jueves, 15 de marzo de 2012

Mensaje 10 Febrero 2012





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-Soy Dios con ustedes.  Están hablando de tiempos difíciles. Más hijitos amados, el hombre en su maldad, os está haciendo los tiempos difíciles. Yo quiero la paz entre ustedes, la concordia, y la unificación.  Y  todos ustedes, se desvían del camino. Que pocos son los que en verdad, están en obediencia a vuestro Dios y Señor. Bienaventurados sean todos los pobres de espíritu. Bienaventurados sean, los que buscan estar en la paz de Dios. Bienaventurados todos aquellos, que buscan estar en obediencia a vuestro Dios, y Señor. Benditos sean, bendito el pueblo que eleva sus manos, y dice.  > Bendito sea el Señor, gracias porque me diste la vida. Porque me das vida en abundancia, en Cristo tu Hijo, mi Señor tan amado. -Bendito el hijo que le agadece la vida a su Padre. Benditos hijos, los que os dan la gloria al Señor, por haber creado a la Santísima y Purísima, Virgen María, benditos los que la bendicen.  Benditos son por su Padre, que les dio la vida,  sí, benditos sean, los que bendicen a María Santísima, y la aman. Benditos sean los que le dicen, Madre mía.  Yo quiero que le llamen Madre mía, porque es vuestra Madre, y ustedes sus hijos. Benditos sean hijos amados,  todos lo que están en obediencia al Santo Espíritu. Todos  los que poseen el Espíritu Santo, dichosos y bienaventurados son. Es aquel, que busca estar en un santo temor a su Señor, en un mismo Espíritu. Todos los quiero en un mismo Espíritu, que se amen todos en el mismo Espíritu Santo, que es el don del amor del Padre, y del Hijo.  Y ustedes os reciben Espíritu Santo, es para que ustedes dancen y bailen de alegría. Benditos los que en esta tarde lo han dejado todo por mi amor. No les importa el tiempo, ni el frío. Ustedes vienen a adorar a vuestro Dios, benditos sean mis pequeños hijos. Yo les bendigo a todos, y les doy mi paz, soy vuestro Dios Yahvé, el Señor que les ha dado la vida, el Señor de los Ejércitos.
Bendigan a vuestro Dios, en todo momento de sus vidas. Aún en tiempo de escasez,  levanten sus manos, y bendigan a vuestro Creador. En tiempos de abundancia,  bendigan a su Señor. Bendigan en todo momento al Señor Dios Todopoderoso. Bendigan, es bueno que bendigan.

Aquel que vive para el mismo, que está sentado en su casa viendo televisión, aquel que se dedica solamente al placer de su carne, no dará fruto alguno.  Antes bien, en su ocio, el mal estará buscando distraerlo, y si lo permite, el mal hará daño por medio de este. Miren cuantos de mis hijos no quieren trabajar, están en el ocio, y muchos de ellos caen en el pecado mortal, y muertos están. A todos les bendigo y les doy mi paz.
Les he llamado a la obediencia, no se dejen llevar por su capricho. No se dejen llevar por su querer, ya estarían en la desobediencia. Y todo aquel que está en la desobediencia,  No puede decir.  > Soy un servidor del Señor.  -Muchos de mis hijos dicen evangelizar, pero os les digo, están dando la gloria, y la alabanza al Señor.  La ofrenda será buena, cuando se están dejando llevar por su querer, y no por el Divino querer.  Permanezcan en la humildad, en la paz de Dios. El que está en obediencia a su Señor, es grato a Dios.
Hagan examen de conciencia, arrepiéntanse de su pecado. Soy Dios quien les hablo de viva voz.  A quien le harás saber, y conocer lo que hay en tu interior. Lo que no has hecho conforme a mi Divina voluntad, sino a tu voluntad. Que lo que tu hagas en tu voluntad, es muerte en el Espíritu.  Haced examen de conciencia, pues Yo veo vuestro interior, y que conozco sus deseos, pensamientos y pecados. Dichoso el que se arrepiente de todo corazón, de sus pecados.   Yo soy Jesús Sacramentado, quien les dice, aquí estoy, me he quedado para darles vida, y vida en abundancia. Vivan una vida sacramental. Benditos sean todos mis hijos, que se alegran en saber, que Yo el Señor Dios, por medio de los Sagrados Sacramentos, doy vida nueva.
Todos ustedes, quiero que ofrezcan a mi Madre tan amada, en Mí, estas rosas.  > Hijos queridos, Yo tomo las rosas que me dan. Porque mi amado Hijo, me pide que las reciba de cada uno.  Yo las recibo en Cristo mi Hijo muy amado, soy vuestra Madre María Santísima.  Les digo, que os quiero más que una rosa,  quiero a todos en el perfume mismo, de cada rosa.
 - Soy Espíritu Santo con ustedes, se han reunido en mi Santo nombre, y Yo les digo, estoy muy contento con ustedes. Más mi alegría es muy grande, cuando ustedes están en la gracia divina, en gracia de Dios. Yo mismo soy esa gracia, soy en ustedes, dichosos los que permanecen inmaculados, en el perdón que les doy. Aquel que en un santo temor a Dios, aborrece el pecado, sabiendo que es muerte, sabiendo que es satanás, el autor del pecado. El que se quiere en verdad, se cuida, como propiedad santa de Dios.

Dichoso el que me abre la puerta, pues el que lo hace,  me quedo en el. Más si ustedes se obstinan, en seguir en su querer y permanecen con la puerta cerrada, Yo seguiré con ustedes, a donde van. Más les digo, quiero estar en ustedes, quiero que todos sean uno en Mí. Para que en Mí, sean en mi Padre Celestial, que tanto les ama en Mí, y en Mí tienen vida. Sin Mí no tienen vida, porque por ustedes mismos no la tendrían. Miren los animalitos, y las plantas, ellos no tienen espíritu. Pero ustedes si tienen espíritu, y es unificado, esté en mi Espíritu, dándoles vida.  Ustedes son peregrinos,  tienen un tiempo para recibir la vida, en la concepción de sus padres, Os engendrados. Más desde ese momento, ya son hombres, ya son mujeres, y ya os tienen un espíritu que Yo les he dado, el soplo de la vida. Ya son hombres y son mujeres desde ese momento.  Más también les digo, en la gestación, Yo voy formando todo su cuerpo, tal cual son ustedes.  Más después, Yo permito que nazcan por obra mía, que nazcan del cuerpo de una madre. Creados de una mujer, con la participación de un hombre, porque esta es mi Divina voluntad. Más les digo, nacen, y ven la luz del mundo, van tomando conciencia. Yo he tomado como medios a esos padres, padre y madre, para que mis hijos  inicien una construcción en ustedes.  Si, una edificación dentro, en su espíritu, y en su conciencia que apenas inicia. Haciéndoles conocer, y amar al Dios vivo, que les ha dado la vida. Haciéndoles saber que hay un Dios, quien los creo. Dichosos los que muestran sus manitas, con sus uñitas, sus ojos, su rostro, y sus cabellos, en fin todo vuestro ser, y dice. >  Mira hijo, el Señor te ha creado, ha creado tu cabeza con unos cabellos hermosos. Chinitos o lacios, o de diferente color, porque el Señor así ha querido dárselos, a cada uno de nosotros. Mira, el Señor creó, tu carita, con tus ojitos y  naricíta. Tu boquita, todo es obra de Dios.  Mira que hermoso te hizo.  Mira tus ojitos tienen luz, porque Diosito les da luz a tus ojos. Démosle la gloria a Dios. Tu ves, porque el Señor Dios quiere que veas, mira tu naricíta, la creó para que respires. Mira, estás respirando a cada momento, porque el Señor permite la respiración. y lo estás haciendo automáticamente, porque así lo ha querido Dios. Si te costara tanto trabajo respirar, te cansarías. Mira te ha creado tu boquita, para que hables, mira tus dientecitos, para que tu mastiques. Mira tus manitas, para que con estas manitas, alabes a tu Creador.    - Así mostrarles cada partecita de su cuerpo, aún sus partes íntimas, y decirles.  > El Señor todo lo creo hermoso.  Mira te ha creado,  y te ha creado con un fin. Para que con todo lo que ha creado el Señor en ti, tu le des la alabanza y gloria.  Démosle gracias al Señor, mira te dio unos piecitos, para que camines, tus uñitas que hermosas son.   -Empiecen a hablarles de Dios, a estos niños,  los cuales irán haciendo dentro de ellos, una edificación espiritual.  Y estos mis niñitos cuando sean grandes, seguirán con esos cimientos, que ya han hecho.  Háblenles siempre de Mí, háblenles de mi amor.  No les impongan,  siéntense a platicar con ellos, y en la plática háganles saber, de la grandeza del Señor, vuestro Dios. Benditos sean los padres, y madres de familia, que os inculcan en ellos, el amor a vuestro Dios.  Miren que vienen tiempos muy difíciles, los cuales ya están viviendo, y muchos quieren robar la fe, quieren hacerles creer, en creencias paganas, y doctrinas satánicas. Las cuales roban la fe, desde pequeños a mis niñitos, ustedes tengan cuidado, de éstos mis hijos. Ustedes son los constructores, de éstos pequeñitos en el espíritu. Díganles cuanto les aman, y nunca los maldigan, ni los enseñen a hablar palabras altisonantes. Porque estos niños van a decir, mi padre y mi madre, me enseñaron amar a Dios, pero también yo escuchaba, que ellos no lo amaban  tanto. Llegará el día en que ellos tendrán una conciencia definida, un pensamiento definido, y  se acordarán de todo lo positivo, pero también de lo negativo.  Dichosos los padres y madres, que son buenos pastores, que pastorean a sus ovejitas, a  mis niñitos que les confío. Les abrazo a todos,  les beso, y les doy paz, soy vuestro Señor, Cristo Jesús.

Pueblo santo de Dios,  santos son los que os están unificados, en el Cuerpo Santísimo de Cristo. Yo los divinizo, y los hago uno en Mí. Somos humanidad en Mí. Más quiero que sean sinceros, siempre en una sinceridad profunda. No digan.  >  no me ven ahorita, haré de las mías.  -Esto, os perturbará su mente, su corazón, y os irá desviando del camino. Acuérdense que Yo estoy con ustedes, os escucho, y veo,  para Mí no queda nada oculto.  Vivan en la  sinceridad de ustedes mismos, para vuestro Dios, en todo momento. Con los que les rodean, con los que por el camino encuentran, vivan siempre en una sinceridad, en un amor. Y así irán creciendo en virtud, y en santidad, soy vuestro Jesús, estamos con ustedes los Dulces Corazones que tanto os amamos,  Jesús, y María.

Cuanto deseo que renuncien a todo espíritu de muerte, que no se dejen guiar por el mal, por sus bajas pasiones, y por sus malos deseos. Cuanto deseo que ustedes vivan santamente, cuanto los deseo a todos en Mí. Cuanto deseo que ustedes sean santos, de que todos ustedes hablen, y vean a mi Padre cara a cara. Cuándo será eso. Yo el Señor, por los méritos de mi Sagrada pasión tan dolorosa, he ganado este mérito santo. Y quiero que dialoguen frente a frente, con mi Padre Celestial. Este regalo es Para todos, sin excepción, porque Yo a todos los quiero con mi Padre, en Mí. Por eso gimo y lloro, porque muchos están dispersos. Pobrecitos hijitos, van como ovejitas sin pastor. Yo les hago el llamado, y tomo medios para hacerlo. Más dichosos, los que insisten en hacerles conocer, mi Divina voluntad. Dichosos los que insisten, en hacerles conocer mi amor tan grande por ellos. Los que me aman,  quieren que todos lo hagan, los que buscan la salvación, y saben que su Salvador está con ellos, quieren que todos sean salvados, y que todos reciban de su Señor, estos dones muy especiales. Los cuales Yo he ganado para mi pueblo, para todos,  la  salvación de las almas.  Hoy en día, la juventud se aleja cada vez más, los padres ya no pueden con sus hijos, y muchos de ellos dicen: > Ya volverá, lo dejaré ir.  -Más los padres y madres, deben de estar en un amor profundo a sus hijos, aconsejándoles y haciéndoles saber, entre el bien y el mal. Y haciéndoles conocer el peligro tan grave, tanto de perder la vida según el cuerpo, la carne y el espíritu. Aconsejen a sus hijos, vayan y aconsejen, ustedes que me  escuchan, a todos aquellos que van por el mundo. No se dejen llevar por su querer, no vaya a ser que por su querer, también se desvíen del camino. Hagan lo que  les he estado pidiendo.  Muchos de mis hijos no están llevando mis mensajes, solamente los reciben, pero no los están haciendo vida, y Yo quiero que los hagan vida. Muchos de mis hijos se están dejando llevar por su querer, y os llevan mensajes. Pero muchos ya no llevan mis mensajes, solamente llevan los que ellos quieren.  Yo quiero que lleven mis mensajes, para que muchos me conozcan. Oh cuantas veces se los seguiré diciendo, lleven mi mensaje, y oren por esa gran evangelización, si, evangelización escrita, donde muchos mirarán.  Lleven mi mensaje, soy vuestro Señor, Cristo Jesús. Benditos sean los que escuchan,  los que reciben, y los que llevan a los demás.

