sábado, 11 de agosto de 2012

Mensaje 4 de Julio 2012




Descargar MP3:



Si supieran cuanto les amo, y que estoy aquí con ustedes. Todos son llamados y los quiero preparar como faros de luz. Yo soy la luz y ustedes los faros, que por medio de ustedes ilumino.
Quiero tomar muchos faros ahora, y liberar a las naciones. Ustedes digan. Mi Dios se quedara en mi, y me tomara como medio para llevar la luz, a los que están en las tinieblas.
El que se acostumbra a vivir en las tinieblas, si ve la luz, se acercara. Quizá por curiosidad, y al estar en la luz dejara la obscuridad.
En la obscuridad viven los malvivientes, y desordenados, los que viven en desacato, y en toda clase de pecado.
Les hare  saber, que en estas elecciones buscaron el poder a como diera lugar. Utilizando medios humanos, y se puede hacer lo que se quiere según el hombre. Estén despiertos y vigilantes, oren mucho por esta nueva gubernatura.
En un abismo quien puede ver la luz. Digan, que estan ahí, que lo envíe, que quieren llevar mi mensaje. Cuántos de ustedes son faros.
Algunos que leen los mensajes se preguntan, Dónde esta ese Santificador, y ese Redentor, y la Santísima Trinidad. Y están yendo a sus parroquias, o tienen deseos de integrarse en un grupo de oración. Por eso es muy importante que lleven los mensajes a la vía pública.
Algunos vislumbran un rayito de luz,  > En verdad que la Iglesia Católica no es tan mala. Vamos a una Iglesia Católica a ver si esta la verdad, a ver lo que dicen de la Virgen Maria que los cuida.   > Como dicen Testigos de Jehová o pertenecientes a sectas, ya están dudando.
Sigan siendo faros, y Yo la luz. No dejen de llevar el mensaje, algunos dicen que esta muy largo. Aún sea largo lleven el mensaje, y evangelizan por medio de escritos.
Yo soy Dios y estoy aquí, en esta cita de amor. Aquí les estoy hablando de viva voz, dándoles el mensaje. Muchos hijos están escribiendo, otros grabando, y otros llevando el mensaje. Todos trabajando, me hago ver por medio de ustedes, difundan este mensaje.
Que será de aquellos, que solamente están pegados como chinchillas. Adquiriendo y adquiriendo, y no dan fruto. Y llegara el día que reventarán. Vengan pues, y vamos a llevar el mensaje de amor.
Algunos están dando el 80%, y otros el 50%. Los que dicen doy el 10%, yo les he prometido el reino de los cielos. Más hay de grados a grados. Yo les hablo para que se esfuercen. El que da el 100% estará con la Santísima Trinidad.
Pronto va a ser la gran celebración del Santo Misterio de la Santa Eucaristía. El Jueves 12 de Julio.
Quiero que todos participen a pintar, limpiar, y arreglar la cochera. Manto blanco, flores, y cirio grande. Todos están invitados, y que inviten. Todos confesados, ni uno falte. Que todos me reciban unificados. Me traerán el vino, los panecillos, y ofrendas. Aunque reciban solo el pan, me quedo en cuerpo, sangre, alma y divinidad.
Adornen con letras doradas, Aquí reina Jesus, y Maria, el Padre, Hijo y Espíritu Santo. Son nuestra esperanza, y Maria Santísima nuestra guía.
Quiero que todos traigan un regalo, y ese regalo es el arrepentimiento de sus pecados. Todos preparadísimos, y revestidos de Gracia Divina. Yo creé este grupo pues tengo planes, muy grandes.
Primero será el rezo del Santo Rosario. Todos recibirán al sacerdote entre canticos y aplausos, con una sonrisa, y alegres. Levantando sus manos, quiero ver como mis hijos me aman.
Un altar lleno de flores. Y Digan que Jesus es su Señor, y en el confían.
Mi madre llena de alegría espera ese día de gozo.
Pídanle a mi Hijo que se quede, y que lo aman.
Yo les digo a todos, que están recibiendo la luz. Esta saliendo la obscuridad, y les estoy dando la sabiduría, por medio de estos conocimientos.
Es el comienzo de una gran batalla, una batalla cruenta. Y todo aquel que deja todo por su Señor, en una gran batalla en Cristo, con Cristo y por Cristo, vencen en el nombre del que Venció.
Como van a recibir al Rey de reyes. En una preparación, como la novia va a recibir al novio. Se baña, se peina, y se pinta la boquita en una seducción a su amado. Yo los seduzco, y ustedes me seducen con su entrega, obediencia, humildad, hambre y sed, que tienen de mí.
El enamorado solo piensa en su amado, y no dejo de pensar en ustedes.


