sábado, 9 de junio de 2012

Mensaje 5 de Mayo 2012







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Hijos tengan fe y sigan adelante.  Sigamos adelante, el tiempo os se acaba. Y el tiempo no volverá para ti. No Volverá para ninguno de ustedes.  Es tiempo de que  trabajen, y vivan  en unión con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, en Cristo Jesús. Tengan fe y sigan adelante, Yo el Señor no les desamparo. Os ustedes van a llevar la Sagrada Palabra, muchos la están comiendo, y os les digo, benditos sean. No dejen el camino, en el que ustedes van, Os Yo voy, porque Yo soy camino, verdad, y vida. Sigamos, ustedes en Mi y Yo en ustedes.

 Tengan fe, soy Dios con ustedes, Yo nunca les he abandonado. Soy el Padre, soy el Hijo, y soy el Espíritu Santo,  somos tres personas distintas, pero un solo Dios verdadero. Tan hermosos les saludo, soy Yahvé vuestro Dios. Dichosos en los que en cada uno de ustedes, veo a Mi amadísimo Hijo Jesucristo, alguno de ustedes dirán.   > Señor, Yo no puedo  estar en Cristo. no puedo, tu sabes el  inconveniente que tengo.  > No te entristezcas, eres Mi hijo y en verdad te digo, que Yo siempre estoy esperando por mis hijos, que arreglen sus inconveniencias. Yo los quiero conmigo, y quiero que comulguen todos los días, en esta comunión espiritual. Y que lo hagan con fe porque Yo les amo, y por que Yo vuestro Padre Yahvé, quiero ver a Mi Hijo Jesús, en cada uno de ustedes. Mi Hijo les ama  tanto que el mismo os dijo, Padre envíame a Mi, Yo quiero ir a redimir a mis hermanos.  Mira, de ser Dios me voy hacer como ellos, os voy hacerme hombre, como ya estaba escrito en las escrituras. Como se profetizó por medio de los Profetas. Iré y me haré hermano de todos. Lo que no sabe la humanidad es que por amor, Yo les voy a dar una madre, una madre tan hermosa, una madre divina. Una madre a la cual, el Padre, nosotros hemos creado, esa niña será purísima, y será santísima. Porque el Santísimo os se va encarnar en ella, el Dios vivo, el Dios  verdadero, por amor se engendra en la Virgen pura. Y Yo como todo niño os dure nueve meses en el vientre de Mi Madre Santísima, sin dejar de ser Dios. Muchos dicen.  > El niño Jesús ni sabía nada en el vientre, era solo un pequeño que estaba por nacer.  > Nací según la carne, pero soy increado, soy Dios. Y por amor, Yo mismo Dios Altísimo, siendo hombre trabajé, quise por amor, venir a enseñarles el camino a seguir para todo hombre. El hombre debe de mantenerse ocupado, el ocio es muy peligroso,  en el ocio os llega el mal, y dice.  > Aquí esta un flojo, trataré de desviarle del camino.  Yo mismo le hablaré al oído, y le diré que hacer. Quizá hasta lo tomaré como un medio, para hacer mi obra mala. Y perder  asi por su medio muchas almas.  > El ocio es un enemigo del hombre, deben de mantenerse ocupados. No en cosas inútiles, si no en cosas en las cuales, en ustedes quede vida. Yo soy el Señor, Yo doy vida a ustedes, me quedé para darles vida.  Y lo que les da vida, es Aquello que lo que ustedes mismos, os buscan en el Querer Divino. Que son aquellas buenas lecturas, los Sagrados Sacramentos, hay un proceso en su vida. Miren hay muchos padres y madres de familia, que están en ese proceso en sus pequeños, en sus muy amados, el buscar cosas buenas de Dios,  son los padres que verdaderamente aman en Cristo. Son los padres que verdaderamente están en el Querer Divino. Son aquellos en los cuales está el Espíritu Santo. Yo a mis hijos por amor, los he dotado del mismo amor. Un padre o una madre sin amor, os serían capaz de destruir aquellos que Yo les he confiado, dentro de su vientre. Eso que está pasando, porque están cerrados al amor de Dios, porque están cerrados y os dicen.  > Nos amamos.  > Esto dicen hombre y mujer, y en sus relaciones como hombre y mujer, concibe ella en el desamor. Quizá en un amor carnal, pero no en el amor de Dios,  y en ese que dicen amor. Pero que no es el amor de Dios, sino el pecado, y el pecado os destruye. El pecado es muerte y dan muerte aquellos sus hijos, los cuales sabiendo que tienen vida en su vientre, dicen.  > Lo aborto para que no nazca, que no tenga vida. Por amor lo hago para que no sufra.  > Yo soy el Señor, por amor envié a Mi Hijo, al único, a Mi primogénito, y al muy amado. Y por amor Yo lo di a todos ustedes, y Yo en el, me doy a ustedes por amor. Somos uno, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, somos tres personas distintas ciertamente, pero somos un solo amor, y un solo Querer. El Padre ama tanto al Hijo, que se entrega completamente al Hijo, y el Hijo ama tanto al Padre, que se unifica completamente al Padre. Y estamos unificados en un solo querer. El Espíritu Santo es el mismo amor del Padre y el Hijo, es la tercera Persona de la Santísima Trinidad. El Espíritu Santo es el que por amor Yo les doy, os doy al Espíritu Santo, que es promesa de amor para todos mis hijos.
 El Espíritu Santo siempre está en ustedes, y siempre está con todos. Nunca deja a sus hijos, por amor vive con ellos, pero quiere vivir en ellos. Y por amor insiste, por bien de todos ustedes y de toda la humanidad, insiste, está con ellos, está llamándoles. Siempre haciéndoles un llamado a que vuelvan del camino equivocado, al camino de la verdad. El Espíritu Santo nunca les deja, ustedes lo recibieron en el Sagrado Sacramento del Bautismo, y muchos por estar en pecado, o por aceptar el pecado mortal, echan fuera al Espíritu Santo. Al gran tesoro, a la gran promesa del Padre, y el Hijo.  El por amor está ahí, esta presente,  está dolido, y está esperando que le abran la puerta, apenas se arrepienten  de su pecado, y el Espíritu Santo se alegra tanto. Y ve con gran  alegría y gozo, el que se acercan al sagrado Sacramento de la confesión, ahí está el Espíritu Santo, ahí está el Hijo, está en aquel hombre por amor. Y ha tomado al mismo hombre  que el  ha creado, el sacerdote. Para hacer su obra salvífica, obra de amor, y el Espíritu Santo entra presuroso, y toma el lugar que le corresponde. Ustedes fueron creados por amor, y son templos vivos de Dios. Y un templo de Dios, os debe de estar siempre  lleno de Espíritu Santo, lleno del amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Y ustedes mismos son amor, en el que es amor, pero muchas veces, ese amor lo van minimizando.   Aman en su querer humano, y no dejan al Espíritu Santo que esté en ustedes. En su Fiat, y en su entrega, lo dejan amar en ustedes mismos. Muchos de mis hijos os dicen. >  Yo no tengo Espíritu Santo. Pues no lo he visto.   > Eso es falta de fe, y de desamor. El amor siempre está con ustedes, el Espíritu Santo siempre está en ustedes, cuando ustedes lo quieren, en su querer mismo. Yo Dios, lo he creado todo por amor, y ya había pensado en ustedes, en crear a alguien semejante a Mi. Pensaba crear a una familia mía, ya había pensado en crear colaboradores míos, ya había pensado en crear alguien en el que Yo iba a confiar, y el que por el haria Yo mi obra. Y en quien por medio de El, Yo mismo el Señor, iba a ser servidor de otros. Al escuchar el demonio, lo que Yo mismo les estoy diciendo,  de pronto se molestó y dijo.  > Yo servir a alguien inferior a mí, ni ahora ni nunca.  tu vas a ser servidor por amor. va que tontería. Yo, servir,  Jamás.  Eso no es para Mí porque yo soy grande. Mira que hermoso soy y que poder tengo. > Y en sus palabras, el mismo se estaba destruyendo, y yo os le dije; Yo soy amor, y el amor es servicio, el amor es darse, y Yo me doy por amor, y sirvo por amor. Yo mismo el que críe al hombre voy a servirlo, voy a darme a él, y Yo tomaré medios, almas dóciles, para hacer Mi obra por medio de cada uno de ellos, en Mi mismo amor. Y Yo me hago  servidor en ellos mismos de otros, si ellos me lo permiten, y si ellos quieren,  Yo los haré uno en Mi, y ellos servirán en Mi y Yo en ellos. Y por amor Yo el Señor Dios Todopoderoso les lavaré con Mi Sangre Preciosa, pues por amor, pronto voy a ser uno como ellos.
 Hay un dialogo entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo siempre, y miren, todos los Ángeles y santos, se reúnen en ese dialogo porque son la familia de Dios, y estamos unidos en un mismo amor. Porque ellos ya están en el mismo amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo con María Santísima, que es amor. Y dialogamos entre nosotros, y  los Ángeles presurosos dicen.  > Envíame a mi Señor. Yo quiero ir. Envíame, Deja ir a servir con aquellos mis hermanos. Quiero servirte en cada uno de ellos en tu mismo amor. Hazme dócil, tan dócil como tu amas. > Y Yo les digo; Yo envió a mis Ángeles, en un acuerdo  que tenemos toda la corte Celestial, y ahora que Mi Hijo muy amado ha venido, y  está entre ustedes, y está en ustedes, Mi alegría es muy grande.

 Tenemos un acuerdo todos ustedes, Mi Iglesia militante en la Santísima Trinidad, y Yo hago este acuerdo con mis hijos. No Me fijo en que si son hombres  y mujeres. No hijos amados. Yo me fijo en que son almas, espíritus, poco me importa el genéro. Yo se, que tanto hombres como mujeres, han sido llamados. Dichoso aquel que en el llamado que Yo le hago, por amor, me da su Fiat.  Yo presuroso por amor lo  doto de mis gracias Divinas, y de dones divinos. Porque todos los dones y carismas, gracias a Dios, vienen del mismo Dios. Y Yo se los doy por amor a ustedes, y  me hago servidor de ustedes, y por medio  de ustedes, en muchos. Si ustedes entendieran Mi amor, si supieran cuanto les amo, si entendieran cuanto les amo. Aquí en la tierra muchos quieren ser mejores, mas grandes, alcanzar los primeros lugares. Se da much que entre los servidores hay celo, y ese celo no viene de Mi, viene del demonio, y  es destructivo. Tanto en ti como en tus hermanos, y en la comunidad completa. Y Por medio de uno que abre la puerta al demonio, llamado celo o envidia, o toda clase de ira, o critica, el mal entra.
 Benditos sean todos ustedes, que han escuchado la voz del Divino Maestro. Yo les he instruido, Yo mismo me he hecho conocer a ustedes por amor. Yo mismo he venido a dar la Buena Nueva en sus corazones. Y Yo mismo he estado formando evangelizadores, y estoy haciendo Mi obra por medio de todos ustedes. Aún de aquellos que hoy no están presentes, estoy haciendo Mi obra salvífica. Pues Mi Palabra está llegando muy lejos, os miren, aquellos que  ustedes dicen; Los chinitos, en China, y los africanos. Os a muchos les digo, que ya está llegando a ellos Mi mensaje. Dichosos los que por  inspiración del Espíritu santo,  están haciendo esta gran obra. Os en el mismo Espíritu Santo benditos sean todos. Esta es una obra evangélica, es una obra de Dios, y es una obra en la que todos ustedes, estamos unificados en un dialogo, de Dios a ustedes, y de ustedes que son mis hijos a Mí. Mi Madre Santísima está con ustedes, y todo es porque les amo, por amor  desciendo. Os vengo por medio de un hombre, al altar, y todo Yo estoy allí, viendo, y contemplando, a todo aquel en ese momento en Mi presencia divina.  Los veo a todos y veo el corazón de cada uno, veo sus pensamientos, veo a cada uno de mis hijos. Mas veo mucha dormición en muchos, ni tan siquiera se dan cuenta de que Yo estoy ahí, con toda Mi Divinidad, y lo hago por amor. Y por amor les digo, que Yo el Señor Dios Todopoderoso, os hago  la transustanciación del pan, y el vino. Os en el pan me quedo todo, y en el vino igual. Soy el Dios vivo que me quedo en ustedes, cuando ustedes me reciben en el mismo amor, y en un dialogo de amor interno. Yo Dios de amor y misericordia les he creado con el amor. Con el  mismo amor creo a cada uno de mis hijos, sacerdotes, y laicos. Por amor les doy una vocación a cada uno de mis hijos. Mas muchos están tan distraídos en la calle, y en las cosas del mundo, que en muchas ocasiones he hecho el llamado al sacerdocio, a la vida consagrada, y muchos se quedan en el mundo. Yo pensaba hacer muchas cosas por medio de ellos, para bien de toda la humanidad. Pero escuchan muchas voces, y toman otra vocación. Yo, estoy con ellos siempre presente por amor, haciéndoles un llamado.