Muchos no están abiertos a la gracia, y  por eso muchos no reciben el mensaje. A los que no están abiertos a la gracia, Yo por medio de ustedes, quiero hablarles. Háganles saber de Mí, y de mi mensaje. Muchos creen que soy un Dios lejano, creen que estoy allá, en lo lejos viéndoles. Estoy aquí con ustedes, y entre ustedes.  Muchos no creen ni tan siquiera, que Yo el Señor Dios, tomo a quien Yo quiero, para hacer en mi Divina voluntad, lo que deseo, en una alianza de ustedes con vuestro Dios, y Señor.

Cuantos de mis hijos, hacen sangrar mi amantísimo corazón, y el de mi Madre tan querida.  Mi Padre amado que tanto les ama,  contempla a su pueblo, y dice. Pueblo mío, Yo que te he hecho. No te portes así,  Yo te amo, Y te envié a mi Hijo, mi Hijo te ha redimido pueblo mío. Porque no vuelves, no hay quien te hable de Mí.  Yo enviaré aquellos mis hijos, pero algunos reciben el llamado, permanecen sordos al llamado y siguen en su vida rutinaria diaria.  Encerrados haciendo lo suyo, pero no piensan en sus hermanos, soy vuestro Dios que les he dado la vida. Más quiero que los que me  ámen, en verdad lo hagan, vayan y lleven mi mensaje de amor.

Sigan adelante en esa gran obra, que Yo Dios Todopoderoso por amor, estoy haciendo por medio de cada uno. Los que han decidido a dejarlo todo y seguirme, no vuelvan pasos atrás.  Sino antes bien, con su mirada fija, siempre hacia delante. Yo soy vuestro Dios, vuestro guía y Pastor, tengan fe.

Venid y seguirme,  tu que dices: > Señor yo ya no puedo hacer nada.  Estoy enfermo, yo no puedo caminar.  -Tú puedes hacer mucho,  tu que estás en tu casa,  Ofréceme tu sacrificio, y Yo el Señor Dios, lo tomo. Como una ofrenda agradable y hermosa, y le doy un mérito evangelizador. Tu que lo ofreces por todos tus hermanos que están evangelizando, por todo tus hermanos que son adoradores. Unos a los otros ayúdense, y sosténganse en Cristo. Yo mismo soy la montaña, Yo mismo les digo, que en Mí llevan esta ascensión. Ya van en una ascensión, sino fuera así, Yo no se los diría. Alégrense. Y unos a los otros ayúdense, oren e intercedan. He pedido la intercesión de los unos a los otros, dichosos los que están cumpliendo, con mi mandato divino. Dichosos los que están en esta cadena de oración, que tanto sacrificio les ha costado, pero que en este sacrificio santo, por amor a vuestro Dios, Yo le doy un mérito grande. Tan grande que como hombres y mujeres, no se imaginan.

Saben que su espíritu se alegra en Mí, se alegra grandemente. Para ustedes es un gran misterio la vida, ustedes mismos, es un gran misterio su vida. Pero su espíritu se alegra grandemente en Mí, salta de gozo, y me dice, Señor bendito seas que Tu proteges, cuidas y os alimentas los tuyos. Muchos piensan, mi boca, mi nariz, y mis sentidos. Más saben, su espíritu también tiene sentidos  y vida.   Os la vida del cuerpo, y la vida del espíritu, están unificadas. Más todo, esté unificado en Cristo, y en Cristo. Cuerpo y Espíritu, serán uno en Cristo, y en Cristo darán fruto, en el espíritu y en el cuerpo, según la carne.
 > Soy vuestra Madre María Santísima, les  cobijo con mi manto.  Den la gloria al Señor y la alabanza, por este tiempo de lluvia, que para muchos es frío. Cobíjense en el calor de vuestro Dios, con el fuego del Espíritu Santo.
- Ni el frío, ni la lluvia les detuvo, vinieron presurosos. Algunos de ustedes con muchos sacrificios, algunos apenas tenían para pagar un pasaje, y dijeron, vamos con el Señor, en una cita de amor.  El enamorado no se detiene ante al frío, o el calor, ante la lluvia.  El enamorado siempre va presuroso, porque el fuego del amor arde en él, y es más fuerte del amor, que aún su flojera. El esfuerzo tan grande que hacen para venir, a esta cita de amor, ninguno regresará con las manos vacías. Mi Madre muy amada, María Santísima, está intercediendo mucho por ustedes, intercede en todo momento por cada uno. Muchos enemigos se han querido acercar a ustedes, y sus familias. Más en Mí, no tengan temor. Conságrense siempre a los Dulces corazones, de Jesús, y de María, Cúbranse con mi Sangre preciosa, y alejen a sus enemigos de ustedes,  y de sus familias. María Santísima, es defensa para todos ustedes,  ella os ama tanto, y siempre está intercediendo, por la salvación de sus almas.
Alaben a mi Madre amada, y bendíganla. Díganle cuanto le aman, son sus hijos.
Todos ustedes, vivan en la paz de Dios.  Ciertamente llevan una cruz, su cruz de cada día, pero,  déjenla en Mí.  Que será más difícil,  entregármela, o llevarla por ustedes mismos. Muchos dicen:  > Señor que difícil es entregarte mi carga.  Cuando Yo no me puedo deshacer de ella.  - y Yo te digo, Quién te ha dicho que te vas a deshacer de ella.  Entrégamela, y Yo el Señor te sostendré. Llevo contigo esta carga, más Yo te la hago ligera, y tu yugo muy suave.
Ustedes entre vecinos,  amigos, y familia, visítense los unos a los  otros, y consuélense. Yo quiero consolarlos, necesito de ustedes, Yo que les di la vida,  de su voz necesito, de todo lo que he creado, en ustedes.  Quiero por medio de ustedes hacer mi obra, en su querer también, si ustedes no quieren, Yo no podré hacer nada por medio de ustedes.  Quieran pues, vayan y consuelen al que llora, al que gime, no se limiten. Antes bien, unifíquese la Comunidad, los vecinos.  No les de vergüenza, vayan y pidan, para aquel que más necesita.  Os les digo, ustedes en Cristo Jesús recibirán, y recibirán en abundancia. Al igual que todos aquellos, que participaron en aquella necesidad, que Yo por medio de ustedes, aliviaré, y remediaré.



 Les amo.

Mensaje 7 de Febrero 2012



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“Benditos sean todos, que en esta tarde se han reunido en Mi Santo Nombre. Benditos sean todos los de corazón puro, y sencillo, que os vienen adorar a vuestro Dios y Señor, en espíritu y en verdad. Benditos sean todos ustedes, que peregrinos van por el mundo, y que llevan su cruz de cada día. benditos sean los que la llevan con amor en Cristo, y para Cristo. por amor a Dios.  Benditos sean todos ustedes, que hoy han  dejado todo por Mí, y os vinieron a darnos una  cita de amor con Dios vivo, con Dios verdadero, que  nos ha dado la vida. Ciertamente, es una tarde de alegría. he preparado una gran fiesta. esta fiesta, no es como la del mundo. esta es una fiesta, la cual Yo he preparado para ustedes. es una fiesta en  el espíritu. no es una fiesta en la carne. os es en el espíritu. Quizás para algunos de  ustedes, haya incomodidad. os para muchos mas, hicieron el sacrificio de dejar hoy todo esta tarde. todo lo que iba hacer. Benditos sean mis hijos amados. Esta no es una fiesta del mundo. ustedes mismos hoy sacrificaron su carne. muchas cosas que ustedes hoy en esta tarde os pensaban hacer, para bien vuestro, para bien de su carne, quizás, algunos iban a planchar, a lavar, quizá, algunos iban a platicar con sus amigos, con sus amigas. cada uno tenia  diferentes proyectos. mas, dejaron todo y vinieron. En verdad les digo, todo es un sacrifico santo, en Cristo Jesús. en ese sacrificio, ustedes me dan la libertad para hacer Mi obra en ustedes. Muchos me han escuchado, y también les digo, que muchos han puesto en práctica, lo que Yo les he hablado. Otros mas, los cuales son entre los del grupo, os con tristeza les digo, han tratado de robar la fe, a otros. os han venido muchos  ladrones. y muchos de mis hijos, tratan de dispersar. otros mas, tratan de robar la fe. a estos les llamo  ladrones. orad por ellos. muchos se dejan llevar, por  otro como ustedes. Un ciego que os trata de desviarlos del camino, que les dice:. > Vayamos. ¡Que importa que no hagamos oración. Dios esta donde quiera. -Y muchos, se apartan del camino. muchos mas, a causa de estos  ladrones pierden la fe, y os otros de mis hijos se retiran de la iglesia, apartándose del cuerpo místico de Cristo, por el pecado. porque se abandonan al querer del hombre, y Yo les he dicho, y lo digo en Mi Sagrada Palabra; maldito sea el hombre que se deje llevar por el querer humano. por aquel que le desvía del camino. porque aun conociéndome, y sabiendo de Mi, os llega uno,  desvía del camino, y ustedes, los que decían creer en Mi, ya creyeron en el hombre. Os les digo, al que crea en el hombre, reciba del hombre. os vaya con el hombre. el hombre le desviara del camino, e irán los dos a ese lugar de castigo. al abismo, donde hay fuego. Hijos amados. Yo les hablo. Yo me he hecho conocer a ustedes. ustedes me han conocido, porque les hablo de viva voz. si aun conociéndome, os llega aquel que les desvía del camino, y que les roba la fe, y ustedes lo permiten, hijos por amor a ustedes, Yo les seguiré hablando. les diré, Vuelve. Si ustedes se obstinan en seguir al hombre, e insisten en seguir según al hombre, ustedes morirán porque quieren. no porque Yo quiera. Hijos amados. vayan y lleven Mi mensaje. Yo soy  Dios el Señor. Yo soy Dios Todopoderoso, en las Sagradas Escrituras, y Yo les hablo, y les digo, hay de aquel que os quite, o ponga, punto, o coma,  a lo que Yo Dios, les he dejado. lo que Yo digo es la verdad hijos. Aquel que os roba de las Sagradas Escrituras, es un ladrón. y ay de aquel que de las Sagradas  Escrituras, quita o añade. todo sea en la Divina Voluntad, en el Divino Querer. Yo soy la Sagrada Palabra. Yo soy Dios en las Sagradas Escrituras. no olviden que Satanás, esta pronto. pues miren que  muchos se están dejando llevar por ellos mismos, y Satanás, en las Sagradas  Escrituras, habla al oído al hombre, dándole una mala interpretación. muchos de mis hijos los que  dicen estar en sectas, están desviando a muchos del camino. quitan a su antojo, a su querer  humano, a la Sagrada Palabra, y os ponen lo que quieren también. y muchos de mis hijos confiando  en el hombre, van a ellos. ¡os pobrecitos hijos míos! A si Satanás, esta actuando en ellos. en esos pobres hijos míos, que dan  la mal interpretación de la palabra, y muchos se están  desviando, y tropiezan en la misma palabra, porque os mis hijos tomados por satanás, son trampas mortales para muchos de mis hijos. trampas mortales, para la muerte en el espíritu.  benditos sean todos que se han reunido en Mi Santo Nombre. vivan santamente, y os lleven Mi mensaje. os digan.:  > El Señor esta entre nosotros. El Señor nuestro Dios nos unifica. El Señor ha fundado, instituido una sola iglesia. una sola esposa. la Iglesia Santa Católica. María Santísima es madre de la Santa Iglesia. es la Hija muy amada. es el cuerpo de Cristo.  -María Santísima, se preocupa mucho por todo sus hijos. llora, y gime, por los que dicen.:  > Yo soy el buen pastor. Yo soy el pastor.  –Y muchas ovejitas sordas, y ciegas, os siguen a esos pobres hijos míos. Mas os les digo, que muy pronto habrá conversión de muchos de mis hijos. Yo les amo. soy  vuestro Jesús”.