 Les amo.

Mensaje 29 de Junio 2012








Descargar MP3:



Hijos amados, únanse los unos a los otros. Y no digan, que son de diferentes lugares. Ni que cada quien haga por su parroquia, y en su comunidad. No digan que son sacerdotes de diferente parroquia. Es tiempo de que se unifique toda la Iglesia, y que trabaje. Es tiempo de que la misma Iglesia de fe, que recibieron en el Bautismo, la tengan. La fe que se les ha dado, es un don gratuito, y un regalo de Dios. Que se les da desde el  momento del Bautismo. únanse rezando el Santo Rosario, y orando mucho, por las muy próximas elecciones. Os miren cuantos de mis hijos se están perdiendo, y se están yendo aquellos lugares en los que los están engañando. Diciéndoles que hay obispos y sacerdotes, tengan mucho cuidado, es engaño de satanás.  Miren que mis hijos en la  ignorancia,  queriendo sanar,  van a lugares en los cuales les prometen, con engaños y haciéndoles creer, que les están dando sanidad.  Ciertamente, Yo los amo porque son mis hijos, pero aquel que no está en la verdad. No puede dar algo que no tiene. Yo dentro de mi Santa Iglesia Católica, les he dado dones y carismas. Pero muchos de mis hijos no los saben usar. Solo trabajan, llegan, descansan, cenan y duermen. Y al otro día se levantan en la misma rutina, van desayunan, se van al trabajo, y allá comen. Pero nunca hablan de Dios, nunca siquiera dicen delante de todos, démosle gracias  a Dios, por los alimentos.  Muchos católicos, se avergüenzan tanto de Dios, de nombrar el Santo nombre de Jesús. Solamente comen, y muchos dan gracias, pero a escondidas, para que no les escuchen. Y esto me desagrada. Yo quiero que todos ustedes lo griten, y lo proclamen abiertamente,  Jesucristo es el Señor, es mi Señor.  Muchos masones, los cuales no son católicos, están trabajando arduamente. Apartando almas del camino. Y mis hijos tan ignorantes, se dejan vencer, y se dejan ciegos, llevar por otro ciego, hasta caer al abismo. Cuanta ignorancia hay dentro de la Santa Iglesia Católica. Hay católicos que en ellos no hay, ni un 10% del catolicismo. Solamente dicen.   Soy católico, voy a misa cuando me nace. Ya fui a misa, y ahora me dedico a lo mío.  No se acuerdan mas, a que fueron a misa, ni de que se trato la Sagrada Palabra. Mucho menos discernirla, y os viven en el chisme, hasta calumniando. Y van y reciben, otra vez la Sagrada Hostia.  Mi Iglesia está decadente, por eso es que les pido que evangelicen. Levántense en armas, se los digo una y otra vez.  Muchos de mis hijos ya no quieren asistir solo porque les pido que evangelicen. Que eso no les toca, que ellos solo vienen a recibir. Porque tienen una necesidad y solo por eso, se van a otros lugares. Creen que solo por ir a misa, ya están cumpliendo. Y piensan que no es necesario comulgar, ni alcanzar la santidad. Pobrecitos hijos, tan ignorantes. Vienen y escuchan la palabra, y son como los cochinitos. Aquellos que se les echan las perlas, y no saben que hacer con ellas. Os las perlas no se les echan a los cerdos, porque no saben lo que reciben. Miren cuantos de mis hijos han venido, y escuchado a su Señor hablar de viva voz, y se alejan por lo que Yo les dije anteriormente.  Mi Iglesia está decadente, pero les digo, vayamos e instruyamos a otros. Hagámoslo con tacto, y digámosle como al pequeñito. Dios te ama, Dios nos ama. A un niño no se le puede dar una enseñanza de un adulto, de un abogado, o de un médico. No se les puede dar una enseñanza superior, porque no saben que es eso. Deben de iniciar evangelizando y aquellos que os empiecen a evangelizar no los dejen, sigan con ellos. Háganlos sus amigos, y díganles que les aman. El tiempo ya está aquí, A ustedes no les gusta escuchar eso. Por tanto que se ha dicho y se dice todo el tiempo, y aún no llega. Yo les digo, en tiempo de Noé, se les estuvo avisando desde tiempo antes. Pero todos pensaban igual, y se burlaban de mi hijo muy amado Noé.  