cubro de besos, a todos les saludo, benditos hijos. Son mis redimidos, son mis muy amados. Benditos ustedes que con fe, vienen a su Señor. El hombre por la fe vive, aquel en el cual no hay fe, ni esperanza en su Señor, No puede haber vida en él.   La fe les hace libres, cuando ponen su confianza en el Padre, el Hijo y el  Espíritu Santo. Hay muchos que ponen su confianza en alguien, o en algo, que no es Dios su Señor.  Estos mis hijos se desvían, como el caballo que se desbarranca al abismo. Aquel que os les digo, sufre fracturas en su interior, en su fe, y en la esperanza a su Señor, cuando se aleja de su Señor.  No porque Yo lo quiero, sino porque ustedes lo quieren, al alejarse de su Señor. Hay muchos de mis hijos que dicen conocerme, pero aquel que lo dice, y no es testigo de su Señor Jesús, No puede decir conocerme.  El que me conoce me ama, y me hace amar.  Y lleva a sus hermanos este llamado, de su Señor y Dios, y son testigos.  Yo los tomo como un medio para traer almas a Mí.

Soy Dios con ustedes. Cristo, soy el Dios único y verdadero. Soy el Hijo único del Padre Celestial, y todos ustedes en Mí, son hijos del Padre. Ustedes en mi Divinidad, y Yo en su humanidad, los hago uno en Mí.   Sí, Yo soy Dios, y ustedes en Mí, tienen esa soberanía del Hijo único de Dios. Yo les digo, que en el Reino de los Cielos, ustedes en Cristo, son como los ángeles, no hay género, solamente son almas.
Yo el Señor Dios, sano las heridas de mis hijos. Cuando dicen.  > Creo en Ti, que Tú me vas a sanar.  -  Soy el Divino Médico, de quien les viene toda sanidad. Tomo medios para darles salud.
Quiero que cada uno de ustedes en Mí,  sean servidores los unos a los otros.        Quiero que ustedes en Mí, sean amor.  Yo soy el amor en ustedes, aquel que no quiere a su hermano, no puede decir,  estoy viviendo en la verdad. Vivan la verdad, ámense los unos a los otros, en el amor mismo, de Cristo Jesús.
Quiero que me entreguen todo aquello que hay en ustedes, y que no viene de Mí. La tristeza seca los huesos, y enferma  el espíritu. Desháganse de la tristeza, con fe entréguenmela. Canten, alaben, y bendigan al Señor Dios, único y verdadero que les ha dado la vida. Dónde está el espíritu de tristeza. Donde le dan entrada.  Donde le abren la puerta, pues os les digo, si todos confiaran y si en verdad creyeran en Mí. Si me creyeran, serían felices. Porque ustedes me entregarían su carga, y dirían.   > Aquí esta Jesús, haz lo que tu quieres, lo que tu dispongas. Estoy dispuesto a todo por Ti, y por tu amor. Tú me amas tanto, que no me vas a  abandonar. Aquí estoy, para hacer tu Divina voluntad.   -Cuando la duda llega a ti, sabe que no viene de Mí. La duda está siempre presente, pero si toca a la puerta y  le abres, hará destrozos dentro de ti. No dejes entrar al espíritu de duda,  antes bien, ciérrale la puerta, y di con fe.  > Mi Señor es en mi, y yo soy en Él, somos uno. Mi Señor Dios es mi alegría, y en él me alegro.   - Muchos se preocupan por la salud de su cuerpo, cuando ustedes la viven en Cristo Jesús, esa enfermedad se vuelve alegría. Hay alegría y una espera, en la Divina voluntad de su Señor. Pues os les digo, que Yo le doy un mérito grande, a lo que ustedes me ofrecen con amor y  fe.  Esperando de Mí.  Me  gusta que mis hijos busquen la salud, que esperen la salud de Mí. Pues muchos ponen su confianza en el hombre,  van con aquel médico, y dicen.  >  Es el mejor médico,  es una eminencia. - Y unos a los otros van encaminándose a él, y ponen la confianza en el hombre. Aquel que espera del hombre, recibe siempre de el.  Pero os en mi misericordia y mi amor, aún cuando una persona está intercediendo por ustedes, Yo escucho a aquella persona,  aquel hermano vuestro, y por su intercesión, y por amor a su hermano, Yo le concedo ese milagro que me pide.  La sanidad les viene de Mí, y por amor y misericordia, a mis hijos Yo les  doy sanidad. Aunque muchos esperan solamente del hombre. Yo digo, mi hijo está ciego, espero que permita, que quite esas vendas de sus ojos, y sepa  que Yo soy el Señor, que Yo le doy esa sanidad.  