“A quien estoy con ustedes. Soy vuestra Madre María Santísima. el espíritu Santo es con ustedes. eleven su alabanza con gran alegría al Altísimo. que su alabanza os llega al Altísimo, como incienso perfumando. su alabanza es unificada a los Ángeles, y Santos del cielo. Mis hijos amados, aun las aguas, los vientos, las flores, los arboles, los frutos, los arroyos, el mar,  las montañas que os están elevadas, imponentes en la tierra, el orgulloso viento que circula por donde quiere, va, y viene, los animalitos de la selva, los  animalitos marítimos, los animalitos domésticos, aun aquellos pequeños animalitos, todos están unificados en esta ofrenda, porque ustedes se han unificados en Nombre de Jesús. aun el sol, la luna, las estrellas, los astros, todo esta unificado. Yo María Santísima, oro por ustedes, y tomo esta ofrenda en mis manos. la cual, Yo os hago presente, a la Santísima Trinidad, en el nombre de todos ustedes hijitos. Y el Padre  Celestial, quien los ha unificado, os recibe de Mi la ofrenda, de cada uno de ustedes. Soy vuestra Madre, María Santísima, quien les esta hablando. os eleven pues su alabanza, con gran alegría, ofrecida al Dios Altísimo. ¡Bendito, bendito sea el pueblo de Dios, que os alaba a su Señor! Bendito el  pueblo que esta en la Divina Voluntad, y que os dice: ¡Señor aquí estoy  para hacer tu Divina Voluntad!. Yo les amo hijos. soy vuestra Madre María Santísima. Hijos, aquí estoy con ustedes. estoy muy contento con ustedes. Son mis niñitos. son  mis muy amados. permanezcan en Mi Hijo muy amado Jesucristo. no por el pecado, se vayan a separar de El. os les digo, que el Rey de Reyes, y Señor de Señores, hace a ustedes reyes en El. ¿A caso quiere ser medios? ¿A caso quieren mendigar siendo soberanos hijos? Yo les hablo de viva voz. soy vuestra Madre, la  Señora del Cielo. la siempre Virgen María Santísima. la Purísima. Yo soy la Inmaculada. la sin mancha, siempre con ustedes. Hijos. les pido  que permanezcan en la gracia de Dios. No busquen ser esclavos, si no señores. Les amo en Mi Hijo muy amado Jesús. Ámense los unos a los otros. Mi Hijo muy amado Jesús, es con ustedes. Benditos los que ofrecen la ofrenda a su Señor. Les amo”.

-Soy vuestro Señor Jesús. Cierren vuestros ojos. piensen en Mí. Yo con ustedes hijos. no olviden que este es un  encuentro con Dios vivo, con Dios verdadero, que les da vida. que les ha creado, y que os por amor, los  he redimido, y les he dado vida nueva. Les amo”.

Dichosos aquellos que  adoran a su Señor, EL Señor que les ha dado la vida, el Señor que  les ha redimido. Aquí estoy. vengo a tocar a la puerta de cada uno de ustedes. si ustedes abren la puerta, Yo me quedo. mas si ustedes no me abren, Yo me quedare esperando, hasta que ustedes Me abran. Yo soy la Luz. Aquí estoy con ustedes. He venido a liberarlos de la oscuridad. Mi Iglesia es Eucarística. Mi Iglesia en fe, recibe vida nueva, por medio de  los Sagrados Sacramentos Divinos. Yo soy Jesús Sacramentado. Yo no le negaría la vida a los míos. Yo que quiero ser en ustedes.  Arrepiéntase de sus pecados, de todo corazón. Antes de que  juzgues a tu hermano, acuérdate de tus pecados. acuérdate  de cuanto has pecado, y de cuanto te he perdonado. Si no te has arrepentido hijo amado, y sigues en tu vida de pecado, acuérdate que eres reo de muerte, de ti mismo, en aquel que es muerte. Hijo. Yo no quiero que seas reo de muerte. quiero que en Mi, seas soberano. Benditos sean mis hijos amados, que  por su ofrenda, la cual es muy grata a Mi Padre amado en Mi, os  les digo, Mi Madre amada con mucha alegría os me dice.:  > Ten compasión de mis hijos que vienen adorarte. Mis hijos te conocen. Hijo, tu te has hecho conocer.  – el que conoce en verdad a vuestro Dios y Señor, ya no quiere  separarse de El. El  que conoce en verdad a vuestro Dios y Señor, ya no quiere separarse de El. El que conoce a Dios, y ama a vuestro Dios, evita el pecado, y os tiene temor a la  antigua serpiente, la cual, quiere la destrucción. Mediten por un momento en su pecado. arrepiéntanse de ellos. os bendito el que hace examen de conciencia. Bendito sea aquel que después de hacer examen de conciencia, en el arrepentimiento, va a su Señor, y recibe el perdón de sus pecados, en el Sagrado Sacramento de la Sagrada confesión. 

Todos aquellos espíritus pestilentes tiemblan, y os dicen > Estos se arrepienten de sus pecados. Su Jesús que los ama, y quien ha pagado por ellos, nos expulsa de estos, que en su peregrinar, nos habían dejado entrar en ellos. Seguiremos esperando, y buscaremos el volver a regresar a la casa, de donde hemos salido. –Esto es lo que dicen esos espíritus que han salido de ustedes, al estar arrepintiéndose de sus pecados, los cuales, unos a los otros, en ese odio que tienen los unos por los otros, se maldicen, diciendo.:  > te descuide, y ese que ya teníamos seguro, y que  íbamos a tomar como en medio, para desviar a muchas almas que estaban en el camino de la luz, las íbamos a traer al camino de la oscuridad. pero estos a los que teníamos seguros, se han arrepentido. mas, buscaremos el volver a  regresar.   –os siempre como hijos de  Dios, sumérjanse en Mi Sangre Preciosa,  y os digan.:  > Yo en el corazón de Cristo vivo, soy de Cristo. Todas aquellas huestes satánicas, las cuales fueron vencidas por la sangre del Cordero, sean vencidas ahora, por la Sangre Preciosa que nos ha liberado de la muerte, y de esos los cuales quieren la muerte en nosotros.   –Oren hijos amados con fe. intercedan también por vuestros hijos y esposas. Benditos hijos que en el Sagrado Sacramento de la confesión, son lavados, y purificados con la  Sangre del cordero. Yo el Señor Dios Todopoderoso, los revisto de esas vestiduras, con las cuales se visten los hijos del Rey. Yo los revisto de gracia Divina. Los amo a todos. Benditos sean los que con fe, reciben vida nueva en los Sagrados Sacramentos. ”

No se  aparten del camino. soy Cristo, camino, vedad y vida. Quiero que el Espíritu Santo, sea en ustedes. Soy Dios con ustedes. el Espíritu Santo, es con todo mi pueblo muy amado. mas, quiero que todo mi pueblo sea en un solo Espíritu. en un solo Espíritu, toda la Santa Iglesia de Dios. El Espíritu Santo siempre toca a la puerta, buscando el quedar se en ustedes. El Espíritu Santo, es todo bondad. en todos ustedes el Espíritu Santo. todos ustedes en él, y el Espíritu los unifica, en una sola familia. estirpe santa del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, en Cristo Jesús, y en María, que es  vuestra Madre. María Santísima les ama, y os unifica, como una madre unifica a su familia.”

“Lleno de alegría con ustedes estoy. vengan y síganme. Yo les he hecho el llamado a cada uno. todo sea en Mi Divina Voluntad, y en Mi Divino Querer. no se dejen llevar por querer de ustedes, ni por el  hacer de ustedes. todo sea en Cristo hijos amados. No busquen el bien propio, si no el bien de sus hermanos. unos a los  otros búsquense. unos a los otros ayúdense. ustedes son la familia  de Cristo, y en Cristo, el Padre Celestial, María Santísima con ustedes en intercesión. ella os defiende de todos sus enemigos. Familias unifíquense todas, en el amor de Jesús, y María. Esto no s obra del hombre, si no  obra de Dios, que les ha hecho el llamado. Benditos sean los que  están orando, e intercediendo, por esta gran obra evangélica. Benditos  los que ofrecen sus oración, sus sacrificios. Yo Dios Todopoderoso, los tomo, y le doy merito grande. Dios  en ustedes y con ustedes. les unifico, familia en Cristo Jesús. estirpe de Dios vivo, en Cristo Jesús. Yo los he unificado. mas si alguna de las ovejitas se aleja, vayan por ella. no la dejen sola. consuélenla. miren que algunas de mis ovejitas, traen heridas en su corazón. vayan, y como Mi Madre muy amada solicita, fue a su prima santa Isabel. ustedes también vayan presurosos en pos de María, a estos vuestros hermanos.

“Yo hijos les he prometido, que los que ustedes le pidan, si es para mayor gloria de Dios, lo daré, si ustedes me lo piden en Nombre de Mi Hijo muy amado. no duden. Yo les digo, el rosario de María es con ustedes, para que recen en el rosario  de María Santísima. A todos les hablo. estoy muy contento con ustedes. tengan fe. me alegro en cada uno de mis hijos. me alegro en todos los que vienen a Mi. me alegro en todos los que se abandonan a Mi Divino Querer. Yo soy Dios con ustedes. el hombre es hombre. por el mismo, no puede guiar. aquel que se abandona a el mismo, y a su querer, no esta en la verdad. El que esta en la verdad, es el que busca el bien para el pueblo que se le ha confiado.

“Hijos amados aquí estoy. soy vuestro Jesús. se lo que hay en cada uno de ustedes. lo que no acepto en ustedes, y no les  deja hacer, ni ser hijos, según Mi Divina voluntad, es la desobediencia. Hijos. permanezcan en la obediencia. a muchos no les gusta, y dicen.:  > Yo hago lo que yo quiero,  en mi voluntad.  –¿Acaso dará fruto bueno alguien  que se deja llevar por el mismo, y no esta en Mi Divina Voluntad?  Mediten en lo que Yo el Señor, les he pedido. obediencia. humildad. entrega, y servicio a vuestros hermanos. Yo soy Dios en ustedes. ustedes sin Mi, nada podrán. ustedes dicen.:  > Muchos  de los que están fuera de la Santa iglesia, son buenos.  –Y Yo te digo, ¿A caso la rama que esta cortada del árbol dará fruto bueno?... Estos mis hijos os dicen que me aman, pero no aman a Mi Madre Santísima, y la difaman, y al difamar a Mi Madre Santísima, están difamando a la Santísima Trinidad. muchos de estos mis hijos os dicen estar  en la verdad. y muchos dicen que sanan, y que Yo sano por medio de ellos. Yo soy Dios. y os diré, que hasta a un animalito sano, con mayo razón a mis hijos. Yo doy sanidad a mis hijos, porque les amo. Mi Divina Voluntad, no es  división. Cuanto deseo que todos formen una sola iglesia, en un solo pastor, Cristo Jesús. Mi misericordia es para todos mis hijos, mas, os les digo, en el ultimo día, cada uno sabrá todo lo que hizo en la vida, y tendrá un juicio en el cual, muchos de mis hijos llegaran en los brazos de María Santísima, y mi madre os dirá.:  > Hijo. Ella me amo, y estuvo en fe, en mis brazos, y Yo la tuve en mis brazos.  –Otros mas  dirán.:  > ¡Señor, yo no conocía a María Santísima, os decían que era mi madre, pero yo en vida no la acepte. Muchos me hicieron creer que ella no era virgen.  –Yo les digo, hay de aquellos que difamaron a Mi Madre amada, y que robaron la fe. Ruegue por los que Yo os llamo ladrones. Les amo a todos”.

“Hijos. si ustedes supieran el dolor tan infinito que me causan sus pecados, es mayor a toda flagelación que Yo sufrí, es un dolor tan grande. ustedes son hijos, y miembros de  Mi Santísimo cuerpo. en verdad se los digo, por el Sacramento del Bautismo, ya son miembros de Mi cuerpo. Ustedes hijos por el pecado, se apartan de Mi amantísimo cuerpo, porque en Mi, nada hay manchado, y nada arrugado puede ser. y Yo siento un dolor tan grande. siento dolor por sus pecados. pues me causan un grandísimo dolor. para muchos, esto es incomprensible. mas para los que creen en  mis palabras, para  los hombres y mujeres de fe, para los que  tienen ese santo temor a vuestro Dios, ese temor a ofenderme, saben que al lastimarme, ofenden, y lastiman, al Padre, y al Espíritu Santo. María Santísima sufre por el pobre pecador. pide e intercede por su arrepentimiento”. “Si supieran cuanto les amo, estarían en adoración el mayor tiempo posible. aun en sus quehaceres, estarían adorando el precio de su redención. pero muchos hijos míos, se olvidan, y dicen, Eso  ya paso. Pero los que me aman, saben que sigo llorando, y sufriendo. que sufro esos escarnios tan dolorosos, cuando ustedes pecan. pues les hago saber, son cuerpo Mío. son amados míos. Les amo. Dichoso el que ore con fe, al Espíritu Santo. Hijos. Yo les hago saber cuanto dolor siento, por las almas que se están perdiendo. Hijos. tomen su cruz de cada día, y síganme. quiero un abandono de ustedes a Mi.  crean en Mi. Yo no les abandonare, ni a ustedes ni a los suyos. Llevo esta cruz tan pesada que son sus pecados, los cuales, me lastiman tanto. me hacen sangrar. si, me hacen morir cada momento, cada que pecan, vengo, y beso a cada pecador. arrepiéntete. no quiero que mueras. te he venido a buscar a ti. ¡Ven, para que me sigas!. soy tu guía, y tu pastor. “Los que se apartan de mi, son como huesos secos. Yo soy la palabra, y vivo donde me dejan vivir. y hago si me dejan hacer. mas en el orgulloso, y prepotente, no puedo hacer nada. no porque no quiera, si no porque se dejan llevar por otro, que no soy Yo. Yo me dejo guiar por los mas humildes. por los que se abandonan a Mi en espíritu, y verdad”.