Llegó el diluvio, y todos estaban fuera. Cuando hubo lugar en la barca construida, y nadie quiso entrar. Dijeron, que esa barca es para los tontos, y los que creen. No creyeron, y llegó el tiempo del diluvio. Y todos pedían, ábrenos la puerta, y déjanos entrar. Pero las puertas ya no se abrieron más, y entraron solamente los que creyeron. Igualmente hoy,  el tiempo llegará cuando ustedes menos lo esperen. Pero señales ya se están viendo.
Mi amantísimo corazón está traspasado, y abierto. Yo soy la puerta, no hay otra. Permanezcan en la fe, en la  esperanza, y en la caridad.
Quiero que lean y relean el mensaje que les doy. Es un mensaje de amor, pónganlo en práctica, y os inviten a sus hermanos. Para que participen de este mensaje evangélico. Mensaje de amor, de luz, y de vida, soy vuestro Jesús.
María Santísima, llena de alegría dice.  Mis hijos amados, tan queridos. Ustedes aman a mi Hijo, y le aman tanto. Que el tiempo que el Señor les da, os digan. Démosle tiempo del tiempo que Dios, nos da. Y ofrecen tiempo para su Señor, y el Señor les dice.
El tiempo es multiplicado, pues ustedes me dan tiempo del tiempo que Yo les doy,  con el amor de un Padre a su hijo.
Quién es el más grande y poderoso, entre ustedes.  Os aquel que hace la voluntad de mi Padre, ese es el más grande entre ustedes. Y El último,  y el que se hace servidor de su hermano. El que se hace como un niño.  Aquel que perdona, ese es el más grande. El que cierra la puerta al orgullo, a la  soberbia, a la envidia, a los malos entendidos,  y al querer ser aquí en el mundo, ese es mi hijo mas grande. El querer tener poder aquí en el mundo, ese es el último entre todos. Es aquel soberbio, el que se siente cabeza, y al mando, el será el último.  Os aquí no hay otro, que vuestro Dios, soy Cristo Jesús.
Quiero que todos mis hijos como Iglesia, y Cuerpo Místico de Cristo. Permanezcan en Cristo y sean como Cristo. Vivan una vida Sacramental, de oración,  y de misericordia. El cristiano católico, lleva una vida de penitencia. Y el que va por el mundo, y va por el camino ancho, en el cual no hay que le detenga hacia el camino del mal. Cuanto me gusta que mis hijos digan.  Señor voy a Ti. Quiero que Tu Señor hagas tu obra en mi. Toma el medio que tu quieras, porque se que no es el médico de este mundo, sino Tú, quien me das la salud.  Señor estoy dolido de haberte ofendido, y lloro a tus pies. Con mis lágrimas quiero Señor Dios, mojar y como fueron bañados con las lágrimas de la Magdalena, yo quiero también derramar en Ti ese perfume. Quiero volver a Ti, hazme hombre nuevo, estoy arrepentido y decidido a no volver a pecar, y a no volver a mis pecados que cometí.  Acúdame porque yo quiero  de hoy en adelante servirte,  seguirte, amarte, y hacerte amar.   Yo escucho a mis hijos, y a este hijo lo abrazo y lo traigo a Mí.
Intercede por ellos Madre, que Yo os escucho tus ruegos en todo  momento.  Yo no les desampararé, porque son mis hijos, y mis hermanos. Oh Madre mía, recíbelos  en Ti.  Pues ellos quieren estar en Ti y se abandonan a Ti, como sus hijos. Y os te llaman Madre mía y te aman. Cuídalos pues Madre mía, escucha atenta su oración. Que Yo escucho tus ruegos, y os no te negaré nada de lo que Tú me pidas por ellos. Ciertamente que Tú me pides siempre lo que más les conviene, y nunca pides lo que los puede apartar del camino. Somos  Jesús, y María con ustedes.