Si supieran cuanto les amo, ustedes adoran Mi Sagrada Pasión tan dolorosa día a día. Os ustedes son adoradores del precio que Yo pagué por el perdón de vuestros pecado, y por vuestra redención. Soy Jesucristo con ustedes, y por amor Yo les digo, cuantas veces he echo una purificación. Cuantas veces he renovado su interior.  Cuantas veces he permitido un bautismo nuevo. Porque les amo, porque os amo, y os cada día os digo; Mis hijos muy amados me escuchan y ellos están trabajando. Y Yo en ellos unido en cada uno, hago Mi obra. Si ellos supieran el merito tan grande que le estoy dando a  todo su sacrificio. Al dejar por Mí, aquellas cosas que tanto desean hacer, os según su querer humano. Pero no,  están en Mi querer Divino, y Yo me alegro mucho. El mal siempre esta presente y ve cuanto están ustedes trabajando, y os también en esa envidia terrible, en la cual el sabe que el Reino es para ustedes, el trata de robar y dice.  > Yo no dejaré, que otro ocupe el lugar que deje. Nunca. No los dejare caminar. Enviaré miles y miles de espíritus oscuros. ellos les pondrán trabas, y los haré que se enojen. haré que en ellos entre la ira, y la envidia. voy hacer que ellos tropiecen, y que caigan. les haré ver que hermoso es el mundo, y que están dejando todo lo mas hermoso según la carne. al cabo ellos no saben de su espíritu, ni lo ven. si lo vieran se horrorizarían de él, cuando están en pecado. han oído hablar a su Señor, pero son tan ignorantes, que ellos solamente piensan en lo que ven sus ojos, de la carne. pero que pocos saben del espíritu. que el espíritu sufre tanto, cuando al aceptar el pecado el espíritu se cega.  > Les hago saber lo que piensa y hace ese enemigo. Yo les he hecho saber entre el bien y el mal, aquí estoy ahora mismo con ustedes. Estoy en ustedes, no dejen la comunión espiritual. De que ustedes hoy hayan recibido la comunión sacramental, comulguen cuantas veces quieran espiritualmente, que Mi Madre santísima está pronta, y me dice.  > Hijo amado quédate en ellos, son tus muy amados. Mira, tu estas haciendo tu obra por medio de ellos. Ellos dicen que son tus servidores. Pero mira Hijo, ellos no saben que tu estas haciendo tu obra en ellos, y por medio de ellos. Ellos nos saben porque pocos saben que tu eres el servidor. Tu quieres Hijo amado de que ellos vengan y os en ti, y tu en ellos, hagan esa obra salvífica. En la cual son llamados todos ustedes, y toda la humanidad.  > Mi Madre insistentemente, me pide en todo momento en que Yo les proteja, y me dice.  < Son pecadores Hijo, acuérdate que tú les redimiste. Acuérdate Hijo amado que por amor tú te engendraste en Mí. Acuérdate Hijo amado que me diste la alegría de llevarte a ti, que eres Dios en Mi vientre. Y te quisiste hacer hombre por medio  Mi, y tomaste de Mi, mi cuerpo mismo. Hijo, por esa alegría tan grande, te pido que estos mis hijos no se dispersen.  Hijo, se están yendo.  > Y os cuando se van yendo Mi Madre Santísima llora y gime. Y Yo le digo a Mi Madre; Madre mía no les desampararemos. Vamos a donde ellos vayan porque son nuestros hijos. Vamos Madre mía, seguiremos haciéndoles el llamado, van a regresar.   Yo les he dado un libre albedrío a ustedes, y les he dado voluntad propia. Cuanto me alegro cuando hacen un esfuerzo por regresar. Porque Yo hago lo que falta, y los traigo, y les digo, son Mi amor, todo Mi amor es vuestro. Cada uno de ustedes es único para Mí. Os muchos se fijan en el exterior, si están flacos, gordos, o morenos. Os si están blancos y tienen el  cabello de diferente color, o la nariz. Que poco importa eso. Os les digo, que su  cuerpo no es mas, que el espíritu. Yo les digo, que si ustedes están en pecado, su cuerpo también recibe ese daño terrible, de lo que es el pecado. Muchos de mis hijos están enfermos, a consecuencia del mismo pecado. A consecuencia del pecado quizá de otro, del que está dañando la creación de Dios, los vientos, el agua, la tierra, y los alimentos. Miren aquellas semillas que están sembradas, y el hombre pone herbicidas, y pone toda clase de químicos, dañando asi gravemente la tierra. Y si, os debería dar fruto en abundancia la planta por ella misma, ya no da el fruto bueno. Mucho fruto está contaminado por el mismo hombre, el agua, y los vientos,  todo lo críe por amor. Escucho a mis hijos que os con la Sangre Preciosa del Cordero, están purificando diario lo que comen, lo que beben, lo que se ponen, lo que respiran, y el entorno donde viven, donde  caminan, donde trabajan, y asi para los suyos. Y hacen bien, síganlo haciendo que Yo el Señor, Dios Todopoderoso que por amor derrame Mi Sangre Preciosa, y que por amor, escucho los ruegos de cada uno de ustedes.  Purifico con Mi Sangre Preciosa todo aquello que están respirando. Os todo lo que respiran, por el mismo hombre no alcanzará a expulsar los contaminantes. Sigan con fe purificando todo. Sé que tienen  un tiempo, deseo seguirles hablando, pero Yo soy orden, y os me gusta que estén en el orden de Dios.
Soy vuestro Señor, Santísima Trinidad.


Les amo.