Les amo.

lunes, 12 de marzo de 2012

Mensaje 3 Febrero 2012




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Es una promesa que les hago. Soy vuestro Señor, Jesús. La luz permanece con ustedes, y ustedes en Dios,  son lámparas encendidas; son en Cristo, son hijos de Dios. Y ustedes como hijos de Dios, y en Dios Santísimo que les ha redimido, ustedes no son esclavos, son libres. Más no regresen a la esclavitud,  no pequen, tengan horror al pecado. No vuelvan a la esclavitud, porque Yo el Señor, Dios Todopoderoso ya les he hecho el llamado, ustedes están trabajando en Cristo vuestro Dios, para el Reino de los Cielos. Yo soy el Señor quien está haciendo la obra, y los he tomado según mi Divina voluntad, y en su voluntad entregada a Mí.  Como Yo quiero según mi Divina voluntad,  los he tomado a cada uno.  Dichosos todos ustedes, todo el grupo está trabajando.  Tengan mucho cuidado, porque puede venir alguno que os quiera dispersar. Cuídense mucho, el ladrón puede tomar medios para quitarles la fe.  Y muchos de los que han recibido, dejándose llevar por aquel que os quiere robar la fe, y quiere también hacerles uno como ellos, puede hacerlo si ustedes lo permiten.  Y así siguiendo la difamación, apartando del camino, y convirtiéndose en ladrones y asesinos;  tengan mucho cuidado, unos a los otros cuídense y ámense. Mis hijos amados, aconséjense los unos a los otros, en Cristo el Señor, pidan al Espíritu Santo.

Emanuel con ustedes, les doy mi Espíritu, y os he prometido mi Espíritu, a mi pueblo que tanto amo. Pero si ustedes no aceptan al Espíritu Santo, si por el pecado echan fuera al Espíritu Santo.   No habrá vida en ustedes, si no hay Espíritu Santo en ustedes, por eso se convierten en ladrones,  porque en ellos entra el espíritu del mal.  Los míos, se aman y se preocupan los unos de los otros, como si fuera el problema vuestro, la enfermedad vuestra, la necesidad vuestra. Los míos se preocupan los unos por los otros, y van presurosos, como mi Madre muy amada, presurosa fue a visitar a su prima Santa Isabel, que estaba en cinta, y que pronto iba a tener a su hijo.  Más Yo iba, en mi Madre muy amada María Santísima, y ella en Mí.  A llenar de Espíritu Santo, a Juan el Bautista, que el mismo Espíritu Santo halagaba a María Santísima, por medio de la mujer santa Isabel. Más soy el mismo Dios, hoy vengo con mi Madre Santísima, a ustedes. Dichosos los que creen, los que me creen, estamos con ustedes, los dos Dulces Corazones, que tanto os amamos.  Benditos sean pues, los que en ellos está el Espíritu Santo. Soy Yo el Señor, que les he redimido y les doy mi Santo Espíritu. Ciertamente nacen con el pecado original, al nacer, no hay en ustedes Espíritu Santo.  El Espíritu Santo lo doy, en el momento en el que reciben el Sagrado Sacramento del Bautismo;  que será de ustedes cuando dicen,  > Bautizo a mi hijo, ya estando grande.  -No quieran negarle la gloria, de que posean el Santo Espíritu.  Muchos alegan y dicen,  > Jesús fue bautizado, en Él no había Espíritu Santo. El Espíritu Santo descendió, y fue lleno de Espíritu Santo.  -Más no olviden, mis hijos amados, el mismo Espíritu, se encarnó en el Sagrado vientre, de María Santísima.  Yo soy Dios, Yo Dios hombre, doy mi Santo Espíritu y de Mí procede el Espíritu Santo.  Existimos el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, desde antes de todos los tiempos.  Ciertamente, Yo Dios, quise tomar carne de una Virgen pura, y Santísima María, para redimirles y darles vida nueva. Más Yo soy Dios, soy el Espíritu encarnado en la purísima Virgen, el mismo Espíritu que recibió Juan el Bautista, el mismo Espíritu que Yo doy a todos ustedes. Si ustedes por el pecado echan al Santo Espíritu fuera de ustedes, el Espíritu Santo esta con ustedes, más no en ustedes.  Siempre haciéndoles el llamado a la conversión. Más ustedes saben, esta buena noticia, porque ya se las he hecho saber, en el  Sagrado Sacramento, en el que muchos de mis hijos aún dudan del perdón de sus pecados, el Sagrado Sacramento de la confesión, el perdón de sus pecados.  Yo el Señor Dios vuelvo a darles la vida, saco todos aquellos espíritus que dejaron entrar, y les vuelvo a dar mi Espíritu. Yo hablo, Jesucristo vuestro Dios, el que ustedes dicen, recibió el Espíritu Santo cuando fue sumergido en las aguas, y recibió el bautismo. Yo no necesitaba ser bautizado porque soy Dios, mas Yo en unificación con el Padre, y el Espíritu Santo,  quisimos que fuera este bautismo, como hombre.  Porque Yo quería, que todo hombre fuera bautizado. Yo bautizo, os doy mi Santo Espíritu, por medio del sacerdote.

Los unifico en Mí, los hago uno en Mí, es una gran alegría.    Alegría grande, el que ustedes en vuestro Divino redentor, tengan la alegría de los hijos de Dios y la vida eterna, en el Reino de los Cielos.  Muchos de mis hijos están en la ignorancia, háganselos saber, quizás ellos escuchen.  Yo quiero  hacer mi obra por medio de ustedes.  Benditos hijos amados, dichosos los que claman al Espíritu Santo, con un corazón sincero, y con un santo temor.  Todo les viene del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, en el Espíritu Santo tienen vida.  Yo Dios Jesucristo, los hago uno en Mí. Para ustedes es un gran misterio, pero ustedes en el Señor Jesús, están unificados a la Santísima Trinidad, estando en gracia de Dios. Si no están en gracia de Dios, son creaturas de Dios, si les hablo esto, es para que estén en gracia de Dios, para que nunca pequen por su propia voluntad.  Eviten el pecado, ámense mucho, Yo les he hablado una y otra vez, más muchos dicen,  > Señor que repetitivo eres.  - y Yo les digo, si y se los seguiré repitiendo, porque muchos no han entendido.  Están cerrados, al misterio del amor mismo, de la Santísima Trinidad.  Muchos no creen tan siquiera, en los Sagrados Sacramentos,  pobrecitos hijos míos.   Cuanto deseo, que les hagan conocer y saber, a muchos de mis hijos.  Yo les he llamado para que ellos lleven estos mensajes, y los hagan ver a muchos. Pues os les digo, está bien que repartan éstos mensajes, más un mensaje que pegan  en la vía pública, donde muchos de mis hijos pasan, y los van a leer.  Yo les digo, háganlo en mi Santo nombre, Yo les amo, Yo soy la verdad, y si les estoy hablando, es porque les digo la verdad, y lo que Yo quiero, para que ustedes den fruto en Mí, y fruto en abundancia.  Soy vuestro Jesús.

Yo mismo me doy a ustedes, en Mí son en el Padre. Son la alegría  del Padre, cuando ustedes son en el Hijo, más cuando ustedes se apartan del Hijo, el Padre Celestial se aflige, su tristeza es grande, cuando se dejan llevar por ustedes mismos, y no por el Santo Espíritu de Dios.

> Mis hijos claman a su Madre, Yo soy vuestra Madre. Benditos todos los que se acogen en mi Divino Hijo tan querido, Cristo Jesús, quien les redimió.  El  Espíritu Santo les habla, vuelvan del destierro a la vida. Que vienen tiempos muy difíciles, para los que andan dispersos. Porqué permanecen errantes, cuando Dios está vivo con ustedes. El  Señor que tanto les ama,  los quiere con Él, y en Él.   No se alejan de Él.   Cada uno de mis hijos, se quiere dejar llevar por su querer.  En su querer mismo, no encontrarán la paz.  En su querer viril, no tendrán vida, ni darán fruto.   Soy vuestra Madre, María Santísima, quien les estoy hablando de viva voz, el Divino Salvador está aquí con ustedes. El Señor viene y toca fuerte, y mis hijos solamente piden:   > Oh Señor socórreme, Mira que en mi trabajo me pagan poco.  Señor, ya sáname, ya me canse de estar enfermo.  Señor, ya me canse de tener los mismos muebles, socórreme, dame para comprar aquello que necesito, para renovar mi casa.  Ya me canse de estar como estoy.    > Se preocupan por pequeñeces hijitos amados. El Señor Dios les ve, les sonríe y dice:  - Mis hijos piden migajas, cuando Yo quiero darles todo el pastel.  Mis hijos gatean, y comen las migajas que caen al suelo, cuando Yo el Señor Dios, les he redimido, me quiero quedar en ellos, y darme todo a ellos y en ellos.  Y ellos en Mí, darles la paz que ellos necesitan, darles deseos de Mí mismo, darles deseos de las cosas Divinas, de las cosas del Cielo.  > Por ustedes mismos, no podrán tener deseos, ni Divinos del Cielo. Solamente sienten deseos de las cosas del mundo, y piden según el hombre, según la carne, cosas terrenas. Cuando en Cristo Jesús, tienen todo el Reino, ganado todo el Reino. En Cristo ustedes tienen vida, no se conformen con las migajas del mundo.  Que poco valoran su espíritu, que poco valoran este regalo tan grande, que Dios les ha dado de la vida. Ustedes piensan en la vida de la carne, piensan solamente en vivir según la carne.  Más No,  ya no es tiempo que vivan según la carne. Que según la carne el Señor Dios, les dará el alimento de cada día, no les faltará el agua, y en ese abandono a vuestro Dios y Señor, ustedes mismos en esos sufrimientos, en esas enfermedades, en Cristo Dios. El mismo Dios les hace corredentores, y hace cosas grandes y maravillosas, por medio de vuestra ofrenda en Cristo. En muchos que están muertos, y Dios les da la vida, al hacerlos corredentores en esa entrega, en ese ofrecimiento de ustedes mismos, y de sus enfermedades, o necesidades.  Dios les dará esa gran paz, esa gran alegría de los hijos de Dios. El Señor Dios, no quiere un pueblo enfermo, no quiere un pueblo muerto.  Quiere Dios, un pueblo vivo, vivo en Cristo mismo.  Quién entenderá.  Dios que es la vida,  los quiere vivos en Él mismo, ustedes dicen, pero vivimos, caminamos y vemos;  sí hijos amados, pero Dios quiere la vida en el Espíritu, y el Espíritu en Cristo Jesús, va ascender al Reino de los Cielos.  Y el Señor mismo, ha prometido la resurrección de la carne.  Es motivo de alegría.   Miren hijos tienen alma, el Señor les ha creado perfectos,  y les ha dado el don muy grande, de poseer un cuerpo, un espíritu, y una alma.  Y si les digo de poseer, es porque Dios mismo, se los ha confiado a ustedes, al darles una voluntad propia.  No sufran pues, por pequeñeces, porque no saben el momento, el día y la hora, en que les va a llamar el Señor Dios.  Dichosos los que mueren en Cristo Jesús, porque en Cristo Jesús, será la carne la que muere, pero el Espíritu queda vivo. Queda en Cristo y en el mismo Cristo que es luz, asciende vuestro espíritu que es luz en Cristo. Que les de alegría hijos amados.   Saben, no es su lugar de morada aquí, no es morada vuestra este mundo. Ciertamente el Señor les envió, están aquí por voluntad de la Santísima Trinidad, para que ustedes en Cristo mismo merezcan ese Reino. Para ustedes es un gran misterio la vida. Más os les digo, Yo vuestra Madre les estoy hablando con la verdad, y la verdad misma es Dios, y Yo soy en Dios mi Señor. El Señor Dios de ustedes, soy vuestra Madre María Santísima, estoy intercediendo mucho por ustedes.  Saben que muchos enemigos han tratado de destruirlos, de dividirlos y acabar con este Grupo de Oración, que tanto ama Dios y que Él mismo con tanto amor formó.  Este Grupo de Oración no fue formado por hombre alguno, ha sido formado por Dios mismo y Él les está guiando, les está conduciendo por el camino de la verdad.  Muchos se han alejado, y satanás ha tomado algunos, para apartarlos de este Grupo de Oración y ha querido dividir.  El, que es mentira, quiere robar y muchos de mis hijos al abrir sus oídos, escuchan las mentiras de Satán, y se alejan. Muchos de ellos están en  la tristeza. Pues no se exalten ustedes mismos, esto no viene de Dios, al que deben de exaltar es al Dios Altísimo. Ni uno de ustedes se debe de exaltar el uno al otro, porque si algo posee y algo tiene, les viene de Dios Altísimo. Más también les digo, unos a los otros no se censuren, porque esto no viene de Dios. Antes bien, oren los unos por los otros, ámense en Dios vivo y verdadero, Dios con ustedes, unificándolos a todos en un solo Dios, un solo Espíritu, y un solo Padre. Que les de alegría grande.  Hijos no gateen, y coman las migajas, no coman del suelo, porque Dios les ha dado la alegría de ser soberanos en Él mismo, en el que es el Rey de Reyes, y Señor de Señores.  Él les hace soberanos y ustedes comen de lo mejor,  manjares del Cielo, comen al mismo Dios vivo, a Dios Jesucristo.  Y en Cristo al Padre y el Espíritu Santo, alégrense y estén contentos. El Señor Dios Todopoderoso, me da la alegría de dialogar con ustedes, soy vuestra Madre María Santísima, vuestra Madre del Cielo y  los quiero a todos en el Cielo conmigo, en Cristo todos.  Hay muchos que dicen, en este mundo saber mucho, muchos se sienten sabios de este mundo, pero son los más ignorantes, son los más pobres y mendigos. Si estos hijos no están en un abandono a Dios, si no tienen la sabiduría Divina, de que les servirá la sabiduría de este mundo.  Muchos están en la ignorancia y muchos  por eso se pierden. Muchos de mis hijos ponen su confianza en las cosas terrenas. Yo les amo y los quiero a todos unificados, en un mismo Dios, Jesús de Nazaret, quien está aquí con ustedes.  Con fe refúgiense en mi regazo que Yo vuestra Madre, les amo igual que amo a mi amado Hijo Jesucristo.  Así les amo hijos queridos, por eso cuando ustedes se dejan llevar por su voluntad y los veo que se desvían del camino, Yo presurosa voy con ustedes. Más ustedes tienen una libertad, un libre albedrío y una voluntad propia.  Mi Hijo muy amado me dice:  - Háblales Madre mía, háblales y hazles saber los secretos del Reino.   > Soy vuestra Madre María Santísima, les cubro con mi manto y les traigo a mi regazo. Mis niños,  y gimo tanto y lloro lágrimas de sangre, cuando ustedes se apartan de mi Hijo. Veo que en ustedes hay muerte, cuando la vida está con ustedes. Yo les amo a todos.