Yo los recibo en mi regazo, son mis pequeñitos. Oh hijitos tan queridos, benditos sean. No dejen de rezar el Santo Rosario, tengan esa devoción, y llamen a sus familias. Miren en estos tiempos que vienen, muchos dirán, Señor donde estás. Más saben que Dios está con ustedes, y que no les va a desamparar. La marca de la bestia esta ya en muchos lugares, y empiezan en esta marca del 666.  Fíjense y estén atentos, para que en lo que compren y consuman, siempre haya aquello en lo que el Señor Dios Todopoderoso les ha dicho. Consuman solamente lo que no viene del mal. Muchos de los productos vienen contaminados, y a muchos les están añadiendo, lo que ellos piensan  que es bueno para ustedes. Y ponen polvos, los cuales vienen de fetos, de aquellos niños que dicen, que solamente es un producto. Y que solamente era, y ya no es. Y creen que les puede servir mucho a la humanidad. Hay muchos ignorantes, y hay muchos satánicos. Los cuales hacen y usan todo lo que es cosa de Dios. Como cosa la cual dicen que es algo que no sirve,  y muchos la usan también para cosas que son satánicas.
Tomo el trago amargo, mi pueblo se pervierte, mis hijos se pierden, y las comunidades se pervierten. Siempre están queriendo ser más unos que otros, dejen la ignorancia. Ustedes saben que aún Dios, mi Hijo tan amado, es humilde.  Tanto que se hace pobrecito por cada uno de ustedes. Tanto que os está con ustedes, aunque sean pecadores, y le ofenden tanto. Está con ustedes y está pronto a perdonarles sus pecados. Y está pronto a llevarlos a Él,  y hacerlos uno en Él. Os No son más que Dios. Sean humildes, y ámense los unos a los otros, y dejen la soberbia, y el yo. Vean a su hermano.
El Señor está con ustedes, Él es el camino. Si el hombre desea tomar otro camino,  el Señor va tras él.  No deja a su hijo y apenas voltea y lo escuha diciendo que está herido y enfermo. Me clama y me pide que lo sane. Y os le digo, mi hijo ya está clamando. Pobrecito, lo levanto, lo beso, y lo sano.  Pero solamente piden salud de su cuerpo, pidan la salud del alma, y del espíritu.  El  amar a Dios es la vida, el seguir a Dios es la vida, y el vivir en Dios, y Dios en él, es la vida. Dios es la vida y os el morir por Cristo, es la alegría de todos mis hijos. Morir al pecado, a sus pasiones, y a sus deseos. Los cuales muchos son pecaminosos, vengan a Cristo, y después de este peregrinar, dirán llenos de alegría.  Señor bendito seas, que Tú fuiste la vida, y ahora que estamos acá en tu Reino. Estamos llenos de gozo. Señor si supieran los mortales que vivir para Ti es una alegría. Y que morir por Ti es la gloria. Y que estar contigo Oh Señor Dios, es la plenitud. Aquí estoy Señor, envíame a mi.  Vamos Señor, se que Tú eres el de la obra, yo solamente soy tu siervo.
  Ustedes saldrán airosos, y contentos. Yo estoy con ustedes, les he aconsejado, y guiado. No tengan temor, no se asusten, que no les tiemblen las piernas. Sino vayan como soldados  valientes, y todo aquel que diga. Benditos sean todos, todos son llamados,  no tengan temor. Mis valientes, y soldados,  mis hijitos no tengan miedo. Son hijos del Rey, y van vestidos como reyes. Y os les digo, que todos aquellos los cuales se interpongan en su camino. Solamente serán por el Señor Dios Todopoderoso,  quitados del  camino para que entren airosos, como los hijos del Rey. No tengan temor, Yo les llamo, son los llamados, y escogidos. Son los guerreros de Dios, soy Yahvé vuestro Dios.
El que dice, voy a la guerra y tiene miedo. El demonio, el enemigo dirá.  Este es un guerrero cobarde. Lo tomaremos, y lo llevaremos a la mazmorra. Allí lo tendremos encerrado para que no haga nada.   Ustedes son valientes. El que se confíe en su hermano y este seguro que no le fallará, es como recargarse en un piso resbaladizo habiendo jabón. Caerán, se lastimarán, y llorarán. Pero Yo les digo, Yo nunca les fallaré, soy Cristo vuestro Dios.
Benditos los que son sinceros de corazón, porque estos son mi alegría, y mi gozo.