Mensaje 4 de Mayo 2012





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Si supieran cuanto los amo,  si supieran que por amor, Yo vengo a ustedes. Cuanto deseo quedarme en ustedes, y cuanto deseo que ustedes me reciban. Cuanto deseo que ustedes quieran la purificación en ustedes.  Cuanto deseo que vivan una vida de santidad. Cuanto deseo que ustedes en todo momento estén pensando. Qué sucederá, después de esta vida. Después de esta vida, habrá un juicio, y en ese juicio soy benévolo con ustedes, pues Yo fui juzgado y por ser juzgado, yo soy benévolo con ustedes en ese juicio. Pero quiero que se arrepientan, sin Mí no tuvieran salvación, sin Mí no hay salvación. Ustedes dirán.    Señor, y antes de que tu vinieras, no había salvación.    Y Yo les digo, Yo ya existía, Yo no tengo principio, ni tengo fin. Ciertamente quise redimirlos, haciéndome hombre en el vientre virginal de mi Madre muy amada,  María Santísima. Pero YO SOY DIOS, no tengo principio, ni tengo fin. Somos uno el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, somos tres personas distintas, pero somos un solo Dios verdadero. Los tres estamos unidos, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, en un mismo querer, y en un mismo sentir. Somos uno solo, y una sola alianza. Más les digo, todos ustedes que son en Mí, son en mi Padre. Y los que me ven a Mí, han visto a mi Padre, y aquel que me ha visto a Mí, ya ha visto a mi Padre y le conoce. Benditos hijos amados,  todo aquel que dice, Jesucristo es mi Señor. Y que vive según las Leyes de la Santa Iglesia Católica. Ustedes que viven según mi querer, y que están en obediencia a mi querer Divino, os les digo, en verdad son mis testigos. En verdad han creído en Mí.  Si no están en mi Divina voluntad y están en su querer, y hacen lo que ustedes quieren,  No me han conocido, y no están en mi Divina voluntad.  Leyes os he dejado, y son divinas. Quiero que todos ustedes, unificados en una sola Iglesia, Santa, Católica, Apostólica, y Romana. Yo soy el Señor Dios Jesucristo y he unificado a mi Iglesia en Mí, permanezcan fieles a su Señor. Yo no he fundado, ni creado otras Iglesias. Esta es la única. Otras han sido creadas o fundadas por hombres, y aquel que crea en el hombre y no en Dios, estará como aquel que está dejándose guiar por un ciego, y van los dos al abismo. Arrepiéntanse de sus pecados, Yo el Señor Jesús les digo, soy el Señor Sacramentado Jesucristo. Después de hacer un examen de conciencia vayan, confiesen su pecado, que Yo doy la absolución por medio del sacerdote. Se los he dicho tantas veces y se los seguiré diciendo, porque muchos de mis hijos, hasta se han alejado y dicen.    Eso yo ya lo se, yo ya lo he escuchado.    Pero no lo están haciendo, simplemente dicen en una rebeldía.    Ya lo se, ya lo conozco. Que tanto me están diciendo.    Y Yo les digo, y no lo han hecho. Y si lo hacen, lo hacen cuando ustedes quieren, pero  Yo lo que quiero es que estén en gracia de Dios, que estén siempre vigilantes, y despiertos. Si se los digo es porque los amo, no dejen que pasen días y días,  en los cuales tengan el pecado en ustedes, el pecado es muerte.  Si les sorprende la muerte en pecado, Qué van hacer hijos queridos. Si la gracia santificante está en ustedes, y con ustedes, pero no la aprovechan.  Y se los voy a seguir diciendo, porque Yo el Señor Jesús, les  estoy hablando de la vida eterna, les estoy hablando de la salvación de sus almas, y del perdón de sus pecados. Los llevo en mi amantísimo corazón, mi Padre los contempla en Mí. En Mí, ustedes no tengan temor, pues en Mí  tienen la salvación que Yo he ganado para ustedes, por los méritos de mi Sagrada pasión tan dolorosa. Yo soy el Señor Jesús, y vengo a ustedes y les hago el llamado, no dejen que pase tan siquiera un día, nunca dejen que el pecado permanezca en ustedes. Si van a dormir en pecado mortal, en verdad les digo que en ese pecado mortal su espíritu está muerto. Allí está el mal dentro de ustedes, aquel que por el mismo quiere ir al lugar del castigo, no diga.   El Señor no me redimió, a mi no me perdonó.    Porque Yo te perdono, Yo soy Dios y te amo, y lo que quiero de ti, es que seas salvo en Mí. Soy tu Señor Jesús, alégrense todos ustedes que me están escuchando.
Yo soy el Señor quien vengo a ustedes, dichoso el que me recibe en su amantísimo corazón. Dichoso aquel que dice Jesucristo es mi Señor y lo dice en espíritu y en verdad. Dichoso todo aquel que abre su corazón al Señor Dios de la vida. Dichosos todos ustedes que con fe se han reunido en mi santo nombre. Dichosos todos ustedes que reciben en su corazón mi mensaje de vida, y lo viven. Dichosos todos ustedes que se han dado una cita de amor con el Rey de Reyes, y Señor de Señores, Jesucristo el Señor.
Se lo que hay en cada uno de ustedes, conozco sus necesidades. Conozco mejor que ustedes su querer, su sentir, su haber, su tener, su todo, sus deseos, sus sentimientos, y sus pensamientos. Todo lo se, nada me queda oculto, pero cuanto deseo que ustedes crean, y me crean. Y que ustedes en ese creer en su Señor, y en ese abandono, quiero que pongan toda su confianza y os digan.  Señor, se que Tú quieres lo mejor para mi. yo no puedo comprender en mi poca humanidad, que es lo que más me conviene.  solamente se, que no quiero llevar mi cruz de cada día. porque aquel le va bien, y a mi no.   Cada uno de ustedes lleva una cruz, Y Yo les digo, todos ustedes son llamados a ser felices, aún en la enfermedad, y en el sufrimiento, porque Yo quiero que me entreguen su carga, quiero ser su cirineo, soy Jesucristo vuestro Dios. Yo no quiero algo malo para ustedes.  Quiero lo mejor para ustedes, aún en la enfermedad, Yo les estoy purificando, estoy sanando esas heridas internas. Yo el Señor Dios Todopoderoso, les estoy preservando de la muerte eterna, preservándolos aún del tiempo en el Purgatorio. Yo a mis hijos los tomo en mis brazos, los llevo en Mí, al Padre Celestial. Mi Madre amada está con ustedes, no hagan sufrir a mi Madre Santísima, díganle cuanto la aman, y acompáñenla en la intercesión por todos los pobres pecadores, rezando el Santo Rosario, orando siempre,  yendo al Santísimo y diciendo.   Jesús aquí estoy, vengo a Ti, y quiero de Ti, para mi, Tu Divina voluntad. vengo a decirte, haz de mi lo que Tú quieras, solamente vengo a decirte que aquí está la familia que Tu me has confiado. los amo y me duelen mucho, pero más te duelen a Ti y más tuyos son, que míos. aquí están, te los vengo a entregar y a decirte que hagas de ellos como a Ti mejor te plazca, como tuyos que son. Tu eres muy bueno y Tu nos das a nosotros en tu bondad y misericordia, lo que más te place para cada uno de nosotros.    No me gusta que me presionen, ni que me exijan, Yo quiero que con humildad me pidan, que confíen en Mí, y se abandonen en mi Divina voluntad.
Os Padre, os mis hijos han sido redimidos, les he redimido, y ellos en Mí son salvos. Yo he pagado ya la deuda de cada uno. El Espíritu Santo, Paráclito Divino es para cada uno de todos mis hijos. El Espíritu Santo para todos mis hijos, Yo no dejaría a uno de mis hijos sin Espíritu Santo. No dejaría a uno solo sin vida.  Yo soy Dios y el Espíritu es para cada uno de ustedes. El Espíritu que procede del Padre y del Hijo. Alégrese el pueblo de Dios, alégrese, aquellos que con gran alegría alaban y bendicen al Espíritu Santo, Pidiendole. Y el Espíritu Santo que es el don del amor del Padre y del Hijo; en ustedes les hace hombres y mujeres nuevos. No quieran hacer las cosas  en su voluntad, pobres hijos míos, se perderían. Hagan todo en la Divina voluntad, siempre en el Espíritu Santo, ofreciendo un sacrificio de amor, diciéndole, ven habita en mi, límpiame, y quédate en mí. Les  beso y les doy mi paz.
Benditos sean todos aquellos, que en el secreto hacen el bien a sus hermanos, y dicen.    todo por Ti, y en Ti. todo sea para Ti.    Los quiero santos, y Yo me he quedado para santificarlos. Son santificados, en el arrepentimiento de sus pecados, y en el perdón de sus pecados, e iniciando una vida nueva, según la Ley Divina, y según el mandamiento nuevo, que les dejó Jesucristo. Ámense los unos a los otros, como Yo les amo. El pecado siempre está en la envidia, en la prepotencia, en querer ser más los unos que los otros, teniendo en ustedes la intención de  destruir a su hermano, eso es pecado mortal. Y es muerte en el espíritu, nunca quieras un mal para tu hermano, porque tu mismo estas recibiendo el mal en el espíritu.  Nunca desees un mal a tu hermano porque ya tu espíritu está muriendo. Si tuvieras tu espíritu agonizando, tú no ves tu interior, pero Yo te estoy hablando de viva voz, ámate, y ama a tu espíritu, mantenlo contento, alegre, y grato al Dios vivo,  al Señor que te ha creado.  Haz el bien a tu hermano, ámate tu mismo como propiedad de Dios que eres, tu eres hijo de Dios. De que les serviría poseer todas las cosas, todos los bienes  terrenos, y el mundo entero, si tu espíritu estuviera muerto, si tu alma  estuviera muerta, de que te valdría tener salud en tu cuerpo, y buscar siempre la salud con los mejores médicos. De que te serviría, vestir regiamente, de que te serviría tener un palacio, si en el último día, tu solamente recibirías una sentencia.  No te conozco, nunca te vi. Soy tu Dios quien te dice, si tu quieres permanecer en el mal, el mal te destruirá. Yo no he venido a destruirte, Yo no he venido a condenarte, el mismo mal te condena. Yo no te condeno, antes bien, vine a librarte de la condenación eterna, Yo soy Dios Todopoderoso, Yo no vendría a condenarte. Cuando Yo he venido a redimirte, a librarte de la condenación eterna, en Mí eres salvo. Yo he venido a salvarte y me he quedado aquí, para que tú en Mí, seas hombre, y mujer nueva. Yo quiero hacerles saber que estoy con ustedes, y haciéndoles saber, que Yo quiero llevar la carga de cada uno. Tu no podrás por ti mismo, llevar esa cruz de cada día.  Tu no podrás, miren cuantos de mis hijos trabajan y están renegando, y maldiciendo. Cuando deberían de estar agradecidos ante el Señor, dándole las gracias, porque tienen un trabajo. Porque de ese trabajo viven ellos y sus familias, según la carne. Cuanto deseo que el hombre, y la mujer que trabajan, en su trabajo estén alabando a su Señor, a su Creador, dándole las gracias, y os diciéndole.   Bendito seas Señor, porque me das la alegría de poder trabajar. las fuerzas, y la esperanza en Ti. el cansancio es mucho, pero Yo te lo ofrezco Señor, tómalo y dale el mérito que Tu quieras darle.     Y os les digo en esa ofrenda hermosa, Yo el Señor estoy haciendo mi obra, no solamente en él y su familia, sino en muchos. Los traigo de la oscuridad a la vida, dándoles el don del arrepentimiento. Se los doy a todos, pero muy pocos abren su corazón. Yo os doy mérito y los hago corredentores en Mí, en su gran sacrificio ofrecido, con el amor de los hijos de Dios, a su Padre.
Ustedes son ovejitas de mi rebaño, y Yo no dejo a mis ovejitas. Si Yo veo a una ovejita herida, Yo sano sus heridas. Si una ovejita está cayendo al abismo, presuroso voy la saco de lo profundo y la traigo al redil. No dejaría a mis ovejitas en manos de sus enemigos.  No lo haría, porque les amo.
Pobrecitos hijos, muchos dicen.   el Señor se ocupará de nosotros, habiendo tantos.   Cada uno de ustedes es único para Mí, todos ustedes se dividen por estirpe de sangre, pero todos son unificados en una estirpe Divina.
Benditos hijos amados que con fe dicen.     Señor aquí estoy, Tu sabes de mi todo. Yo te pediría muchas cosas y te las pido, pero Tu me darás en tu amor, aquello que más necesito, esperaré en Ti, te amo.

 Ciertamente todo bien les viene de Mí, quiero que tu mismo me hables en tu interior, que Yo el Señor todo lo se, pero me gusta mucho que me confíes tu querer también, aún lo que Yo ya se.  Yo quiero darte mi paz, recíbela hijo, Yo tu Señor te la doy, nadie te la puede dar. Solamente tu Señor Dios, a quien tu amas, y  tu amas con mi amor.
Si está pronta la discusión, déjala, quizá por tu cuenta no puedas, pero en ese momento habla y dime.  Señor ayúdame, no me dejes caer.    Invoca a María Santísima y dile.  >  Madre mía, protégeme. todo poder se te ha dado, para que Tú como Madre nuestra, nos protejas de todos aquellos enemigos, que nos quieren hacer daño en este momento.   > Habla con fe, que Yo estoy pronto y María Santísima, intercede por ti, y no te dejará, en manos de tus enemigos.
Tu has sido salvado, al precio de sangre de mi amado Hijo Jesucristo. Pues mi Hijo está pronto y os dice, Padre mío, liberemos a mis hijos, ellos no saben lo que hacen. Oh Padre, míralos en Mí y perdonémosles sus pecados. Mira ellos se han arrepentido de todo corazón, Padre, ellos me han escuchado, que en el Sagrado Sacramento de la confesión, esa reconciliación en Dios con su creatura. Yo les doy vida nueva,  soy vuestro Señor Jesús, que estoy intercediendo por ustedes ante mi Padre Celestial. Y ustedes que son míos, que son en Mí, como Cuerpo Místico, como Iglesia, y Yo soy la cabeza de todos ustedes. Es incomprensible quizá para ustedes, la Iglesia, mi Iglesia con ustedes y Yo soy la cabeza, y ustedes forman mi Cuerpo Místico.  Yo los libero de la oscuridad, les doy vida nueva, les doy purificación interior. Vivan santamente, tengan horror al pecado. Les beso, soy vuestro Señor Jesús.
Sigan llevando la buena nueva, el llamado se les hace a todos ustedes. Todos ustedes son llamados a trabajar, para el Reino, aún ustedes que dicen. > yo no se nada Señor.  > Ustedes saben porque han escuchado mi voz, Yo les he hablado de viva voz, ámense los unos a los otros. Han recibido de Mí, no guarden lo que han recibido. Llévenlo, no es para que lo dejen guardado, llévenlo a sus familias, y a sus vecinos. Háblenles según me han escuchado, y ustedes todos han recibido de Mí, soy vuestro Señor Jesús.
Si ustedes quieren el Santo Rosario de mi Madre amada, en el de ustedes, recíbanlo.   Yo no les negaría la petición, que os me piden.  Yo se las concedo, os doy el rosario de mi Madre amada. Recen pues, con fe, con el Santo Rosario de mi Madre Santísima en vuestra mano. Esta oración que es muy grata al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, orad hijos amados, meditando siempre. Desde la encarnación del Hijo de Dios, hasta el momento en que el Hijo de Dios, es bajado de la Santa Cruz, y entregado en los brazos de mi Madre muy amada. Yo soy el Señor Dios Todopoderoso que fui sepultado en un sepulcro, pero según la carne resucité. Soy Dios, el Espíritu nunca muere, el Espíritu vive. Solamente muere por el pecado, y os les digo, fui creado, como hombre, porque Yo lo quise. Más también fue resucitada mi carne, mi cuerpo, y ustedes en Mí, tienen resurrección. El espíritu muere por el pecado, Yo no tuve pecado, Yo soy un Dios de amor. Y os les digo, vine a vencer el pecado, el demonio, y la oscuridad. Más saben, también he venido a darles resurrección en el espíritu. Confíen en quien tanto les ama, y les ha redimido.
Son mi pueblo y Yo quiero mi pueblo en Mí. Ya no los quiero dispersos más, los quiero en Mí, Yo quiero ser en ustedes. Ustedes ya no son esclavos, porque Yo los he liberado de la esclavitud, ahora son reyes, son hijos del Rey de Reyes. Ustedes en Mí, son señores, porque ustedes son en Mí, y ya no los quiero dispersos, los quiero en Mí. Si pecan, no queden caídos, arrepiéntanse de su pecado, lloren mucho de arrepentimiento. Porque el Dios vivo, Dios verdadero, se duele tanto de ustedes, y me da una alegría tan grande, cuando ustedes se arrepienten y vuelven. No quiero que mueran, si les digo esto es por su bien, para que tengan vida y la tengan en abundancia, en el único Dios verdadero Jesucristo. Vengan, sean todos uno en Mí, vivan santamente, que muy pronto dejarán este mundo, y os vendrán al Reino de los Cielos. No me gusta que digan.  > Quiero quedarme en un rincón, en el último lugar.  > Nunca digan eso, esfuércense por ser mejores cada día. Y acuérdense que ustedes están fincando en el Reino de los Cielos, no construyan aquí, no les serviría. El que tenga oídos que escuche.
Aquellas almas que están alejadas, que están en pecado mortal, aquellos mis hijos que están perdidos, y dispersos, quiero que vengan.  Dichosos los que van y llevan mi mensaje, dichosos los que están yendo a evangelizar. Dichosos los que recorren largas distancias llevando mi mensaje de vida, dichosos los que hacen tanto esfuerzo por llevar la buena nueva, en verdad les digo, que todo esto que me ofrecen en un amor desinteresado, Yo le doy mérito tan grande. Yo quiero que ustedes sean santos, santos entre los santos. Yo doy un mérito grande a vuestro esfuerzo, y a vuestra entrega.
Si ustedes mueren, es según la carne, porque el espíritu no muere. En Mí, no muere, tienen vida en Mí. Más les digo, y les he prometido la resurrección de la carne. Cuanto deseo que ustedes dejen este mundo, pero su misión no ha terminado, vivan santamente. Yo les he hablado de viva voz y les he hablado con la verdad, porque Yo soy la verdad, soy vuestro Señor Jesús.
Ustedes caminan por el mundo, dispersos, buscando que comer. Os les hablo de aquello que buscan, cuando solamente una cosa tienen que buscar, os el dar la gloria, la alabanza, y la adoración a vuestro Dios. Todo lo he creado y los he creado a ustedes en cada parte de su ser, todo forma un mismo cuerpo, y este cuerpo en Cristo, debe dar fruto. El fruto solamente se da en Cristo, muchos de mis hijos se preguntan si estan dando fruto.  Pero, el fruto es bueno.  Lo está comiendo tu hermano, es ese pecado, esas maledicencias, ese mal ejemplo, y esa invitación aquellos lugares de prostitución, y de pecado. El hombre se embrutece y os cae en el abismo. Ustedes  ya conocen entre el bien y el mal. Yo les hago conocer el camino, abran su corazón al bien, y en ustedes habrá vida nueva. Y en esa vida nueva, ustedes darán fruto y el fruto será bueno y abundante, como el ciprés que está plantado a la orilla del río. Siempre estarán en todo momento verdes, hermosos
.
Muchos no me ven como Dios, sino que me ven como un hombre solamente, y muchos más dicen, que no soy Dios.  Pobrecitos hijos míos, cuanto deseo que todo mi pueblo me reconozca, como su Señor y Dios. Porque el que no me quiere reconocer como su Señor y Dios, no tendrá vida. Oren por ellos.
En verdad les digo que si fuera posible, Yo por cada uno de ustedes, pasaría una flagelación. Pasaría por esta mi pasión dolorosa, pero ya los he redimido de una vez y para siempre. Y aquel que ha aceptado mi redención tendrá vida.
Yo soy misericordioso y compasivo, y traigo a mis hijos a Mí. En todo momento les  estoy hablando, mírate, eres creación Mía, te he creado a imagen y semejanza Mía. Estabas perdido y te busqué, te insistí tanto hasta que volviste. Ahora  Yo en ustedes, y ustedes en Mí, vayamos a buscar almas.