-Benditos mis hijos, pues dan gloria y alegría al Señor, al alabar a la Hija, a la Madre María, y a la Esposa amantísima de Dios Espíritu Santo. Hoy es el día, cambien hijos amados.

Quiero que lleven este mensaje, y pidan mucho al Espíritu Santo, para que muchos de mis hijos que están en la ignorancia, escuchen, o lean este mensaje.  Para que muchos en sus mismas oraciones conmigo,  Yo las elevo al Padre Celestial, y muchos reciban este mensaje en su corazón, y cambien sus vidas.

> Que hermosos son mis niños, aquí estoy.  Y estoy para cada uno de ustedes como Madre, y ustedes como hijo único para Mí, cada uno.  Dichosos todos ustedes que se consagran, a los Dulcísimos Corazones que tanto os amamos, Jesús, y María. Mis hijos amados, pidan siempre:  > Recibe mi pobre corazón, vacilante siempre, que busca las cosas terrenas. Quiero que mi corazón, lata en tus latidos, mis latidos sean en Ti, y tus latidos Jesús, y María, en mis latidos. Y así yo seré santo, quiero ser santo, como ustedes son santos. Por los ruegos de María Santísima, quiero que Tú me hagas santo.  Santo quiero ser, ya no quiero dejarme guiar por mi mismo, he escuchado a mi Madre amada.    > Les estoy enseñando a orar, orar con fe, en espíritu y en verdad, soy vuestra Madre María Santísima.  En verdad les digo, si no se dejaran llevar por ustedes mismos, su alegría sería grande. Si se abandonaran a la Divina voluntad, y quisieran en verdad estar en la Divina voluntad y su alegría sería grande, porque no desearían más, que a Dios. A Dios en ustedes, que Dios está al cuidado, al pendiente de ustedes, y no os dejará en manos de sus enemigos.  Os les digo que en Dios,  se cumplen las Sagradas Escrituras. Si un veneno mortal les dan, no les hará daño alguno. Más se dejan llevar por su humanidad, y mucho daño reciben del que os odia tanto, y quiere la muerte eterna, llevarlos al infierno, y hacer de ustedes presas de un pánico, y sufrimiento terrible. Les odia tanto, solamente por haber sido bautizados, ya les odia, porque odia a Dios, odia a los que son de Dios, odia mucho en un odio infernal y terrible. Yo se los hago saber, para que hijos tengan temor, a aquel que puede hacerles tanto daño, en el cuerpo, en el espíritu, en la mente, en el corazón, y  en todo vuestro ser, huyan pues del pecado,  tengan temor y cierren la puerta. Yo soy vuestra Madre que les digo, en Mí Yo les protejo, Yo les fortalezco, porque Dios Altísimo en Mí y Yo en Dios.  Dios por medio de Mí, vuestra Madre, os da y os da en abundancia, nada me niega mi Hijo amado, nada me niega el Padre, nada me niega el Espíritu Santo, lo que Yo pido para ustedes hijitos. Pero os les digo, lo que Yo pido es para vuestro bien, y nunca pediría algo que les hiciera daño, y les apartara del camino. Más os también les digo, muchos de mis hijos no reciben con fe, lo que Yo os estoy pidiendo para ustedes.  Se cierran y no entra la gracia. Ustedes dicen, yo soy en mi voluntad. Mas digan, soy en la Divina voluntad, les amo, soy vuestra Madre María Santísima.

- Ustedes moran en el Señor, y el Señor mora en ustedes, unificados ustedes en Mí, que en Mí  tienen vida y vida eterna.  Nadie os robará la soberanía.  En Mí, nadie se las robará , si ustedes permanecen en Mí y Yo en ustedes, Nadie contra ustedes.  Yo les he hablado, dichoso el enamorado. El que está enamorado de su Señor, en verdad les digo, que este mi hijo muy amado, ama en el Señor mismo, en el mismo amor de Dios.  Ama a sus hermanos y en este amor de Dios, en este fuego Divino, todos aquellos mis hijos que aman con el amor de Dios, son testigos de Cristo, en el pueblo de Dios.  Muchos por ser testigos de Cristo en el mismo vuestro Dios, y Cristo en ustedes, muchos vendrán, muchos tendrán deseos de Mí.  Pues les digo que muchos aman, pero no es amor de Dios, porque muchos dicen amarse, pero miren cuantos están en pecado mortal, viviendo unos con otras que no son sus esposas, ya divorciados.  Esto no es amor.   Os les digo,  este no es amor, esto es muerte, muerte en el espíritu.  Satanás, les hace creer que es bueno, que están en la verdad, el mismo satanás los deja y duerme, y dice:   > No tengo que trabajar en estos, ellos mismos me van siguiendo, ellos mismos porque quieren caerán al abismo. Ojala que no se arrepientan, que no vengan y les hablen de la verdad. Y sigan en la mentira, pensando que están en la voluntad de su Dios. Yo ya tengo un lugar muy especial para ellos, por el solo hecho de que un día, recibieron el Sagrado Sacramento del Matrimonio, en su Señor Dios. Más he conseguido que ellos mismos, aún en mi que tanto les odio, los tomaré como modelo, para que muchos más sigan su ejemplo, y muchos caigan al infierno.  -Esto habla satanás, y Yo se los hago saber, soy vuestro Dios Jesús. Para todos aquellos mis hijos, que dicen estar enamorados, este no es amor santo,  sino que es muerte. Miren cuantos de mis hijos se aman entre unos y otros, hombres con hombres, y mujeres con mujeres, y dicen:  > El Señor Dios nos ha unido en su amor.  - Yo el Señor Dios Todopoderoso,  les digo, que aborrezco el adulterio, el lesbianismo, homosexualismo, y todo aquello que es profanación en el cuerpo, que es templo santo de Dios.  Hijos amados también les digo, aborrezco a todo aquel que es motivo, de desviar a muchos con esas modas, esos desnudos de sus cuerpos, unos a los otros se están desviando del camino. Satanás les hace ver hermoso, lo que es muerte. Y muchos se están desviando del camino,  por esto mismo, están cayendo en el adulterio. Muchos niños y niñas, están perdiendo su inocencia a muy temprana edad, profanan una y otra vez sus cuerpos, venden sus cuerpos, que son templos vivos de Dios.  Estoy muy ofendido por mi pueblo, que dice que se ama y que ama con mi amor, esto no es amor de Dios. Antes bien, es muerte en ellos, lo cual Satán les hace creer que están en la verdad y es amor.  Yo soy Dios de Misericordia, y quiero que todo el pecador se arrepienta. Aún el más grande pecador, quiero que se arrepienta, y quiero que ustedes hagan saber este mi mensaje.  Les digo que evangelizarán en mi Santo nombre, con mi mensaje, a muchos que lo escuchen o lo lean. Mi mensaje, traspasa las fronteras, y muchos de mis hijos, por este mi mensaje, que es dado por el mismo Dios de viva voz, ya muchos  han escuchado, y han abierto sus ojos, y sus oídos a mi llamado, y han vuelto, soy vuestro Dios, Jesús.

Mi pasión tan dolorosa, la ofrezco a mi Padre Celestial, por cada uno de ustedes, adoradores de mi Sagrada pasión tan dolorosa.  Yo soy el Señor, que les lavo con mi sangre preciosa. Son mi familia muy amada, familia de Cristo Jesús, y de mi Madre, María Santísima.  Tomen su cruz de cada día y síganme. Yo soy camino, verdad, y vida.   Yo soy Dios quien les hace el llamado, más para que me sigan, no volteen para atrás,  dejen todo.  Yo quiero ser todo para ustedes, dejen todo, y Yo el todo me doy.  Todo aquello del mundo, son ataduras para ustedes,  pongan todo su corazón en las cosas de vuestro Dios.  El Dios mismo, quien hago mi obra por medio de ustedes.  Yo en ustedes y ustedes en Mí, darán fruto, y fruto en abundancia.

Yo quiero  que estén unidos, en esta gran obra, que Yo el Señor, estoy haciendo por medio de ustedes. Yo ya les he hablado en la forma que los quiero unificar, que ninguno se sienta más grande, que ninguno se sienta superior a los demás. Antes bien, si ustedes se sienten superiores. Háganse servidores de vuestros hermanos, y así humillaran a satanás, quien quiere que ustedes se exalten, y quiere hacerles ver que son grandes, quiere hacerles creer, que ustedes son los de la obra.  No, mis hijos amados, Yo les he hablado y estas son trampas de satanás, siéntanse necesitados de vuestro Dios, y no superiores a sus hermanos.  Porque les digo, muchos de los que se dicen mis servidores, y  no me están sirviendo a Mí, sino antes bien, con su mal comportamiento, y altanería. Sintiéndose señores en este mundo, muchos de ellos están desviando almas del camino. Y os les digo, en el último día llegarán con sus manos vacías, porque quisieron aquí su reino, y quisieron que el hombre los exaltara tanto, como satanás quiere ser exaltado, y adorado.  Solamente a Dios, se le adora, se le ama, y se le exalta, y en Dios, ustedes aman, pero aman con amor santo.
Yo derramo, mi amor y mi misericordia en todos ustedes, y ustedes ignoran este amor, que  tengo para ustedes. Que esta misericordia cada día, cada momento, y cada instante, Yo os doy.   Pero muchos de mis hijos, ni siquiera se dan cuenta, por las cosas del mundo en que están abandonados.