Antes bien,  todo el enfermo de alma, y de cuerpo, vaya y diga.  > Vamos con el Divino Médico Jesucristo, de Él nos viene solamente la salud.  Vayamos al médico de médicos, pidamos, que Dios nos quiere dar la salud que necesitamos. Y pidamos también que si el Señor quiere tomar un medio, por medio de este, nos de la salud.  - Dichoso el que toma en cuenta a su Señor y Dios, primero que al hombre. Yo soy el Señor de la salud, Cristo Jesús, con ustedes. Vivan la fe, la alegría,  y el amor, en el mismo Señor, que es el amor, Cristo.
Oh si mis hijos entendieran cuanto les amo, vivirían felices. Mis hijos buscan siempre afanosamente, según las cosas del mundo. En ese buscar y buscar, muchas veces descuidan su salud, y se enferman. Siguen comiendo productos de los cuales, muchos de ellos traen conservadores, y Yo no quiero que ustedes se enfermen. En verdad que todos esos productos, traen daño a su organismo. Muchos de mis hijos se están enriqueciendo, y llenan sus bolsillos de dinero, ofreciendo productos de los cuales muchos de ellos, dañan su salud.  Mis hijos amados, si ustedes supieran lo que utilizan, para preparar esos alimentos. Yo les he pedido que coman sano. Yo el Señor Dios Todopoderoso, les doy la semilla para que se alimenten, los frutos, las verduras, hortalizas, las hojas de los árboles, y las plantas para darles salud.  Miren como se están enriqueciendo los farmacéuticos, aquellos que os preparan las medicinas, utilizan aquellas plantas, unos quizá aquellas verduras, muchos usan las hojas de los árboles.  Sin embargo os están oprimiéndoles, al saber que para obtener su salud, sufrirán tanto para poder comprar esas medicinas, para sus enfermedades. Hoy los gobiernos solo piensan en ellos, en oprimir al pobre para enriquecerse y llenarse sus bolsillos de dinero. Miren cuantos están muriendo de hambre, muchos de ellos con el sudor de su frente, y porque es mi Divina voluntad, ellos mismos siembran esos alimentos para ustedes, Esos árboles, esas plantas medicinales. Muchos de mis hijos simplemente les dan un poco de dinero, que no cubren sus necesidades, y éstos mis hijos en su avaricia, están llenando sus bolsillos de dinero.  En ellos no hay conciencia, no piensan en el pecado, solamente en el tener en este mundo. Ellos no piensan que Yo lo he creado todo, para bien de todos ustedes.  Muchos de mis hijos no comen los frutos, que Yo he creado para ustedes, porque el hombre en su avaricia, solo piensa en llenar sus bolsillos. 
Muchos de mis hijos no piden perdón,  por su avaricia, y falta de caridad. Pero arrepintiéndose en el último momento, ofreciéndose a su Señor, y diciendo.  > Señor he pecado contra Ti, haciendo sufrir a mis hermanos, y quitándoles a muchos quizá niños, el pan de la boca. Tu eres bueno, perdóname.  - Yo Dios de amor y Misericordia, no los condeno. Más hay muchos que no se arrepienten, y van al lugar de castigo. Muchos no quieren arrepentirse, no quieren la vida eterna, y dicen.   > Yo quiero ser rey, donde reina aquel, al cual yo le ofrecí mi vida.  Yo me enriquecí en este mundo, fui feliz, más quiero seguir reinando en este lugar, en el cual yo quiero ir. Si sufro, pero reino, yo quiero reinar.   - En su equivocación, buscan siempre la grandeza en este mundo, e igualmente la grandeza después de esta vida, en ese lugar que ellos quieren. Y os aunque Yo les hago el llamado, ellos están obstinados en seguir en ese lugar. Si les hablo esto, es para abrirles los ojos y no hagan lo que muchos hacen, oprimiendo al necesitado. Si tienen un pan, compártanlo con aquel niño, con aquel joven, quizá no tenga un trozo de pan que comer. Les llamo a la santidad, intercedan por todos aquellos que en su avaricia, tienen oprimido a mi pueblo, y preparan productos, los cuales hacen mucho daño, y enferman a mis hijos. Pero ellos en su avaricia,  solamente piensan en el tener. Soy vuestro Señor Jesús.