 Les amo.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Mensaje 26 de Abril 2012



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Tengan fe. Yo estoy con ustedes en todo momento de sus vidas. no les desamparare, en tiempos aciegos.  el tiempo que ustedes viven, dicen que es difícil, mas os les digo, que ahorita ustedes están en la alegría. os vienen tiempos difíciles. la humanidad se ha vuelto contra Mi, y  no entiende. no quiere escuchar Mi llamado, y muchos se están pervirtiendo. muchos se están apartando del camino. muchos están muriendo, y no hay quien  haga nada por ellos. todos piensan en si mismos, como el que piensa en comer, y no piensa en su hermano. así piensan mis hijos muy amados. ven al vecino perdiéndose, y dicen.:  > ¡Pobrecito. anda en el mal camino. desviado esta!   -Ven a la prostituta, y dicen.:  > ¡Oh que vergüenza esta en la prostitución!  –Y no se duelen de ella, simplemente  la critican, y ustedes  también se están hundiendo por la crítica, y por  la maldad. Yo soy Dios con ustedes hijos amados. os se los he dicho, y se los vuelvo a decir. el que esté conmigo, os se salvara. pero si está contra de Mí, y no se arrepiente de su pecado, os se perderá. Vengan todos. vayan, y traigan almas.  se los he dicho una, y otra y otra vez. que harían ustedes con su hija que se porta mal. ¿Acaso la echarían a la calle por verla en la prostitución? ¿No se dolerían de ella y la traerían?... y si su hermano, o un hijo fuera ladrón, ¿acaso ustedes lo dejarían?... ¿Antes bien, no orarían por el, lo acogerían con amor tratando de que dejara el mal camino?... Hijos amados. si ustedes mismos anduvieran en el mal camino, os Yo les digo, Yo el Señor Dios, cuanto desearía que hubiera un medio para que ustedes vinieran a Mi, mas, les he hablado una y otra vez. ¡les  he hablado tanto hijos!. pero muchos no han entendido, y muchos de mis hijos han recibido ya de Mi, pero estos mis hijos, aun siguen en ellos mimos. aun siguen  engordando. aun siguen guardando Mi mensaje. aun están haciendo lo que quieren en su voluntad, y no en Mi Divina Voluntad. el mensaje lo guardan, o lo esconden. esconden la Luz, y eso no me gusta. la Luz no se debe de esconderse. Yo soy el Señor Dios, quien le estoy hablando  de viva voz. instruyéndoles que deben de hacer, y como deben de hacerlo. os ciertamente, ustedes quieren trabajar en llevar devociones, y oraciones, y es bueno. pero, Yo doy Mi mensaje, y espero que mis hijos lo lleven. Yo soy la voz, y la voz no se debe de guardar, porque muchos la deben de escuchar. Yo les estoy hablando. soy Yave vuestro Dios, y les estoy hablando a todos con amor. vengan hijos amados. es tiempo de que vuelvan. el que se quede  atrás, ¿Cómo haré para que os regrese? si ya les he hablado, y si les hablo de viva voz, y muchos de  mis hijos no entienden, y hasta se alejan porque no quieren compromisos, y os  dicen.:  > ¡Para compromisos allá tengo en mi casa!. ¡Para dar, tengo a quien dar! Mejor me regreso.  – a estos mis hijos que dicen esto, les llamo necios. Yo mismo les estoy hablado. Yo mismo les estoy instruyendo, y les digo que es lo que deben de hacer. ¡Que pocos son los que en verdad tratan de hacer lo que Yo les he mandado!. muchos se están aun dejando llevar por su querer, por su sentir, por su hacer propio. pero muy pocos están en Mi Divina Voluntad. soy Yahveh, el Señor Dios  que les dio la vida. el Señor Dios de los ejércitos. Les amo mucho hijos amados.

“si les llamo la atención, es porque les amo. les quiero conmigo hijos amados. ¿Dónde está Mi mensaje?. Muchos  han sido escondidos. muchos de mis hijos os dicen.:  > ¡Guardemos este mensaje y después lo leeremos!   –Y Yo se los doy para que lo vivan, y lo hagan vivir en el Nombre de Cristo Mi Hijo tan amado. vengan pues evangelizadores, Yo los he hecho. no por su cuenta, si no en su Señor, y en Mi Divina Voluntad, y todo aquel que proclame Mi Evangelio se salvará, y tendrá un lugar muy especial en el  Reino de los cielos. mas, no usen la prepotencia, no usen el engaño, no quieran poner, o quitar según la voluntad de ustedes. todo háganlo en Mi Divina Voluntad, y así  serán merecedores del Reino de los cielos, que en Mi Hijo muy amado Jesucristo, por su Sagrada Pasión tan dolorosa, y en su amor, ha ganado para ustedes. Yo les digo que todos tendrán una recompensa. El Reino de los cielos. Ahora estoy aquí con ustedes. Yo les amo mucho. son mis hijos. soy vuestro Padre, y les quiero conmigo. no los quiero  alejados de Mi. antes bien, los quiero unificados, en Cristo Mi Hijo muy amado, todos formando el cuerpo Místico de Jesús, Mi hijo tan querido, y quiero verlos a todos en El. sean todos la familia de Dios. sean todos el cuerpo místico de Cristo. todos un solo cuerpo, sin excepción. Yo los quiero a todos en Mi Hijo muy amado. Es tiempo de guerra, y de batalla. ¿acaso ustedes ganarán la guerra por ustedes mismos?  no. solamente en Cristo, y os en el Espíritu Santo, que se les ha dado, como el don de amor mismo. Yo se los he dado hijos amados. benditos hijos tan queridos, les hablo de viva voz.

“Hijos. sigamos adelante. no detengan el camino que el tiempo llega. les pongo este ejemplo; Es como el ladrón que les va pisando los talones, y ya casi los alcanza para matarlos. así está el tiempo que os están ya viviendo. el mal esta pronto. sabe que son sus últimos tiempos, y sabe que va a ser recluido en la gena, y os quiere llevar en su odio mortal y satánico, a todas las almas que mas pueda, y que mas odia. y mas castigo, y mas tormento quiere para todos ustedes, porque  un día escucharon de viva voz  a su Señor, y eso le da rabia. el ya no me puede escuchar. Hijos amados. el es un ser oscuro, es un ser el cual, el solo verlo da un pánico terrible. os morirían hijos amados. el no se da a ver como es. es uno de los castigos mas terribles, el verle en el infierno. es uno de los castigos en el cual se estremecen, el ver a ese terrorífico ser, acercarse para destrozarles. les destroza a las mujeres sus partes nobles, una y otra vez, sin fin, a aquellas que enseñaron sus partes nobles en vida. en todo momento sienten las garras de satanás desgarrándoles hasta lo mas profundo, y os se vuelven hacer sus partes nobles, y les destroza una y otra vez. os el mal siempre esta presente. así cada parte de su cuerpo, que sea motivo de que os pequen, va a ser un castigo eterno. una  tortura eterna. aquellos por medio del  cual, hubo almas que se perdieron, y que pecaron, serán torturas terribles. sentirán una quemazón terrible, que nunca se acabará. Mis hijas quieren lucir sus partes, para dar tentación, para que muchos les vean, para que muchos pequen, y os muchas de mis hijas se ponen hasta postizos para dar tentación, y para pecar mas., ¡Pobrecitas hijas mías!. y pobrecitos hijos míos aquellos varones, que os traen sus ropas tan apretadas, que a Mi mismo me da tristesa. varon, viste con holgura. mujer, viste  decentemente. sus cuerpos son santos. son miembros del cuerpo místico de Cristo. y el cuerpo místico de Cristo es santo. sean santos pues. sus cuerpos sean santos. Hijas amadas. no pinten en demasía su rostro, pues su rostro es la imagen  de Cristo, y de MaríaSantísima. os si ustedes quieren el arreglo de su rostro, háganlo decentemente. os no busquen el que su rostro sea motivo, de que a muchos llame la atención. sean correctas en el hablar. y se los digo a todos, usen palabras santas, porque os les digo, ustedes están recibiendo el Cuerpo, y la Sangre de mi Hijo muy amado, y sus lenguas  deben de ser santas. nunca lleven chismes, y calumnias, porque os les digo,  su lengua debe de ser pura para Cristo, y en Cristo, su lengua será un medio para que Cristo se de a conocer. Sean de sentimientos puros, y de un corazón alegre, pero sencillo. hijas amadas.  hijos. eviten el hacer caer a otros en la tentación, y en el pecado. muchas de mis hijas dicen estar usando vestido, y se alegran, se glorían en  decir que traen vestido. Pero esos vestidos, los  usan muy insinuantes. no deben usar vestidos insinuantes. no los deben usar, más arriba de la rodilla, si no bajo la rodilla. No usen hijas amadas blusas escotadas, y sin mangas. usen ropas como hijas de Dios. ustedes cada día vienen presurosos, presurosas, a darme la gloria, la alabanza, y la  adoración, y en esa adoración, y meditación, a Mi Sagrada Pasión tan dolorosa, Yo me glorió, y me alego grandemente, y os les estoy dando purificación, y renovación en el espíritu, porque Yo os doy, y doy en abundancia, a los que me son fieles. a los que me son leales, y perseverantes. les hablo de viva voz. hijas amadas. aquí estoy con ustedes ahora. o ¿creen que no  estoy pronto a la cita de con mis muy amados?...