Si pensaran un momento, en esta mi Santísima Llaga de mi espalda, entre todas mis llagas Sagradas, esta es una de las más dolorosas. La santa cruz tan pesada en mi Sacratísimo hombro, se mueve de un lado para otro en mis sacratísimos huesos, causando cruelisísimos dolores. Muero, muero cientos de veces, muero por cada vez que ustedes pecan, porque Yo les amo, y ustedes son miembros de mi Santísimo Cuerpo.  Siento en Mí mismo ese escarnio,  tanto dolor, cuando ustedes pecan.  Muchos de mis hijos dicen: >  A Dios que le haces si tu pecas. Él está en la gloria.   -Pero les digo, están equivocados, Yo sufro mucho cuando mueren por el pecado. Yo les hablo, vuelvan hijos, arrepiéntanse de su pecado.  Si has pecado vuelve, y arrepiéntete, porque Yo tu Dios, ya he saldado tu cuenta.  Yo Dios de amor,  de Misericordia, y de perdón, soy todo vuestro, Cristo Jesús.

Yo estoy ofreciendo, esta vuestra ofrenda a mi Padre,  como desagravio por todos sus pecados, pasados y presentes. Les fortalezco, no se aparten de Mí.

Vivan mi Sagrada pasión tan dolorosa, en cada meditación.  Todo aquel que haya adorado una sola vez en su vida, mi Sagrada pasión tan dolorosa, que haya meditado, y que haya orado, y ofrezca a mi Padre Celestial esta ofrenda en Mí.  Mi Padre con mucha alegría, toma esta ofrenda que Yo mismo, el Señor Dios, me estoy ofreciendo con cada uno de ustedes, al Padre Celestial. Ustedes en Mí, y como Cuerpo Místico de Cristo, el Padre Celestial ya no ve sus culpas.  Alégrense porque ustedes son hijos de la luz, la luz en ustedes.
Benditos todos, los que son propagadores de esta devoción, adoración a mi Sagrada pasión tan dolorosa.


 Les amo.

Mensaje 31 Enero 2012



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Estoy aquí con ustedes, tengan fe. Dichoso el que viene  a su Señor con un corazón sincero, en el que no hay nada de que avergonzarse.  Yo les digo a todos ustedes, hay de aquel que peca deliberadamente. aquel que sabiendo que no esta bien lo que hace, os dice, En seguida el Señor me perdona. en vedad les digo, que pecan doblemente,  y su castigo será superior, a  los que os dicen.:  > ¡Señor he pecado. me arrepiento. no supe lo que hacia!  – Hijos Yo les amo. permanezcan en la verdad. Yo soy la verdad. el que es en Mi, esta en la  verdad. mas, aquel que dice estar en la verdad, pero se deja llevar por el mismo, os les digo, que el mismo se hace reo de muerte. Benditos sean  los que con un santo temor a su Señor, se presentan llenos de alegría. Benditos sean todos ustedes mis hijos amados, los cuales no pecan deliberadamente. Benditos sean los hijos de Dios, los que os han  tropezado, han caído, lloran su pecado y os se arrepienten, y piden sanacion. un corazón contrito, y humillado, Yo no lo desprecio. cada uno de ustedes, hagan examen de conciencia. arrepiéntanse de sus pecados. pues en verdad  les digo, que el que quiera engañar a su Señor, esta en la ignorancia, al pensar que El Señor no se da cuenta de su pecado. si les hablo esto, es para que tengan un santo temor. teman a la mentira. la mentira les hace esclavos. hablen con la verdad. os es si, os es no. Ámense los unos a los otros. son hijos de María Santísima, de quien les ama tanto, y ora, e intercede por ustedes, y vela por  sus hijos. Soy Jesús que les hablo de viva voz. Yo les amo.

“Benditos los que se arrepienten de todo corazón de su pecado. benditos los que con corazón sincero os dicen.:  > Señor. soy pecador. me pesa de haberte ofendido. mas, tu misericordia es mas grande que mi pecado. bendito es el Señor, que en su compasión, en su misericordia por el pobre pecador, lo levanta. 

-Yo con ustedes, y no les desamparare. siempre estoy con ustedes. mas, hoy es una cita de amor. Se la intención  que hay en cada uno de ustedes. se porque vinieron. mas os les digo, busquen al Señor de los milagros, antes de buscar los milagros del Señor. Benditos los pobres de espíritu. benditos porque los pobres vienen pidiendo el auxilio, el socorro. mas, muchos de mis hijos piden, y piden en abundancia, pero no saben pedir. algunos me dicen.:  > ¡Señor. dame el regalo de volver a mi mujer!   > Señor. Devuélveme a mi hombre.  –Yo les digo, muchos  no están casados. ¿como voy a permitir Yo la muerte para ustedes?... no haría algo que les apartara del camino, y  les llevara a la muerte eterna. No hijos. Yo no lo permito. Algunos más de mis hijos me dicen.: > ¡Señor. dame las fuerzas que necesito. mira que en el gimnasio, ya no rindo, y yo  debo de verme bien!  –Hijos. no es coherente lo que me piden. hay otros de mis hijos  que me piden, poder divorciarcee de su esposa.  Algunos más,  me dicen.:  > ¡Señor. no tenemos compatibilidad de caracteres. mira que mi mujer es muy floja. tú sabes que llego, y no esta preparada la comida. dame el regalo de divorciarme de ella.  - A caso la mujer que os dice.:  > ¡Mi marido no me da lo suficiente. quiero irme. yo quiero trabajar. yo lo dejo, porque el no me da lo que yo necesito!  - No hijos amados. Yo no os doy lo que me piden, porque no es conveniente para su espíritu. Hay otros mas de mis hijos que me dicen.:  > ¡Señor. mi hijo es joven. dale su salud para que se divierta, no te lo  puedes llevar tan joven!. ¿A caso no le vas a permitir ser como todos los jóvenes, y vaya al mundo?... –Hijos amados. les pido que me pidan con coherencia. algunos de mis hijos  me dicen:.  > ¡Señor, yo te pedí mucho que no saliera embarazada, y ahora estoy embarazada. ayúdame para que  este niño no se logre!  - Yo soy el Señor Dios Todopoderosos. soy Jesús de vivos, y no de muertos. y estoy atento a las  suplicas de mis hijos. mas hijitos amados. pidan con coherencia. pidan al Señor  bienes espirituales. pidan hijos amados, por aquella necesidad que tienen, y me gusta que sean  perseverantes en el pedir. Yo les amo. soy vuestro Señor Jesús.

Bendito todo aquel que os dice.:  > Señor. tu me has dado la vida. tu Señor toma mi vida. toma mi voluntad. ¡Oh Señor. si tu tomas mi voluntad, no me perderé!  Me has confiado una familia. queremos unificarnos Señor, a la Sagrada familia. así guiados por Jesús, María, y el Señor  San José, Patriarca de las familias. porque si estamos unificados en ti, Señor, tu nos haces cuerpo tuyo, familia tuya, y nos haces sentir sagrados, porque nos das tu Señorío. Señor. que no te vayamos a perder. que por el pecado, no te vayamos a dejar. antes bien, danos horror al pecado. danos horror a Satanás, que es el autor del pecado y de la muerte.  –Hijos amados. ustedes son mis hijos. somos Jesús, María y José con ustedes. dichosos los que con fe, se consagran a La Sagrada Familia.

Hijos amado. renuncien en este momento, a toda potestad satánica. renuncien, en el nombre de todas su familia. mas, muchos de mis hijos se han abandonado a la brujería, a la hechicería, muchos de mis hijos, van a esos lugares de satanismo, a buscar el auxilio, el socorro. ¡Pobrecitos hijos amados! En su ignorancia, ustedes ya están llevando a sus casas, esos espíritus de mal. muchos buscan la unificación del  hombre, y la mujer, en esos lugares de prostitución, y de muerte. lugares de satanismo. renuncien si en su libre albedrio, ustedes no quieren permanecer como esclavos de satanás. Hijos. cuanto deseo que las familias, se reúnan, y hagan una renuncia delante del Santísimo, y os digan.:  > Señor.  he pecado. en mi desobediencia, yo fui,  y entregue mi voluntad a alguien que me odia. mas la voluntad tu me la diste. toma mi voluntad Señor. pues no soy dueño  de mi voluntad. al ir a esos lugares de satanismo, yo entregue mi voluntad, a alguien Señor. En mi libre albedrio, yo perdí la gracia. ¡perdón Señor!.  - En verdad les digo, aquellos que van a esos lugares de satanismo, entregan su voluntad aquel que os les hará mucho daño, y aquel los toma como un medio, al entregarle su voluntad, para en muchos de mis hijos, hacer mucho daño. Muchos de mis  hijos, están yendo a esos lugares de satanismo y os dicen que les va muy bien, porque satanás, en sus maldades, y en sus crímenes, les hace ver y sentir bien. pero  os les esta guiando hacia el camino de muerte, y destrucción. Os les digo, que muchos de los que se abandonan al secuestro, dicen.:  > Compre un antro.   -Todos aquellos que se dedican al mal, tienen lugares donde se propaga el mal. y  muchos van a esos lugares de satanismo. satanás, ha tomado su mente, y  esta haciendo su obra por medio de ellos. Si les  hablo de esto, es para que tengan horror al pecado, y al satanismo, y no vayan  a esos lugares. lleven Mi mensaje hijos amados. el que va a esos lugares, entrega su voluntad a satanás. En su  libre albedrio, ustedes abren puerta a satanás, y os les digo, ¡Pobrecitos hijos  que tienen familia, y han hecho esos pactos con el mal!. Háblenles del mensaje que Yo les estoy dando. Os les amo.

“Si ustedes creen, la verdad les hará libres. mas, si ustedes hijos amados se niegan a creer, os será como  aquel necio que os dice.:  > Yo busco la salvación de mi alma para mi, y no para los demás. los demás sabrán lo que hacen.   –Si les estoy hablando, es para que lleven Mi mensaje, y para que ustedes sean participes de esta gran misión. la salvación de las almas. En esta tarde, les he pedido que se arrepientan de su pecado. hay algunos de mis hijos que están enfermos, enfermos según la carne. mas Yo el Señor, quiero darles sanidad. les digo, que no todos van a sanar, porque os algunos de mis hijos los tomo como almas victimas. aun si ustedes quieren mis hijos, en su libre albedrio, porque Yo no obligo a ninguno. Yo no exijo mis hijos amados. si ustedes quieren ser almas victimas, en verdad les digo, que Yo  les fortalezco, y les doy Mi paz. por medio de ustedes, quien en un ofrecimiento de amor, y si ustedes me ofrecen sus enfermedades, sus preocupaciones, sus trabajos, os cada ofrenda de ustedes, Yo le doy merito grande, y purificación en el espíritu, os doy a ustedes, y a los suyos, y a muchos mas de mis hijos, los cuales ustedes con sus ojos según la carne, no los ven, pero un día miraran, cuando termine su peregrinar, en el cielo y os les darán las gracias. Benditos hijos. Ahora vengo a cada uno de ustedes. toco a la puerta. tu que te  quieres ofrecer como alma victima, Yo te digo, hago esta alianza contigo. Yo te fortalezco, y te doy Mi paz.  por tu medio, Yo hare cosas grandes y maravillosas. porque Yo tu Señor en tu ofrenda, al recibir de ti, Yo te lo reenumero al 100 %. no nada mas en ti, si no en tu familia.  Les amo y los quiero unificados en Mi. porque quiero que en Mi, ustedes den fruto, y fruto en abundancia. En verdad les digo, que en Mi, ustedes son libres. dichoso el que os ha dicho.  > Señor. aquí estoy para hacer tu Divina Voluntad. si tu me permites ser alma victima, yo se Señor, que me darás la libertad de los hijos de Dios, y mi alegría será grande en ti. caminare sin miedos ni temores, porque Mi Señor me fortalece. 

-Hijos tengan fe. Yo el Señor os les hago ver, y saber, que  no todo es bueno para su organismo, y para su cuerpo. mucho daño  les están haciendo, las cosas de las que toman. Yo les he hablado una, y otra vez, que todo aquello que es agradable al paladar, no siempre es bueno para su salud. si les hago  ver, y saber, es para que ustedes no enfermen sus órganos. no enfermen su cuerpo. pues Yo soy el Señor que les hablo de viva voz, os les digo, les eh  confiado un cuerpo. ustedes cuiden de la salud de su cuerpo. no descuides tu cuerpo. acuérdate que no tendrás otro. acuérdate que tu cuerpo será siempre, hasta el ultimo día, hasta que termines este peregrinar. si les hablo esto, es porque les amo. Eviten todo aquello que os para ustedes, sea enfermedad. hay varios productos. ellos hacen mucho daño. mas, muchos de los productos, de esos alimentos que comen, en su ignorancia los han consagrado a satanás. benditos mis hijos que escuchan Mi voz. no tomen refresco negro. Les amo.