En Mí no tengan temor, Yo soy el Señor Dios Todopoderoso, quien hago mi obra por medio, de quien quiere colaborar con su Señor, trabajar para el Reino de los Cielos. También les digo, que tienen muchos enemigos, los cuales están inconformes, y buscan saber de donde vienen mis mensajes, pues para sus intereses, mi palabra les estorba y les molesta. Más otros se alegran en mi palabra, y en mi mensaje de amor.

Benditos todos ustedes, que van con mi Madre tan amada, en ese viaje de amor a María Santísima.  Mi Madre tan amada ya se alegra, y Aunque está con ustedes. Pero les digo, mi Madre muy amada está en el Tepeyac, esperando a sus hijos de todas partes del mundo. Pues mi Madre amada se quedo toda ella, con sus hijos que tanto les ama, y os espera a que sus hijos vayan, y le hagan esas peticiones.  Y le digan también cuanto le aman, pues a una Madre le gusta, que su hijo le diga. Te amo mamá.  Más María Santísima con ustedes está, les ama. Toda ella está en el ayate de Juan Diego.
 Orad ante vuestra Madre, que es vuestra intercesora.  Y os alcanza todas las gracias, que necesitan y piden al Señor, por intercesión de quien tanto les ama, María Santísima.
Dichoso el hijo que se siente muy amado por su Padre, y que se abandona en sus brazos, y dice.  > Padre mío, Tú conoces lo que hay en mi corazón. Dame lo que Tú quieras,  según tu amor y tu misericordia.  - En la humildad de mis hijos me enternezco, pues aquellos los cuales, son en su corazón sinceros, os me alegro grandemente.

Alármense, tengan temor al pecado, y a la muerte eterna. No tanto por lo que está por pasar, no saben ni que día, ni que hora. Solamente el Dios Altísimo lo sabe, pero llegará el día, como entra el ladrón, cuando menos esperan, ese día llegará. Más os les digo, vivan santamente. En verdad les digo, ustedes tienen temor, por lo que pueda pasarles en el cuerpo, y por lo que pueda suceder en sus necesidades. Muchos ya buscan el tener mucho alimento, y están buscando el tener todo aquello, que están pensando van a ocupar. Yo soy el Señor y les digo, ciertamente habrá un gran sismo, un gran temblor, en ese momento se revolverá la tierra. Antes bien les digo, vivan santamente, vivan en un santo temor a Dios. Os vivan en la gracia de Dios que tanto les ama. Vivan en la alegría de Dios, esperando el gran día. El gran día va a ser mucha alegría para ustedes, pues me van a ver, descender en gloria y majestad. Para otros va a ser motivo de espanto, en ese momento van a reconocer sus pecados.


 Les amo.