Hijos. nunca se exalten, si no antes bien, den la gloria y alabanza a su Señor Dios, quien por el ustedes son, y en el, ustedes hacen. porque Dios vivo, Dios verdadero, les ha tomado como un medio para hacer su obra, aun en su querer de ustedes, y en la voluntad de ustedes. pues si ustedes no están en el querer, y en la voluntad puestas en Cristo, no darán fruto bueno. todo sea para Cristo, y en Cristo, al Padre, y al Espíritu Santo. Les beso a todos. les doy Mi paz. sigan adelante en el camino. no se queden atrás, ni volteen para atrás ya!. el camino recorrido, recorrido está. acuérdense que satanás, os les está pisando los talones. va tras de ustedes. les odia, y sabe que ustedes os están en Cristo, y Cristo en ustedes, y os sabe que en Cristo, tendrán alegría grande, e infinita. alegría de los hijos de Dios, en el Reino de los cielos. Les amo mucho. soy vuestro Dios Yahveh”.

Mi casa es vuestra. todo lo Mío, es del Hijo, y todo lo Mío, es de ustedes hijos amados. El tiempo ya esta aquí. viene pronto. ¿cuando será?...  solamente Yo lo se. os les digo, que fechas no he dado. Les amo mucho. No tengan temor, pues si un sismo viene, ustedes están en Cristo. ¿A que le temen pues hijos amados?. Les digo, ustedes no morirán. en Cristo tienen vida, y vivirán eternamente. Alégrense. no estén tristes si dejan este mundo. ¿o acaso ustedes quieren hacer de este mundo su reino?... Su Reino está acá conmigo. en la casa de vuestro Padre. la que ganó Cristo, por su Sagrada Pasión tan dolorosa. alégrense pues hijos. en Cristo no morirán, tendrán vida. Mi Hijo muy pronto vendrá. muy pronto vendrá la Parusía tan esperada. muchos os van a sentir un terror infinito, otros mas, una alegría inmensa. sean pues de los que sientan esta alegría. Cuanto deseo seguirles hablando. deseo dialogar mucho con  ustedes. les beso a cada uno, con besos de Mi boca, y con Mi amor quiero que amen. soy Yahveh vuestro Padre. Tengan fe, y sigan adelante. en ese quedarse en su voluntad, acuérdense que el ladrón puede llegar, entrar, y hacer destrozos en ustedes.  No se aparten. el rebaño permanece unido, dividido esta en peligro. Me gusta mucho escuchar las palabras que salen del corazón. me llena de gran alegría la sinceridad de mis hijos.

Yo soy el buen pastor. aquí estoy con ustedes. dichosos los que han decidido dejarlo todo, y seguirme. no tengan  apegos en este mundo. no busquen las cosas terrenas. busquen  primero el Reino de Dios, y su justicia divina, y todo se os dará por añadidura. Les amo. soy vuestro Señor Cristo Jesús. Estoy contento con ustedes. Les amo. El que cree en Mi, da testimonio de Mi, y Yo estoy en el, y Yo lo hago uno en Mi, y en Mi, Yo os lo traigo a Mi Padre Celestial. Os les digo, que el que cree en Mi, os vive en Mi, y el que vive en Mi, deja todo aquello en lo cual hay podredumbre. dejen todo por Mi. Les vuelvo a decir; Hijas que dicen usar vestido, si estos vestidos son muy entallados al cuerpo, no los usen. no quiero que sean motivo de pecado para otros. acuérdense que el engañador esta pronto. Benditos sean todos ustedes. les amo. soy vuestro Jesús. Sigamos adelante, y no se detengan. quiero morar en ustedes, y que sean morada hermosa para Mi. Mi Madre santísima, esta con ustedes. ámenla mucho. ella les ama, con el amor con que me ama a Mi. son sus hijos son sus pequeñitos. En María no teman. les trae a su regazo, como una madre trae a su pequeñito, y le cuida de todos aquellos enemigos que os quieren el mal para su hijo. Sigan adelante, no es tiempo para que ustedes piensen en su querer humano. piensen que tienen un espíritu. piensen que tienen un alma, y que el espíritu, y el alma, es mas que el cuerpo, y os en el espíritu, está también el cuerpo.

Les amo.