Hijos amados. el que maltrate a un niño, os aun pequeño que no puede  defenderse, les digo, que ya se hacen reos de muerte. porque ustedes, os están dañando a ese pequeñito. a un inocente. hay de aquel que le habla palabras altisonantes a un pequeñito. pues acuérdense que  lo que os hagan a estos pequeñitos, lo estarán haciendo a su Señor. Habla la santisima Virgen Maria.:


Soy vuestra madre, María Santísima. confíen plenamente en Mi Hijo muy amado. el que confía en Mi Hijo, El Señor Todopoderoso, os da salud del cuerpo, del espíritu, de sus sentidos. Os aquel que en verdad cree en su Señor, y le abre el corazón y os le dice.:  > Señor aquí estoy. has de Mi lo que tu quieras. tus sabes Señor  que tengo mucha necesidad. si quieres darme aquello que tu Señor, en tu Divina Voluntad me quieras  dar.    –Yo me glorió en las almas sencillas. me glorió  de los que son obedientes a su Señor, en un entrega a vuestro Dios, que tanto os ama, y que de Mi, les viene todo bien.  Benditos sean todos ustedes que con fe, reciben de vuestro Dios y Señor. que os nos hemos dado una cita de amor. y de aquí no saldrán como entraron.

Enlacen en el santo rosario de Mi Madre amada. Yo estoy con ustedes, y os les digo, lo que mi Madre amada me pide para ustedes, es el que ustedes sean  buenos hijos de Dios, que permanezcan en la verdad. María Santísima siempre esta pidiendo, que derrame en ustedes las gracias divinas, como hijos predilectos.  Yo no desoigo los ruegos de Mi Madre muy amada. benditos los que oran e interceden, y os piden en María Santísima.

Yo estoy con ustedes. me quedo con ustedes. quiero  ser en ustedes. Dios de vivos en ustedes. para que ustedes en  Mi, tengan vida, y la tengan en abundancia. benditos sean todos ustedes hijos amados. Dichosos los que  escuchan la Palabra. más dichosos los que la han  dejado quedarse. Os les digo, que muchos, os quisieran escuchar, lo  que ustedes han escuchado. mas, muchos de mis hijos cierran  sus oídos a la Palabra. su corazón. os les digo, que  aquel sabio, en el que esta la sabiduría, es el que se enamora de la Sagrada Palabra. el que vive la Palabra. y el que la pone en parctica, y os da testimonio de la Palabra. Benditos sean todos. Les amo. Aquí estoy. soy Dios en ustedes. mas quiero ser en cada uno. en Mi, pisaran serpientes y escorpiones, y en Mi, no les harán daño. porque os les digo, ustedes en Mi, son cuerpo Místico de Cristo, y les digo que Satanás, en Mi, nada les podrá hacer. Tengan fe. crean lo que Yo les digo. todos ustedes son llamados. ustedes han visto, y han oído. mas, miren que muchos sabios de este mundo, que abren su corazón a la sabiduría de este mundo, y no a la Divina, ellos solamente ven, escuchan, y sienten según la carne. mas, ustedes que escuchan la Palabra, que la han dejado entran, que os viven la Palabra, y que os la hacen vivir en muchos; benditos sean. En ustedes esta el Espíritu de Sabiduría Divina. mas, dejen fluir al Espíritu Santo. Dejen  fluir la Sabiduría Divina, el amor Divino. Ustedes dirán.:  > ¿Señor. acaso no todo el amor es igual?...  –Y Yo les digo, el amor Divino, es en aquel que es servicial, que es perdón, que es misericordia, que se olvidan de si mismo, para ir en  auxilio de los demás.

Les amo. 
   

Mensaje 27 Enero 2012



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Creen que es mucho lo que ustedes, me están dando como carga. No saben, que Yo por ustedes, me entregue, padecí y morí. Acaso habrá algo más, que mi Sagrada pasión tan dolorosa. Cuando desangrado, escarnecido, y cuando en ese dolor infinito de toda mi Divinidad, Yo llevaba la santa cruz  por amor a ustedes. Me duele mucho que ustedes pequén. Siento un dolor infinito, y saben porque, porque son miembros de mi Santísimo Cuerpo. Os les digo, siento un dolor tan infinito, cuando ustedes pecan, un gran misterio para todos ustedes. Ustedes que dicen.  > Yo soy yo, yo camino, y hago. Nadie me ve.  - y Yo les digo, aunque el gran pecador, se deje llevar por su querer, y vaya en camino equivocado. Yo voy con el, y nunca lo dejo, siempre voy hablándole, arrepiéntete de tu pecado, vuelve hijo. Más os les digo, ustedes forman mi Cuerpo Místico.
Cuiden su salud, Yo les he confiado un cuerpo, para que ustedes lo cuiden. Nadie quiere un mal para su propio cuerpo. Yo lo pregunto, y ustedes presurosos me van a decir:  > no Señor.  -Más Yo les digo, que muchos se convierten en sus propios enemigos, aún de sus cuerpos. Porque muchas enfermedades no vienen de Mí, son provocadas por el mismo hombre. Cuando Yo lo he creado todo, para que ustedes estén sanos, para que coman de los alimentos, que Yo he creado.  Miren, todo ha sido creado, para que coman ustedes y los suyos. Pero muchos de mis hijos, en esa misma contaminación, están comiendo todos aquellos alimentos, sin prepararlos higiénicamente. Los preparan, no tomando las medidas de higiene debidas. Todo háganlo pensando.  > Me voy a enfermar. Cuido yo de mi cuerpo. Cualquier infección me puede traer sufrimiento, y dolor en la enfermedad.   -Os así, cuiden a sus familias, e hijos. Muchos de mis hijos alimentan a sus pequeñitos, con alimentos procesados, y os les hacen tanto daño. Si les digo esto, es para que se cuiden de lo que Dios les ha confiado, su salud y cuerpo, así cuiden también su Espíritu, con un celo de aquel que va a perder un gran tesoro. Pues os les digo, hay muchos enemigos que los rodean, y buscan el momento de un descuido para hacerles caer, y entrar. En verdad les digo, entran, se quedan, y hacen mucho daño, y  si lo permiten, pueden hacer mucho daño en su salud física. Son espíritus, los cuales son seres vivos. Piensan que un espíritu entro en ustedes,  y lo dicen con tanta naturalidad. En verdad les digo, es un gran enemigo dentro de ustedes, es un ser vivo, un ser que existe, y que les odia. Es un ser pestilente, un ser que enferma, eso es el pecado. Son seres que entran, No podran hacer nada con esos seres dentro.  Les van a estar hostigando a hacer el mal, en su mente y corazón, induciéndoles al pecado siempre. A la ira, a hacer mal a su misma familia, y vecinos. Muchos de ustedes solamente ven su exterior, se ven en el espejo, pero no ven su interior.  Yo les digo, son seres y espíritus, que entran en ustedes. Cuiden pues, la puerta de entrada, cuídense hijos amados, no dejen entrar en ustedes el pecado. No digan, pequé, y Luego me confieso. Lo toman con mucha naturalidad, pero son enemigos que ya dejaron entrar en ustedes. Muchos de mis hijos duermen con legiones de enemigos, dentro de ellos, están miles de espíritus oscuros. Ustedes esperan sentirlos como humanos, y como carne, pero son espíritus. Os les digo, un espíritu en un cuerpo; cuerpo, alma, y espíritu, están unificados. Sale el espíritu, y el cuerpo queda inerte. Qué harán con tantos espíritus, los cuales querrán manejarles, e inducirles, a toda clase de pecados.  Si les hago saber esto, es para que no estén en la ignorancia. Cuando ustedes vayan a pecar, sepan que va entrar uno, varios, o muchos espíritus en ustedes, ya les digo, son seres vivos que querrán disponer de ustedes, y hacerles mucho daño. Soy vuestro Señor Jesús.

Soy el Señor aquí con ustedes. Estoy entre ustedes, y quiero ser en ustedes. Quiero que estén todos unificados en Mí. Quiero que ninguna ovejita esté dispersa, quiero que estén unificados, en el mismo amor de Cristo. Quiero que se ayuden, y se sirvan los unos a los otros. Cuando alguno esté necesitado de otro, vaya en el amor de Cristo, visítense, y ámense en el amor de Cristo. Ustedes mis hijos, no se sientan más que los demás, sino antes bien, servidores los unos de los otros, como Cristo vino a servirles. Quiero que oren los unos por los otros, cuando esté enfermo uno de ustedes, visite al otro, el que está sano, vaya y diga, en que te puedo ayudar.  Yo quiero que sean un grupo de unificación. Si alguno por enfermedad, no puede hacer su quehacer, Yo quiero que ustedes mismos, vayan, y se ayuden los unos a los otros. Está es mi Divina voluntad hijos amados, vayan y ayúdense, ámense los unos a los otros. No esperen pago alguno, porque el pago Yo se los doy. En verdad se los digo, que nada quedará sin recompensa. Quiero que se visiten los unos a los otros, Yo quiero por medio de ustedes, darles aliento de vida. Quiero que comenten, y hablen en lo que está mal, y lo que está bien, porque Yo quiero que en el Espíritu Santo, se evangelicen entre ustedes mismos, y oren una familia por otra, porque Yo los he unificado en Mí.   Este es un grupo de oración, el que Yo con amor formé, Ya pensaba, que todos se amaran, en mi mismo amor.   Les digo, mi Madre Santísima solícita, y presurosa fue.  Más Yo fui en ella, y fuimos los dos, fuimos a servir a la que estaba en cinta, a ella, que por estirpe de sangre, éramos familia. Más todos son mi familia, todos una familia en Cristo; ustedes ya no están a oscuras, ya son hijos de la luz.  Me han escuchado de viva voz, y ya me conocen;  María Santísima, y Yo el Señor Jesús, los dos unidos, en Dulcísimos corazones, fuimos presurosos a atender a la que estaba en cinta, hasta que ella dio a luz.  Mas en mi plan, plan de Dios, era de que el Santo profeta Juan, fuera fecundado, y lleno del Espíritu Santo, el que iba a preparar el camino, y sería testigo de la luz, y asi lo fue.  Hagan lo que Yo les pido, unifíquense, si alguno de ustedes necesita de ayuda, háblense los unos a los otros. Yo quiero que sea un grupo de amor, unificación, caridad, y de consolidación en Cristo Jesús. Si alguno no tiene para comer, como la familia de Cristo, quiero que se ayuden. Que no les falte el pan de cada día, a ninguno de ustedes. Está es mi Divina voluntad. Ahora cada uno de ustedes, está orando el uno por el otro, y me da mucha alegría, es unificación entre todos ustedes. Más sepan, que a satán le da rabia, una rabia, y odio infinito, en que ustedes haya unificación en Cristo, que soy el amor. Hijitos amados, Satán dice:  > Si meto la cola aunque sea, si por medio de alguno puedo entrar, podría hacer un desastre. Podría hacer una gran división, podría yo terminar hasta con este grupo de oración, que tanto odio. Más es el Dios de ellos, quien les está hablando de viva voz, y ellos están escuchando la verdad, la que tanto odio.   - Esto es lo que habla satanás,  tiene mucho odio, por eso quiero que permanezcan unificados en el amor, en oración los unos por los otros, y en esta ayuda de servicio. Aquí estoy con ustedes, Yo soy el Señor, y quiero ser en cada uno. Quiero que ustedes quieran ser en  Mí, que Yo en ustedes, y ustedes morada Mía.

Vienen tiempos muy difíciles, se avecinan tormentas, en las cuales muchos de mis hijos dirán:  > Que es lo que está pasando.  -Hay muchos ciegos, y van por el mundo, haciendo toda clase de mal, cometiendo toda clase de atropellos, cada uno lleno de espíritus oscuros, y pestilentes, los cuales les guían, y les aconsejan.  Les digo, ustedes que están en Cristo, como Cuerpo Místico de Cristo, no tengan temor. Yo estoy al pendiente de ustedes, cuido de ustedes, y les iré aconsejando, y les diré también cuando sea el tiempo de tormenta. Les digo, tiempo de desolación, de enfermedad, de angustia, de hambruna, y de pobreza. Porque el hombre no quiere entender, cada día se va alejando más, se va perdiendo más. Cada vez se van desviando, más almas del camino. Ya es tiempo hijos.