No teman y se angustien. No abran puertas a quien no deben, cierren la puerta. Y siempre que estén en la tentación, y a punto de caer. Con la Sangre preciosa de Jesucristo, cierren y sellen la puerta. Para que nadie pueda entrar, solamente Tú Señor. Que es tú Dios, y quieres que estés dentro de ti. Para que Tú y Yo, ahora cerremos esa puerta. Soy tu Señor y Dios. No aceptes a nadie que no venga de Mí.  Oren, y Todos proclamen que Jesucristo es el Señor. Todo aquel que proclama abiertamente, Jesucristo es mi Señor. Hasta los enemigos tiemblan y se retiran, porque no pueden escuchar tal palabra. Y todos aquellos que lo dicen, es porque el Espíritu Santo está en ellos, y ustedes son bautizados, e hijos de Dios. Sepan que si, pecadores son, y quiero que se arrepientan. Y Yo Cristo vuestro Dios, estoy pronto a liberarlos, sanarlos, y renovarlos. Y  hacerlos hombres y mujeres nuevos. Yo soy Jesús, y fuera de Mí, no hay otro. Yo tengo una esposa y fuera de ella no tengo otra, Mi Santa Iglesia Católica. Dentro de la Casa, y familia, hay Sacramentos. Fuera de la Casa, no los hay. Son solamente aquellos mis hijos, los cuales reniegan de la fe. Y van por el Camino que quieren, y siguen al Maestro que quieren. Cuando Maestro solamente hay uno, Cristo el Señor. Vuelvan todos los que andan desviados, regresen a la Casa Paterna. Regresen mis hijos amados, que Yo ya pague por sus culpas. No tengan miedo, por mas grande que sea su pecado. Yo soy el Señor, y ya pagué por ese pecado tan abominable. Mírame en la Santa Cruz, estoy colgado, y mis huesos descoyuntados, soy un hilacho. No tengo carne, me la arrancaron toda con los flagelos. Y esto me costó pagar por tu pecado, soy tu Dios, y tu Señor. Yo quise hacerme hombre por amor a ti, para redimirte, y para pagar tu deuda. No debes nada en Mí. Arrepiéntete de tu pecado, ahora que puedes. Ven presuroso que Yo te espero en mi Casa Santa. Donde he tomado medios para perdonar tus pecados. Os hoy en día muchos de mis hijos proclaman, que los sacerdotes están en pecado, o que hicieron. Yo les digo ven una casuela grande de arroz, y en ella hay tanto arroz. Pero cuantos negritos encuentran, la mayoría son blancos.  La mayoría de arroz está bueno, y uno que otro no. Como en mis apóstoles hubo uno, el cual quiso vender a su Señor, y de doce me quedaron once. Más Yo les digo en este momento, no difamen a mis sacerdotes. Aunque sean pecadores, no blasfemen contra un sacerdote. Antes bien, sean misericordiosos y ayunen, oren, e intercedan. Para que un sacerdote que está tentado por el demonio, y el cual es hombre como ustedes, y como es cimiento. Sabe el demonio que si remueve un cimiento, caen muchas piedras. Y el demonio siempre está con la mirada puesta,  lleno de odio a cada sacerdote. Os pues Yo les digo, oren y sean misericordiosos, y no difamen a un sacerdote. Acuérdense que aquel que proclama delante del pueblo. Si un sacerdote desertó, lo difaman y lo dicen.  Pero Quiénes son ustedes para juzgarlo. Son peregrinos, no pueden caer aún más bajo que él. Yo les digo, oren por ellos, e intercedan. Sean misericordiosos, y compasivos. Y si ese sacerdote vuelve al redil, ustedes habrán ganado en Cristo muchas almas. No nada más una, muchas almas, y os será la derrota de satanás. Porque aquel, el que estaba desviado, volvió al redil. Quiero que empiecen una vida nueva, y que dejen el pecado. Acuérdense que Yo soy el Señor, y Yo los quiero a todos en Mí. Y que ninguno se pierda, antes bien, por medio de ustedes, Yo quiero hacerme conocer a muchos. Para que muchos regresen a casa. Les digo, los ladrones, y varios de mis hijos que no se imaginan, les están aventajando a muchos de mis hijos, que se dicen cristianos católicos.  No se avergüencen de Mí.
Derramo mi Sangre Preciosa en todos ustedes, y derramo mi agua Preciosa en ustedes. El agua es purificación, y mi sangre es vida.