Mesnaje 20 Abril 2012




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Permanezcan unidos, formando un solo cuerpo, el Cuerpo Místico de Cristo. Mi Madre Santísima está con ustedes. Alégrense mis hijos amados.  Les bendigo y les doy mi paz, estoy con ustedes pueblo mío.
Cada uno de ustedes es único, e irrepetible para Mí. Os les doy vida. Solamente por una vez doy vida, aquí  en este mundo. Terminará su peregrinar y ya no volverán. Muchos dicen que reencarnarán. éstas son creencias paganas, e ignorantes les llamo. Escuchan otras voces, y muchos de mis hijos van por el mundo en la ignorancia, diciendo.  >  Habrá Dios.  Quién me dio la vida. De donde nací yo.  Nací de una mujer, con la cooperación de un hombre. Pero en sí, Quién soy yo.  Lo único que se, es que soy yo.  - Muchos de mis hijos viven en la duda, los que han estudiado se dejan llevar, solamente por teorías mundanas de hombres. Leyendo libros y libros, y allí no está el arrepentimiento, la conversión, y la sabiduría.  La sabiduría se da gratuitamente, y Yo soy la Sabiduría; y es para todos mis hijos. Al ser bautizados, han recibido el Don, de ser hijos de Dios. Ustedes nacieron según la carne de sus padres, pero les digo, que el día de su bautismo, nacieron en una vida nueva en Cristo Jesús. Así siendo en Cristo, Cristos nuevos. 
Yo soy el Buen Pastor, y me he quedado para dejarles la Buena Nueva, Yo soy la palabra, Yo soy el Señor.
La reencarnación son inventos de los hombres, aún los animales, no tienen reencarnación. Un animal es criatura de Dios, creado por Dios, pero ese mismo animal, se acaba su ciclo de vida. Todo lo nacido tiene un tiempo, solamente un tiempo aquí. Os les digo también, tienen un tiempo aquí en la tierra. Los he creado, fueron engendrados, tuvieron un tiempo de gestación, y un día en que Yo quise que nacieran, ustedes nacieron.  Tienen un ciclo de vida, van por el mundo caminando, y conociendo. Pero muchos erróneamente, se abandonan a las cosas terrenas. Le dan toda clase de lujos a sus cuerpos, y a su paladar, se abandonan al placer de la carne. Completamente se abandonan al placer de la carne, y no pueden servir a dos señores a la vez.  Su carne también tiene que ser mortificada. El Espíritu sufre, se duele cuando ustedes solamente viven para su cuerpo. Asi Cómo pueden decir, que son mis servidores, y que están  en el  camino. Si solamente piensan en su carne, piensan en como vivir mejor, pero no piensan en sus hermanos. Solamente piensan en ustedes, en tener y en vivir. En verdad les digo, que aquel que se abandona solamente al placer de la carne, no puede decir que está en la verdad, y no puede decir que está libre. Hace falta la mortificación de la carne, para que su espíritu sea fortalecido. Hay muchos que están amontonando dinero, riquezas ilícitamente. Están en el placer del mundo, y de la carne. Y para ellos su Dios, es el dinero, y las cosas terrenas. Hay muchos que dicen. >  Señor, yo gané el dinero, y lo tengo lícitamente.   - Sí, pero si no compartes lo que Yo te he dado,  también te digo que eres un ladrón. Porque Yo te he dado en abundancia, y has faltado a la caridad. El  tiempo lo dedicas solamente para ti, para tu arreglo personal, y para tu querer. Y mira, para tu hermano, para la oración, tienes muy poco tiempo. Y si haces una obra de misericordia, si oras y si ofreces un sacrificio, lo andas proclamando  por  todos lados.  Yo hago, yo soy, lo dices en un engaño de satanás.  Tu te llamas, yo soy, yo hago.  Acuérdate que no debes proclamarte ante tus hermanos, esperando que digan, que bueno es,  es muy caritativa, y misericordiosa. Siempre te gusta que los hombres te reconozcan, y que te alaben. Y esto no viene de Mí, te disminuye, te desmorona, como el edificio que se desmoronó. Esto no me gusta, porque ya estás recibiendo aquí tu pago, te honran, y te alaban. Os te digo  aquí ya estás recibiendo tu pago. Cuando llegues allá, me dirás.  >  Señor acuérdate, yo te alababa y te bendecía.  Acuérdate que yo iba a misa, y te recibía. Acuérdate también que yo iba a visitar a los enfermos.  - y Yo te voy a decir, sí, pero tu ya recibiste allá tu pago, allá recibiste la alabanza, buscaste tu gloria en la tierra.  Ahora vienes con las manos vacías. 
 Yo les hablo con la verdad, aquel que dice que hay reencarnación, Yo les digo, es un engaño de satanás. Ustedes solamente tendrán un juicio, si hicieron bien, como Yo lo he pedido, en el secreto con su Padre.  Su Padre les recompensará, su alegría será grande. Benditos hijos tan amados.  Muchos de mis hijos, en un engaño tan grande, dicen.  > Jesucristo no es Dios, Jesucristo fue un gran hombre.    - Son aquellos ciegos, aquellos que viven aún con la venda en los ojos, y no quieren que Yo se las quite. Muchos  no reconocen al único Hijo que Yo tengo, al Primogénito Jesucristo. No lo quieren aceptar como el Hijo de Dios vivo, no lo quieren aceptar como Dios.  Yo les digo, todo aquel que no crea en mi Hijo, todo aquel que no lo acepte, No podrá tener vida eterna.   Tienen la vida aquí con ustedes, se ha quedado para darles vida, y vida en abundancia. Él es el perdón de sus pecados, y les ha redimido. Les hablo Yo, Yahvé vuestro Dios.
El ya les ha redimido, El es bueno, es Dios. Se alegra grandemente, cuando el pecador viene presuroso, y le dice.  > Señor mío y Dios mío, creo firmemente que Tu me has redimido. Creo firmemente que has pagado por mis pecados. Creo firmemente que eres el Dios vivo, y que viniste porque me amas, como Dios y como hombre.  Vengo arrepentido, se que Tú puedes lavarme, y purificarme. Hacerme hombre nuevo.   - A mi Hijo muy amado, le gusta que vengan a El. Dónde lo van a encontrar. No lo encontrarás en las cosas terrenas, ni en las novelas, ni en los antros, ni en aquellos programas pecaminosos, ni en la crítica ni en la calumnia.  Allí no está, El es Dios, y sabes donde está.  Está contigo, siempre contigo, aunque seas tan pecador, mi Hijo está contigo. Está esperando en todo momento que escuches, arrepiéntete de tus pecados, y vive.  Cree en mi palabra, que es palabra de vida eterna. Mi palabra es sendero, y vida.  Dios siempre les está hablando, dichoso el que cree en el Hijo. Porque os les digo, que todos ustedes, en mi Hijo muy amado, son mis hijos.  y Yo los contemplo en mi Hijo, y me alegro de que ustedes en El, y El en ustedes sean un solo Cuerpo. Todo el pueblo de Dios, sea en Cristo.  Es incomprensible para ustedes, pero os les digo, dichoso el que sin comprender lo está creyendo. Soy Dios y mis designios pocos lo conocen, pero creen en mi palabra. Dichoso el que sin ver cree, dichosos los que están recibiendo con gran alegría, por medio de mis  hijos muy amados Sacerdotes, al Dios vivo y verdadero en ustedes. Benditos sean.
Les vuelvo a repetir, No hay reencarnación, son únicos e irrepetibles.
Arrepiéntanse si ofendieron al Dios vivo y verdadero, y no proclamen lo que el Señor por amor, les ha confiado. No lo proclamen, porque Dios se encarga de todo, porque Dios hace su obra en su Divina voluntad, y en su querer Divino. No andes proclamando por allí que tu haces, porque en verdad te digo, que si Yo no lo quisiera,  dejarías de ser.  Y si Yo deseo, con tu voluntad misma ofrecida a tu Señor, en ese abandono a Mí, Yo haré en mi Divina voluntad, lo que Yo deseo. Os si Yo quiero hacer mi obra por medio de ti, en muchos hacerme conocer, hacerme amar, y que todos conozcan la Buena Nueva. Cristo está vivo, y no crean más en la reencarnación, porque no existe. También les digo hijos tan queridos, se están abandonando a toda clase de aparatos electrónicos, han hecho su Dios del Internet, de la televisión, y de las modas, aún de ellos mismos. Muchos hacen de ellos mismos su Dios, y a Mí no me dejan lugar. Para tan siquiera un tiempo, en el cual ustedes tengan un abandono a Mí. Quiero que vayan cambiando, según su voluntad, a mi Divina voluntad. Muchos dicen estar en mi Divina voluntad, y  proclaman, estoy en la Divina voluntad. Pero de verdad estás en mi Divina voluntad. Analìza, Estás haciendo lo que tu Jesús quiere.  Te has abandonado hacer el bien a tus hermanos.  Te has despojado de ti mismo, y de todas aquellas cosas que te dominan.  Para ti es imposible, pero en Mí todo es posible, soy vuestro Jesús, vuestro Cristo.
Estoy muy ofendido, lloro y gimo. Mi corazón sangra, y el de mi Madre Santísima sigue traspasado. Ahora por muchas espadas de dolor, pues muchos de mis hijos se han abandonado al satanismo, y han tomado a ese mono que llaman santa muerte. Es satanás, está en el mundo, siempre al acecho, y toma medios. Aquellos que han abierto la puerta al mal,  y puede hacer mucho daño.  Por medio de uno solo, en el cual satanás esta actuando por medio de él, hará grandes destrozos. Vivan vigilantes, unidos todos en oración. El demonio quiere hacerse pasar y hacer creer, que el es mi Madre, que es la Purísima Virgen, y en burla os están sacando la imagen de la Pieta.  Al demonio teniéndome en los brazos, es abominable.  Se está extendiendo, tengan mucho cuidado, y hablen a sus hijos y ábranle los ojos, quitando esas vendas.  No dejen de evangelizar. Miren en algunos lugares, muchos a los que llamo satánicos, están tomando a la muerte,  haciéndoles creer que es mi Madre, y que me tiene en sus brazos.  Orad hijos amados, interceder por todos aquellos, que están adorando a satanás. Vienen tiempos muy difíciles y desastrosos, estoy  muy cansado ya. Mi pueblo se vuelve contra su Señor que les dio la vida. Se están dejando llevar por lo que muchos llaman la Nueva Era, y les dicen.  > Eres libre; eres tú. En esa  Iglesia Católica solamente los están haciendo esclavos, y Dios no te ha creado esclavo. No están en la verdad, apártate de ese lugar.   -  Así habla satanás por medio de muchos.  Muchos mal aconsejan,  aún los mal llamados maestros, y educadores, están entregando a mis niños medios de protección, para que no contraigan infecciones. Dicen ellos, para que no queden embarazadas esas jóvenes, es abominable.  Me es muy Desagradable, y pagarán todos estos mis hijos, porque no quedará sin castigo, el que estén haciendo tanto daño a mis pequeños, quitándoles su inocencia.  Orad e interceder, orad mucho, pues muchas jovencitas conciben, y matan a sus hijos. Os les digo, que esos maestros les dicen.  > Puedes abortar,  puedes deshacerte del producto. Tienes que seguir estudiando.   - Hay muchos padres ignorantes que no cuidan de sus hijos, y están en pecado mortal.  Oh cuanta mortandad, hay muchos muertos, están llenas las ciudades y los pueblos, y hasta los montes. Qué haré hijos amados.  Os enviaré una Purificación, está muy próxima la parusía de mi Hijo. Vendrá pronto. Para muchos será alegría infinita, y para otros será terror.  Ya mis ángeles vienen, y están separando a los unos de los otros. Espero que os lleven mi mensaje, ustedes han sido llamados, y han escuchado mi voz. Están dando fruto en Cristo Jesús, no se separen los  unos de los otros. Habrá quien escuche voces y les quieran dividir, están trabajando para el Reino de los Cielos. Me estoy haciendo conocer por medio de ustedes, evangelizadores,  mis servidores. Vengo y os encuentro la higuera con fruto, lo corto y lo traigo a Mí, son ramos del mismo árbol.  Cuídense mucho no se separen. Yo mismo el Señor he permitido en este grupo de oración, varios Apostolados, pero es uno solo en Cristo. ámense mucho en el amor de Cristo, y sigan trabajando. No  permitan  que nada, ni nadie les distraiga.  Sigan en esa cadena de oración de las veinticuatro horas, y lleven la Buena Nueva.  Me desagrada el que ustedes digan,  > Me conformo con estar en un rinconcito, aunque alcance el último lugar.   - No, hijos amados, ustedes están llamados a ser santos. Santos en el que es Santo, Cristo Jesús, quiero que ustedes estén en el grado máximo de santidad. Cuanto desearía que ustedes publicaran, desenmascarando a satanás, que NO HAY REENCARNACIÓN. No la hay. Somos  el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Me gusta que tengan fe, y que esperen de Mí. Algunos están viendo al hombre, esperando de el,  y fijándose en el hombre. El hombre no es Dios. No esperas del hombre, que aùn en su testimonio el sea perfecto, Cualquier hombre, no puede permanecer en la perfección.  Acaso tu no vas en el camino, no has experimentado que el mal siempre está presente. Está presente con todos mis hijos, el mal siempre busca hacerles caer en el pecado, y en la tentación. No pongan su corazón, su mirada, ni su esperanza en el hombre. Aquel que pone su esperanza en el hombre, su mirada en el hombre, y lo toma  como un guía, o como pastor, puede estar en peligro de desviarse el, y aquel en el que puso su confianza.  Antes bien, orad e interceder los unos por los otros, y acordaos que son hombres y que van por el camino, y que son peregrinos.  Y que en una obra de caridad y misericordia, como Cristo es Bueno y Misericordioso, quiero que como el Cuerpo Místico de Cristo que son, oren, intercedan y tengan siempre su mirada puesta en Cristo, su esperanza en Cristo, y la fe en Cristo. Aquel que espera de un hombre, reciba pues del hombre. Quien es el único guía, el único Pastor, Cristo. Yo les he hablado de viva voz.  Más sepan que el hombre va tambaleante y puede caer. Miren que el hombre cuando está descuidado, puede llegar presuroso el espíritu de ira, de envidia, y de celo. Pero si están vigilantes como les he pedido, no les sorprenderá el mal. Ciertamente les tambaleará, pero no caerán. Acuérdense que son mi Iglesia y mi Iglesia es Santa, pero también es pecadora.  El Santo Padre, no viviría sin confesión.  No hijos, moriría.  Él siempre confiesa sus pecados, siempre vive en una búsqueda de su conversión, siempre en una búsqueda de una vida en Cristo, igual que todos. Pero en verdad les digo, no pueden permanecer sin Sacramentos. Yo soy Jesús Sacramentado, y todo aquel que es peregrino,  venga a su Señor presuroso. No quiero que péquen, nunca pèquen deliberadamente, y no digan.  > Es una mentira piadosa.  - Es pecado, y lo están aceptando. Están abriéndole la puerta a satanás.  Acaso estuvieron descuidados y pecaron, arrepiéntanse y arrepiéntanse de todo corazón, que Yo les doy vida nueva. El pecado es muerte, Yo quiero siempre para ustedes una vida nueva, y una resurrección, en el Sagrado Sacramento de la Confesión. Yo estoy en el Sacerdote, que he tomado como un medio, para darles la absolución de sus pecados. Pero les digo,  aquel que diga.  > Yo no tengo pecados. Aquel es un pecador. - Es un mentiroso, y Ya está pecando. Le llamo un ciego, porque no ve en el mismo que es un pecador, y que cuantas veces ha pecado.  Muchos de mis hijos se alejan porque dicen.  >  Aquel es un pecador,  vi aquel sacerdote enojado, y me corrió.   - Acuérdate que es hombre, ora por él en una obra de misericordia. Quizá estuviste en un grupo de oración, en una conferencia, en la cual estuvieron proclamando la Buena Nueva, pero viste un gesto en tu hermano que no te gusto, y ya satanás, de pronto, hizo su obra mala en ti. Y te puede tomar como un medio para dispersar aquello, en aquella asamblea en la que se está proclamando la verdad. No se dejen llevar por el error, en el que satanás quiere hacerles caer, son hombres, son peregrinos, y son tambaleantes. Les he dicho,  construyan sobre roca, se podrá tambalear la construcción, pero no caerá.  Aquel que edifica sobre arena, según su querer, su pensar, y según el hombre, están en peligro de que se desmorone esa edificación en la arena. Quiero que todos estén unidos, todos como hijos de Dios,  como bautizados, y como miembros del Cuerpo Místico de Cristo. Quiero  que todos se ámen, que se ayuden, y quiero que tengan la caridad, y la misericordia de los unos a los otros. Que se aconsejen en un amor fraterno, aquí me quedo con ustedes. Quiero ser en ustedes y que ustedes sean en Mí, en Mí son hijos predilectos del Padre. Mi Espíritu en ustedes.
En Mí son,  por mi Sagrada pasión tan dolorosa, ustedes valen, y de ser reos, Yo los he hecho libres en Mí. Ciertamente, por ustedes mismos no valdrían. La carne no valdría por si misma. El hombre no valdría por si mismo.  El Espíritu se entristece y muere. Pero Yo Dios Altísimo,  me he quedado para dar al Espíritu vida, y vigor a su cuerpo. No se dejen llevar por su querer, por lo que ustedes quieren hacer. Todos son llamados a evangelizar, porque son mi Iglesia. En Mí, son un pueblo Sacerdotal. Yo el único y eterno Sacerdote, he venido y los hago uno en Mí, pero si ustedes se dejan llevar por ustedes mismos,  darían fruto malo y deshechado sería.  Ustedes valen, son Reyes, Sacerdotes y Profetas, en el que es Rey de Reyes, y Señor de Señores. Benditos hijos, más no es más el siervo, que su Señor, no es más el alumno que el maestro. No se exalten pues, no se subleven, y no se sientan superiores los unos que los otros. No se sientan maestros de los otros, porque maestro solamente hay uno, y es Cristo. Yo en ustedes y ustedes en Mí, llevaremos la Buena Nueva. Les vuelvo a decir, por ustedes mismos nada harían bueno,  porque lo que Yo hago, lo hago por medio de ustedes, cuando me lo permiten.  Quiero su voluntad, su entrega total a Mí. Les he hablado mucho del pecado, y sus consecuencias. Ténganle horror al pecado, es muerte, y es satanás.
Ahora alégrense porque el resucitado está entre ustedes. Y saben cuantas veces han muerto.  Para ustedes son incontables, pero para Mí, las llevo contadas una a una. Cada vez que han muerto en el pecado, les he dado vida nueva, y les he dado una resurrección. Vivan en el Dios vivo que está con ustedes, y les da vida. Mi Padre se gloría de cada uno de ustedes en Mí.