 > Benditos sean, Yo les bendigo como vuestra Madre, y ustedes como mis hijos. Estoy con ustedes siempre, les amo. A donde van Yo voy. Digo a mis hijos pobres pecadores, cuanto deseo que éstos mis pobres hijos volteen. Si volteen su rostro del camino equivocado, al camino de la luz. Siempre los estoy protegiendo, aunque sean grandes pecadores, pero muchos prefieren el mal, y la destrucción. Y algunos, con mucha tristeza lo digo, prefieren el infierno, me duelen mucho, pero dicen:  > No me estén con necedades. Nadie ha visto el cielo. Esos cuentos de gente.  Yo nací para ser rey, y yo viviré como rey en este mundo. Aún así destruyendo, que importa la vida de un hombre. Simplemente le quito la vida, muere, y vuelve a la nada. Quitaré de mi camino a todos aquellos que se interpongan, para que yo sea grande.  > éstos mis hijos amados, escuchan siempre, vuelve al camino.  Más mis pequeños se obstinan, siempre quieren el reinado en este mundo, entre comillas. Pues siempre están sufriendo de persecución, y no duermen por la noche. Pues muchos enemigos visibles e invisibles les quitan la paz. Ellos mismos, los que dicen ser libres, y buscar su grandeza aquí, son los más mendigos.  En verdad les digo, siempre están cuidándose de sus enemigos, ellos que dicen querer a sus familias, son sus propios enemigos. Más crean, Yo siempre estoy con ellos, y les hablo. Más  no quieren escuchar más voz, que la del mundo, la del demonio, y la de ellos mismos. Y mueren en pecado mortal. En verdad les digo, que nadie muere en la ignorancia, porque aún en el último momento, como un Padre amantísimo, el Señor que les da la vida, siempre está diciéndoles.  - Arrepiéntete de tu pecado, no quiero que mueras. Mira que ya ha sido saldada tu cuenta. Arrepiéntete.  >   Más algunos, no quieren la salvación de su alma. Simplemente quieren seguir viviendo, para seguir en su vida de maldad, y muchos mueren. Aún en el Juicio final, el Señor Dios llora. No lo ven, pero lo escuchan, y os les dice:  - Hijo amado me dueles mucho, pero tu has decidido ir al lugar de castigo.   > Y muchos de mis hijos en su rebeldía, estando el mal aún en ellos, siguen maldiciendo aún, a su Señor Dios que les dio la vida. Los contemplo cuando se van, me lleno de dolor, y lloro. Más ellos aún en su rebeldía, siguen el camino del mal. Aún después de saber, que el Señor Dios Todopoderoso les quiere como sus hijos, y quiere la salvación de sus almas. Yo vuestra Madre, Madre de todos mis hijos, estoy intercediendo siempre por cada uno de ustedes, por cada uno de los que ya están dando cuenta, aún en el tiempo que son juzgados. Yo soy vuestra Madre hijos amados, y les hablo de viva voz. Cierren la puerta, no vaya a ser que satanás venga, y toque, hablándoles al oído primeramente, tratando de que le dejen entrar. Si pasa uno de sus hermanos les dice:  > Mira, anda todo el día en la calle. Mira que callejero, ven vamos a hablar de el.   > Les hablo de la crítica, de la crítica terrible, y les hablo también que de la crítica sigue a la calumnia, el envenenamiento de unos a los otros.  Satanás sabe, que por medio de uno que critíca, y por medio de uno que calumnia. Puede acercar a muchos en el pecado, y en la muerte eterna, aquellos que no se arrepienten. Porque son tan contaminados, por aquel que critíca, por aquel que maldice, y que calumnia. Está robándole la honra a otro, y ese mismo en el que ha sido robada su honra, en su enojo empieza a maldecir. Les hablo esto, para que ustedes no caigan en la trampa de satanás, antes bien, cuando alguno quiera hacerles caer, díganle.  > Vamos orando. Recemos un padre nuestro por nuestros hermanos, el cual tu me estás diciendo que anda mal. Mira que satanás, puede hacernos caer, a ti y a mi. Mejor vamos orando, y a pedirle a Dios, que calle nuestra boca al mal, y hagamos el bien a nuestros hermanos. > Éstos son los hijos de Dios, éstos son los que en ellos está el Espíritu Santo, soy vuestra Madre María Santísima. 

Nunca hablen de aquel sacerdote, nunca, porque el Señor los llamará a cuentas. Si alguno les habla mal de un sacerdote, digan.  > Es un siervo de Dios, y muy necesitado está. Oremos por él.   > Así, no abrirán la puerta a satanás, sino antes bien, será cerrada aquella puerta, de aquel que quiso hacerles caer en el pecado, El que ya ha sido contaminado por Satán. Ámense y cuídense los unos a los otros. Acuérdense que satanás, querrá en todo momento hacerles caer, también en la idolatría. El hacer de su dios, aquel o aquella cosa, aquel objeto, ustedes mismos, os les digo, no caigan en la idolatría.   Mis pequeñitos, mis muy amados, no usen ropas las cuales sean insinuantes, y hagan caer a sus hermanos en el pecado, porque ustedes van a dar cuentas. En verdad les digo, darán cuentas de todos aquellos malos pensamientos, y todos aquellos que cayeron hasta en el adulterio, de aquellos, que cayeron en la fornicación. Cuiden su cuerpo, como templo santo de Dios. No usen escote las mujeres, los cuales muestren sus carnes, usen sus vestidos y blusas con mangas. Hijas amadas, si usan pantalón, no lo usen entallado, porque es muy desagradable al Dios Altísimo. Usen sus pantalones, en los cuales no muestren aquellas partes íntimas, no muestren aún, sus piernas en su grosor. Simplemente usen ropa, en la cual cubra su cuerpo, y no sea insinuante. Los hombres no usen ropa las cuales muestren sus genitales. No las usen hijos amados, porque os les digo en verdad, que si ustedes hacen caer en el pecado de adulterio, aún con el pensamiento, van a dar cuentas. Hombres y mujeres, usen ropa en la cual sus cuerpos, no vayan a ser motivo en que algunos abran puertas, y entre satanás, en ellos. Yo les hablo hijitos amados, soy vuestra Madre María Santísima, cuidaos mucho los unos a los otros, aconséjense, y busquen estar en obediencia. Busquen estar en la verdad, ámense los unos a los otros, y practiquen obras de misericordia, en el mismo amor en Cristo. Lleven una vida de oración, sean misericordiosos, frecuenten de ser posible, los Sacramentos todos los días. Sean eucarísticos, pues les digo hijos, porque vienen tiempos difíciles, tanto en lo espiritual, como en lo físico.  Tanto en lo mental, ustedes son hijos de Dios, pues vivan como hijos de Dios. Saben mis hijos, que muchos están cayendo diario al infierno, por hacer caer a muchos de sus hermanos en pecado de adulterio, y que muchos mueren en ese pecado.  Cuídense pues, los unos a los otros, amen mucho sus cuerpos, en este amor en Cristo. Porque ustedes son miembros del Cuerpo de Cristo. Yo les amo, son mis hijos, y Yo soy vuestra Madre, benditos sean todos hijitos amados. Su tiempo está medido, no saben el día, ni la hora en que Dios Altísimo, les va a llamar a cuentas. Piensen cada día en ese examen de conciencia, pidiendo al Espíritu Santo.  >  Me pregunto, Que hice mal, que hice bien. ¿Acaso ofendí a mi Señor?  Mañana seré mejor. Cuantas obras de misericordia hice. Cuanto tiempo ofrecí a mi Señor, en oración por todos mis hermanos, suplicando por la conversión de los pobres pecadores. A cuantos niños los cuales no tenían de comer, les di un taco, y un poco de leche.  >  Os les digo, compartan  lo que el Señor con amor les ha dado.  Os les digo, renumerado será en el Reino de los Cielos, les amo, soy vuestra Madre María Santísima. Les beso, y les traigo a mi amantísimo corazón.  Yo los llamo mis hijos buenos, porque están en Cristo, en este lugar en el cual se dan una cita de amor, con el que les ama, Jesús de Nazaret.

Con cítaras y tamboriles, y con arpas, alabad al Señor con todo su corazón, con toda su mente, con todo su ser, con todas sus fuerzas, y con todo lo que son. Hijos amados benditos sean, soy vuestra Madre que tanto les amo, y estoy intercediendo por ustedes, e intercedo por este grupo de oración, al que tanto amo, y tanto odia el mal. Os cuídense los unos a los otros, porque satanás, en todo momento quiere enviar, aquellos servidores que tratan de dividir,  y tratan de terminar con la obra que Dios, hace por medio de ustedes. Soy vuestra Madre María Santísima, les cubro con mi manto, y les cuido. Permitan que Yo les cuide, no se dejen llevar por ustedes mismos, ni por su querer. Siempre en el Divino querer del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. El Espíritu Santo con ustedes, mi amantísimo esposo, con ustedes, el Señor de la vida, les amo.

-Los hijos de Dios, ofreced la pureza de vuestros corazones. Saben, Yo el Señor Todopoderoso a estos, les doy un mérito grande, el mérito por su sacrificio ofrecido, y os bendigo su descendencia, porque están ofreciendo por amor a su Señor, todo sacrificio.  Y aquellos mis hijos los que dicen.  >  Señor,  yo no puedo vivir solo.   - Y Yo les digo, es satanás quien te está mal aconsejando, porque en Mí,  tu todo lo puedes.  En verdad te lo digo, porque en Cristo tu Señor, todo lo puedes.  Y tú estás fornicando, y apartándote del camino. Estás profanando la propiedad de Dios, el templo vivo de Dios, que es tu cuerpo, Y estás haciendo caer a otro. pues Yo les digo hijos amados, dichoso todo aquel que por su Señor, se abstiene del pecado, y  hasta ofrece sacrificio, en lo que es lícito.

Ninguno de ustedes ha venido al mundo, para ser esclavo. Sino todos ustedes, han venido para ser reyes en Cristo Jesús. Quien está en Cristo Jesús, en mi Santo nombre, harán cosas grandes y maravillosas.  Yo les dije, ustedes harán cosas más grandes, y maravillosas de las que Yo hice, porque Yo mismo, las estoy haciendo por medio de ustedes, que me lo permiten.
Mediten en mi Sagrada pasión tan dolorosa, quiero que me la ofrezcan. Yo se los pido, más no los obligo. Si ustedes por amor, quieren meditar y adorar, mi Sagrada pasión tan dolorosa, en cada uno de los misterios del Santo Rosario, os les digo benditos sean, soy vuestro Señor Jesús.

Ustedes que están en adoración y meditación, a mi Sagrada pasión tan dolorosa, el precio que Yo pagué, por el perdón de sus pecados. Todo aquel que adora mi Sagrada pasión tan dolorosa, tan siquiera una vez en su vida, le será tomado  en cuenta por el perdón de sus pecados.  Ustedes que con corazón sincero, me están ofreciendo, adoración, meditación y oración. Benditos hijos que adoran a su Creador, a su Redentor, y Santificador. Bendito el pueblo de Dios, que se reúne con su Señor.

Mis hijos amados, en esta flagelación, me doy todo por ustedes. Caen mis trozos de carne, mi sangre Preciosa derramo, mis huesos son flagelados. En mis huesos Santísimos, sufro cruelisísimos dolores. Hay hombres fuertes, que vienen y me jalan, mi Divino rostro con crueldad, me escupen, y recibo toda clase de ofensas. Pasan algunos y me patean, mis santísimos huesos desnudos, escarnecido estoy, mediten hijos. Soy vuestro enamorado, Cristo Jesús, quien me doy, y permito esta flagelación, por amor a ustedes, para que ustedes en Mí, sean salvos.  Derramo mi sangre Preciosa, gota a gota, de mi Sagrada cabeza, en cruelísimos dolores. Todos los golpes que Yo recibí, y las heridas que recibí en mi cabeza, casi todas fueron mortales. Penetraban hasta lo profundo de mi Sagrada cabeza, estoy coronado de espinas, en cada golpe que recibo, siento cruelisísimos dolores.  Es más la crueldad de mis hijos, y el odio en sus corazones, siento un dolor grande,  cruelisísimo, saber que mis hijos están muertos. En ellos hay muerte, ellos no son hombres, son bestias. Y os les digo, que la bestia es satanás.  Cada una las espinas traspasan mi Sacratísima cabeza, las espinas son tan grandes, que traspasan mi Sacratísima frente, y traspasan mi Sacratísimos ojos. Yo soy Jesús quien les digo, adoren mi Sagrada pasión tan dolorosa.  Tomo la cruz, la cruz es muy pesada, y estoy demasiado débil, demasiado dolido.  Mi Santísimo hombro está escarnecido, y la Santa Cruz me causa cruelisísimos dolores, estoy lleno de dolor.  Llevo la Santa Cruz con amor, Yo el Santísimo, el Purísimo, el sin mancha, Yo se lo ofrezco a mi Padre Celestial, por cada uno de ustedes, todos mis hijos, adoradores de mi Sagrada pasión tan dolorosa.

Soy el Señor quien les ha redimido. Soy el Señor que les lavo, con mi Sangre Preciosa. Son mi familia muy amada, familia de Cristo Jesús, y de mi Madre, María Santísima, como Madre vuestra, y ustedes sus hijos.  Tomen su cruz de cada día, y síganme con amor.
Yo soy camino, verdad, y vida. 


  Les amo.