les amo.







lunes, 7 de mayo de 2012

Mensaje 17 de Abril 2012



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María Santísima intercede por cada uno de sus hijos. Ella misma como una madre amantísima, esta intercediendo por cada uno de sus hijos, escuchemos sus ruegos. Oh Padre, mira que ella es una madre amantísima, que ama con el mismo amor, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, porque en ella mora el amor. El amor de María Santísima es el mismo amor, de la Santísima Trinidad.  María Santísima está orando e intercediendo por cada de ustedes. Dichosos todos mis hijos que se sienten muy amados de María Santísima. Benditos sean mis hijos que dicen.  > Jesucristo es Mi Señor.  - Dichosos los que saben que Yo soy el salvador, dichosos los que confían en Mí. Pues aquel que os con fe espera de su Señor Jesús, reciben de Mí, por la fe y esperanza  que tienen en su Señor Cristo Jesús. Muchos fueron hoy llamados, pero muchos tuvieron que hacer. Este es un encuentro con Dios vivo y verdadero. Una cita de amor que nos damos, benditos  ustedes que en espíritu vienen a entregarse, al espíritu mismo que tanto les ama, el Espíritu de Yavhé. El Espíritu Santo que os dió Jesucristo a su pueblo. Oh Padre aquí están  mis hijos muy amados, os míralos en Mí, y gloríate de cada uno de ellos. Vengo con  cada uno de ustedes y les llamo, y les beso. Soy vuestro Señor Jesús.

 > Hijas, hijos, soy vuestra Madre María Santísima, les amo, crean.  Mi Hijo está con  ustedes y os quiere estar en ustedes.  El quiere estar dentro de ustedes con su Espíritu, y el espíritu en el suyo, os ha venido a formar una sola  iglesia. A dar su espíritu a cada una de sus hijos unificando a toda su iglesia en un mismo espíritu, en un mismo cuerpo y en un solo Señor Jesús. Todos una iglesia con un solo Padre, os Yahvé el Señor. Soy vuestra Madre María Santísima, son mis chiquitos, mis niños, mis muy amados. Benditos chiquitos, les hablo a ustedes aquí, os recen el Santo Rosario, que no les de flojera, recen el Santo Rosario. Recen y oren en meditación la coronilla de la  Divina Misericordia. Sean perseverantes en esta visita al Santísimo, en adoración a la sagrada Pasión de mi Hijo tan querido, donde se gloría en tener ese diálogo con ustedes. Os el Señor espera ese momento en el cual hay una cita de amor en su casa santa. Donde dialoga y os espera el dialogo con sus hijos. El Señor se entristece por tantos pecadores, y muchos que  no os escuchan  su llamado. Os dice;  - Ven, te hago el llamado, arrepiéntete de tus pecados. Quiero que vivas.   > Ahora estoy Yo con ustedes, aunque  para muchos no soy visible. Pero me mirarán, con Mi Hijo muy querido  Jesús. Mi querido Hijo esta muy próximo a venir, y Yo os vendré con Mi amado Hijo. Os vendremos y ustedes me contemplarán la venida de Mi Hijo tan  querido Jesús de Nazaret, con todo su pueblo será visible para todos. Descenderá acompañado de los Ángeles que vendrán anunciando la venida del Rey, con trompetas, tamboriles, flautas, y panderos.  Será una gran fiesta celestial, os entre cánticos  de Santos y Ángeles os vendrá el muy amado. Será una alegría grande  para los que le aman, para otros mas, será motivo de espanto, de terror.  Pues sepan que el mal tiene  miedo, un miedo infinito, terror  al Señor Dios Jesús, que les ha redimido a todos ustedes. Y que es terrible para su enemigo. Yo les amo mucho, soy vuestra Madre María Santísima. Ciertamente vienen tiempos terribles para muchos, pues os les digo que el hombre quiere imponer su voluntad sobre todo el pueblo. Mas bendito sea el pueblo de Dios que se abandona en el Querer  de Dios, vuestro Dios que tanto les ama y no les dejará. Pues Dios es el Todopoderoso que os envió  el Maná,  a su muy amados, a los que sacó de la esclavitud y os llevó lejos del Faraón. Aunque estos mis hijos, algunos, no alcanzaron a llegar a la tierra prometida por su pecado, por su desobediencia y maldad. Mas les digo, benditos los que hacen, lo que el Señor les ha pedido, y  os les dice, esta con ustedes. La tierra prometida la ha ganado el Señor para todos ustedes, el Reino de los cielos en Cristo Jesús.  El mismo es guía, es pastor, el mismo Señor, el mismo es Dios, el mismo es Padre y Señor. Oro e intercedo por ustedes, en Mí no se van a perder, les prometo, en Mí no se pierden, soy vuestra Madre María Santísima que intercedo ante Mi Hijo tan querido. Y Mi Hijo  os se duele de mis lágrimas y os dice.  - Oh Madre tan querida, no te  puedo negar nada por tus lágrimas. Mira Madre, fue un gran pecador.  > Y Yo le diré,  Os Hijo, acuérdate que se reunía por amor  a ti, en adoración a tu sagrada Pasión tan dolorosa.  Tu fuiste disminuyendo su pena temporal en el purgatorio. Os no vaya al infierno Hijo amado. No ves que ellos te amaron y te aman. Perdónales sus pecados, y como tu me los has entregado como mis hijos,  Yo como su madre, y ellos  que me han llamado Madre mía, Yo no quiero dejar a mis hijos fuera. Os mira mis lágrimas que derramo por mis hijos, Que no se pierdan, sálvalos. Tu ya los has redimido, sálvalos  y perdónales.  -Os Madre mía, ciertamente Yo te los entregué en esta agonía tan dolorosa, en la santa cruz. Pasa pues con ellos Madre mía, pues  ciertamente eres su madre, y ellos tus hijos. Pasa con ellos Madre mía, ciertamente os no se perderán,  porque Yo ya los redimí.  Y porque tu me lo pides Madre mía, mas ellos irán al lugar que les corresponde, según sus obras de misericordia y su obediencia. > Yo intercedo por ustedes hijos amados, Yo os amo y en verdad les digo, que si os estuvieran en el último lugar por su desobediencia, por su pecado el cual ustedes arrepentidos confesaran. Porque les digo que les asistiré en el último día para que reciban los Sagrados Sacramentos. Y no se vayan sin Mi Hijo muy amado Cristo Jesús, y os ustedes en Mi Hijo tan querido. Yo os les digo vuestra Madre María Santísima, en Mí no se perderá ni uno de ustedes. Yo os amo mucho este grupo de oración, Jesús Eucaristía. Este grupo no fue fundado por nadie, no fue formado por hombre alguno, sino por el Dios vivo, Dios verdadero, Jesucristo, Mi Hijo tan querido, y que planes ha tenido y os tiene. Muchos de mis hijos en su falta de fe, os han hecho de este grupo de oración,  motivo para que os critiquen, y para que otros más os digan.  > ¿El Señor ciertamente hablará?.  > Ahora les digo, orad por todos aquellos que le abren la puerta al mal. El mal quiere hacer su obra destructiva en aquel que busca seguir adelante. Seguirán bajo la protección y amparo de Jesús, y María. Os les amo a todos, soy vuestra Madre María Santísima, y todo el que este en obediencia a su Señor, os les digo. La obediencia es grata al Señor. Dichoso el que no critíca a su hermano. Dichoso el que no es juez de su hermano, porque Yo les digo, por su misericordia, el Señor será misericordioso. Mas aquel que es juez de su hermano será juzgado. No juzguen pues, para que no sean juzgados. Os amen. A Dios vivo le gusta que se amen en su mismo amor. Ámen hijos amados, soy vuestra Madre María Santísima, les amo.

 - Yo estoy con mis hijos, con  Mi pueblo que tanto amo. Pero hijos Yo quiero ser en ustedes, os quiero que Mi Espíritu sea morada en ustedes, Soy vuestro Señor Jesús, os Mi Espíritu os doy. No rechacen pues, al  Espíritu de Dios, no rechacen al Espíritu Santo. El quiere quedarse en ustedes, y darles vida. Quiere guiarles, e instruirles. El Espíritu  Santo en ustedes, os aleja a las tinieblas. En su docilidad, en su obediencia, en su entrega, y dando su Fiat, al Espíritu Santo. Que en el permanecerán en perfecta obediencia. El Espíritu Santo se duele de un alma humilde. Soy vuestro Jesús, les doy Mi Espíritu, reciban Mi Espíritu. Cómo esta su morada, No Recibirán al Espíritu Santo, en un espíritu sucio, pestilente. Dichosos los que están en gracia de Dios, y en los que el Espíritu Santo os dice; Son mis  muy amados y Yo soy su pastor y guía. Soy vuestro Dios, Yo me glorió de todos ustedes. Soy Dios con ustedes, y en ustedes.

En esta tarde nos hemos dado una cita de amor. Mas quiero que se arrepientan de todo corazón de su pecado, os quiero que se arrepientan haciendo examen de conciencia. Arrepiéntanse hijos.  Os quiero dar sanidad interior, la he dado una y otra vez, pero mis hijos se siguen  llenando de lepra por el pecado. Os arrepiéntanse.

Aquí están mis Ángeles, y donde estoy Yo están mis santos. Donde está el Señor están los suyos, y os les digo, ustedes que están en comunión con  su Dios y Señor, con ustedes siempre hay Ángeles. Siempre en esa comunión de los  Santos, Yo permito que mis hijos dialoguen con ustedes. Yo permito que vengan. Oh hijos amados esta es una gracia muy especial que os permito, y es la que doy algunos. Mas estén despiertos, vigilantes porque el mal está al acecho, y en todo momento os trata de confundirles. Hay muchos falsos profetas,  muchos os hablan anunciando la buena  nueva según el hombre, y no según el Espíritu Santo. Os cuidaos mis hijos. Permito la comunión de los Santos. Hijos que las Sagradas Escrituras siempre estén con ustedes. Oren y mediten con las Sagradas Escrituras. Las Sagradas Escrituras  siempre con ustedes, pidiendo al Espíritu Santo, el don de la Palabra.

Esta tarde es de sanidad, Yo soy el Divino médico, de Mi les viene toda sanidad. Yo doy salud en el espíritu, doy salud en el alma, y en el cuerpo. Yo quiero que os cuiden de su salud.  No se embriaguen, no tomen ese vicio de fumar, os les hace daño. Les he hablado tanto que no tomen esos refrescos negros, os les hacen daño, no tomen aquello que tanto les hace daño. Os toman tanto refresco. No lo tomen, ciertamente se que ustedes como los niños, buscan siempre lo que es agradable al paladar, a su lengua. Os hijos pueden tomarlos, porque os ustedes viven en el mundo.  Mas con tristeza veo que algunos toman tanto refresco, que os me aflige. Porque ustedes enfermarán su cuerpo.  Hay tantos que enferman porque descuidan  su cuerpo, y su carne.  Ustedes mismos, cuídense,  tomen mucha agua, pueden tomar agua de frutas, coman verduras. Miren que Yo lo he creado todo para bien de ustedes. Mas mucho ha sido contaminado por el hombre, el hombre al usar esos químicos que os  ponen a las plantas, esos herbicidas para matar  la plaga, eso es daño para todos. Quiero que todos se cuiden porque les amo, y Yo hoy les he dicho, quiero darles salud.

Hagan una ofrenda de lo que tienen, de todo aquello que poseen, de sus familias, y ustedes mismos háganse ofrenda a Dios. Alegraos y como hijos de Dios, y María Santísima levanten sus manos, como el niño que pide a su padre diciéndole.  > Vengo enfermo, sáname.   - El enfermo os toma la medicina, el médico prescribe lo que debe de hacer el enfermo en orden. Si éstos están en orden, sanarán. Mas si están en desorden, enfermarán mas. Yo quiero que ustedes con fe pidan y reciban. Algunos los he tomado como un medio, para traer almas a Mi.  Os les digo, no sean almas victimas. En verdad les digo, que con su ofrenda, y por medio de ustedes,  Yo quiero sacar muchas almas del purgatorio, para que quede saldado ya su tiempo en ese lugar de purificación, y salgan. Yo  el Señor le digo, estas almas que salen del purgatorio, están intercediendo  continuamente por ustedes y por los suyos, os por su descendencia, y por las  generaciones venideras. Porque son almas muy agradecidas, son almas de amor, porque ya están juzgadas. Y al entrar al Reino de los cielos, siguen intercediendo constantemente por sus bienhechores. Igualmente ustedes que se ofrecen como almas victimas, aun con el trabajo que es arduo, y no renegando, sino antes bien, ese trabajo ofreciéndolo a vuestro Dios. El Señor os toma esa ofrenda, uniéndola a la Sagrada Pasión tan dolorosa dándole merito. En Cristo os pueden ser luz del mundo, sin salir de su casa, solamente con  la ofrenda de su enfermedad. Ofreciendo con amor su enfermedad, su trabajo, la mujer ofreciendo el cansancio de sus quehaceres. Cada uno en el ofrecimiento de abstenerse de  lo que mas le gusta; de ver Televisión, de ponerse aquel vestido que tanto les gusta. Yo a toda ofrenda le doy merito, aun sin darse cuenta, ustedes ya son luz del mundo. Porque Yo el Señor tomo su ofrenda en Mi, la unifico en Mi, le doy merito Redentor en Mí.  Para muchas almas las cuales están en el destierro, y ellas vuelven al camino de la verdad. Hijos su alegría será grande en el Reino, por su ofrenda de amor. Yo  el Señor los preservo de la pena en el purgatorio, porque les amo mucho, soy vuestro Jesús, y quiero que mis hijos en Mí sean en este mundo, y en Mi lleguen al Padre Celestial. Os amo, Dios con ustedes.

Yo vengo a ustedes, vengo buscando corazones dispuestos. Cada uno de ustedes son mis hijos, son mis muy amados y a cada uno les digo; Mi muy amado, Mi muy amada, pidan por su salud espiritual, por una conversión de  sus familias. Pidan porque sus familias sanen en el fuego, el fuego del amor. Cada uno os tiene diferente padecimiento, otros mas os dicen. > Yo estoy sano.   - Mas en todos veo  enfermedad, no hay uno solo sano. Se que presurosos me piden la salud de su cuerpo, quiero que me ofrezcan su enfermedad, por la salud de su espíritu. Mas Yo la tomo como una ofrenda. Qué me piden, que haga con su ofrenda. Piénsenlo por un momento. Que es lo que me entregan, y que es lo que me piden. Aunque es poco lo que me ofrecen, pero cuando sale del corazón, para Mí es una ofrenda muy hermosa. Muchos dicen.  > ¿Señor que te ofrezco?   - Y te digo, ofréceme  tu respiración, ofréceme tu voz, tu oído.  Ofréceme tu pensamiento, ofréceme tu corazón, ofréceme tu vida.  Ofrece tus pensamientos, ofréceme todo, porque quiero que tu mismo me ofrezcas tu todo. Y Sabes, Yo tomo tú todo en Mi.  Me gusta que de todo corazón se ofrezcan a Mí, como una ofrenda. Muchos piden por sus hijos, otros mas me piden por aquellos los que están lejos de ustedes. Y Yo les digo que para Mi no hay distancia, Yo  estoy con cada uno de mis hijos, y me gusta mucho que me confíen a sus hijos. Que los esposos se confíen los unos a los otros, al Señor. Me gusta tanto que los esposos oren el uno por el otro. Me gusta tanto cuando los veo besarse en un amor santo. Me gusta tanto el amor entre los matrimonios. Me gusta ver el amor entre hermanos, entre padres e hijos. Entre amigos, y entre la comunidad. Soy Dios, el Dios del amor, el Espíritu Santo. Ahora piensa solamente en Mi, toco tu interior. En unos encuentro heridas, en otros mas cicatrices, que no han cicatrizado bien. Muchos de mis hijos han perdonado a medias, todo lo que necesitan os lo doy. Aunque son peregrinos en este mundo, mas en  este peregrinar quiero darles pensamientos santos, deseos santos, anhelos santos. El que ustedes  sean misericordiosos en el Espíritu Santo, esto es lo que quiero. Benditos hijos tan queridos, algunos les doy salud en el cuerpo, pero a todos les doy salud en el espíritu. Aquel que no perdona no esta sano, y el que no quiere perdonar, Yo le respeto pero seguirá en esa enfermedad. Os les digo que esa enfermedad te llena de cáncer en tu espíritu, y  en tu cuerpo.
Derramo en este momento misericordia en ustedes, al estar intercediendo. Ahora quiero que oren los unos  por los otros, aquí estoy con ustedes, soy el buen pastor. Cuido de mis ovejitas tan amadas, que Yo sano sus heridas.

Mi amantísimo corazón está abierto para todos ustedes. Yo el Señor traigo a todos mis hijos a Mi. Les hago grupo de  oración en Mi, quiero que caminen en Mi, y Yo en ustedes. Les he hablado de viva voz, algunos de ustedes han sanado. Os algunos mas irán sanando, mas también  tomo como medio a los médicos de este mundo, para dar salud. Soy el Padre Yahvé, hijitos que se reúnen en Mi Santo  Nombre, en el Nombre de Cristo, y en el Nombre del Espíritu Santo, os les llamo Trinitarios. Os están con nosotros y nosotros con ustedes.  Somos la Trinidad  Santa con ustedes. Benditos hijos, ustedes ya no son del mundo, les he hablado de viva voz, y les hablo, vengan a Mi, sus días están contados. Ustedes no son  de este mundo, su peregrinar está por terminar, e iniciar una nueva  vida en Cristo, en el Reino de los cielos donde estarán eternamente. Mas les digo, busquen ser campeones, no sean mediocres, y digan. > Quiero un rinconcito en el cielo. El último lugar, no mas con que no me pierda.  - Asi no pueden llamarse guerreros de Dios, aspiren a lo mas grande, aspiren a estar junto al Padre celestial. Ustedes lo  pueden en Cristo, lo pueden en el Espíritu Santo, aspiren a ser unos grandes santos. Ustedes están siempre tentados, en ese momento cuando satanás quiera hacerles caer en la tentación, presuroso hablen y digan.  > Ayúdame Señor, no me dejes caer. MaríaSantísima, protégeme soy tu hijo. Oh Señor asiste a mi hijo, que son tuyos. Tu me los has prestado, tu sabrás lo que haces de ellos, no permitirás que se pierdan. Aquí esta mi esposo que anda en mal camino, tu lo traerás, tu lo has unido a mi, somos una sola carne.  Señor Dios, si quieres tomar mi carne  para sanar su espíritu, Yo te la ofrezco. Con tu ayuda puedo, porque sola soy débil.  > Aquí esta mi esposa, tiene un carácter fuerte,  y por su carácter me exalto. Señor te entrego su carácter, para que en tu carácter, mi esposa sea santa.  - Me gusta mucho que oren y que me hablen con sencillez, con amor, esperando siempre de Mí. Sepan que Yo estoy con ustedes y que Yo quiero que ustedes y Yo, seamos uno. Les he hablado tanto de los Sacramentos, de que Yo soy Jesús Sacramentado, del valor de los Sacramentos que son vida para ustedes. A muchos  los he escuchado que dicen.  >  Jesús habla muy repetitivamente.  - Y Yo les seguiré hablando si es necesario, porque  los Sacramentos es la vida para ustedes. Empiecen una vida nueva, muchos de mis hijos os dicen.  > Soy pecador y no recibo a Cristo.  - Eso  no viene de Mi, viene de Satán. Yo estoy  para perdonarles sus pecados.

Yo quiero un pueblo  Santo, y quiero que sean todos ustedes en Mi mismo amor. Os ustedes les llamo miembros de Mi cuerpo, y os les digo, Yo soy  cabeza de ustedes. El cuerpo y la cabeza están unidos, y todos forman un solo cuerpo. Alégrense, alégrate pueblo de Dios, que está contigo. Yo estoy dialogando  con ustedes de viva voz.
Enlacen en el Santo Rosario a toda la delincuencia organizada, enlácenla con fe, y átenlos para que ellos no puedan caminar mas,  hacia el mal. Antes bien, se queden enlazados en el Santo rosario de María Santísima. Quiero que mis hijos queden enlazados en el santo rosario, que ellos alcancen la conversión, y el arrepentimiento de sus pecados, que no se pierdan.

Vengan hijos que el mal les quiere llevar a ese lugar donde el mal, les hará sufrir mucho. YO SOY Jesús, vengan, Yo he pagado por ustedes, y si han pecado, sepan que Yo quiero que se arrepientan de el, para darles vida nueva.

 Estoy aquí con ustedes, yo he venido a quitar la venda de sus ojos. Que hace aquel, al que le son quitadas las vendas de los ojos. No podrán ver mis pequeños, porque  apenas se les han quitado las vendas, una vez que se van  adaptando a la luz, y sus ojos  van tomando fuerza, se alegra grandemente de la luz. Eso pasa en el espíritu, también tiene  sentidos, también ve. Muchos ven con los ojos de la  carne, mas muchos ya ven con los ojos del espíritu, porque les han sido quitadas las vendas.  Apenas empiezan a ver algunos, ciertamente ay a quien se le quiere quitar las vendas, pero prefiere ser ciego. Y  tiene ojos, pero no quiere ver. Me da tristeza  profunda, cuando Yo el Señor he venido a liberarlos, a quitar las vendas de los  ojos, a quitar la mordaza de su boca, y quieren seguir mudos, quieren seguir sordos. Os quieren seguir paralíticos en el espíritu. Ahora les pregunto a ustedes que les he quitado las vendas, Qué es lo que ven. Ustedes dirán presurosos, Vemos las cosas del mundo Señor. Y Yo les digo, es tiempo de que ya vean con los ojos del espíritu. Yo les he hablado de viva voz, ya es tiempo de que ustedes ya dejen la ceguera. Acaso ustedes dirán.  > Yo vivo en el mundo.  - Si, vives en el mundo ciertamente eres carne y eres espíritu, pero sabe que  Yo ya no te quiero en los del mundo. Si te hablo es porque Yo te  he dado poder, para que domines al que te quiere dominar, con  la tentación que te pone. Haciéndote caer en el pecado y  para que vayas al mundo, y a las  cosas del mundo. Han sido liberados, ustedes ya ven, ya escuchan, y ya hablan, han sido liberados de la parálisis. No sigan pues, mudos, ciegos, sordos y paralíticos, porque han  sido liberados, soy vuestro Jesús.


Les amo