Les amo.


Mensaje 22 de Junio 2012










Descargar MP3:



Si ustedes creen en Mí, reciban. Si están dispuestos a Mí, sean fuertes. Si quieren dar fruto, permanezcan en la verdad. Y la verdad está entre ustedes, es Cristo, y es Dios. Vivan en la verdad, amenla como un tesoro, y como una corona. En ustedes lleven la verdad, Yo soy la verdad. Yo soy el Señor, y fuera de Mí solamente hay muerte. No digan.  >  Señor fue una pequeña mentira. Es una mentira piadosa.  > Yo no soy mentira, si dices una pequeña mentira. Ya estás en la mentira, ya estás yendo camino al abismo, y hacia la oscuridad. Yo te hablo ahora, para que ames la verdad, y vivas en la verdad. Actúes y hagas todo en la verdad, y digas Jesucristo es mi Señor. Jesucristo es la verdad y la verdad ha venido a Mí. Y la verdad me ha hecho libre. Vivan pues siempre en la verdad, y amen la verdad. Yo les digo,  Yo nunca soy mentira. Y Yo soy piadoso, no digan que es una mentira piadosa. Porque ya estarían pecando doblemente, soy vuestro Dios Yahvé.

Al Rey toda la gloria, la honra, el honor, la adoración y la alabanza. Hoy y siempre por los siglos de los siglos. Y aquel que no adora a su Señor, y que no le alaba, que no le bendice, y que no le da gracias. Es como aquel que va por el camino, ciego, mudo y aún sordo.  Que no sabe a donde ir, ni que hacer, y solamente va dando tropiezos,  tumbos y frentazos. Pues aquel que no ama a su Señor, que no lo alaba, no le bendice, y no le da gracias. Solamente son como aquella planta, la cual está siempre entre las piedras. Esa planta está llena de plaga, y  raquítica. Os no da fruto, y si lo da, el fruto es malo. Alaben, adoren, bendigan, y glorifiquen, exalten, y den gracias a su Señor, y os deseen siempre ser gratos a Dios. Estando en mi Divina voluntad.  Yo mismo Dios, vine a traerles mi Ley Divina, Los Mandamientos de la Ley de Dios. Y se los dejé para que ninguno estuviera en equivocación. Más benditos hijos, muchos ni tan siquiera se los saben. No saben que son los Mandamientos de la Ley de Dios.

Todo aquel que diga,  > El Señor mi Dios es mi vida, y como Dios es mi vida, yo vivo en Él. Y tengo vida por Él, y yo doy mi vida al Señor. Porque doy vida de su vida, porque si el Señor Dios, me ha creado. Yo como su creación  me doy a mi Señor. Bendito sea el Señor que me ha creado con un fin, para que yo en su Divina voluntad, y dispuesto a Él, esté al servicio de mi Señor.  > Aún los que dicen. Señor, en mi vida me ha ido tan mal.  Yo les digo, porque dicen que les ha ido tan mal. Acaso ustedes solos han caminado por su cuenta. Acaso han abierto puertas a lo que no viene de su Señor. Acaso han querido por su cuenta caminar, hablar, y pensar. Y no poner un límite a sus pensamientos, y cerrando la puerta a lo que no viene de Dios. Muchos más descuidan su salud, y otros aún enfermos dicen.  > Oh Señor, porque me dejaste, acaso no soy tu hijo.  >  Y Yo te digo, Soy tu Padre, y porque te amo, permito que participes de la Sagrada pasión, de mi Hijo muy amado Jesús. Yo si quiero, en mi Hijo muy amado Jesús, hacerte corredentor. Es porque te amo, pero quiero que tú, con docilidad me digas.  > Señor, aquí está mi ofrenda. En Ti Señor, dispón de mi, y dispón de mi ofrenda. Yo quiero ser siempre todo para Ti, aún en mi enfermedad, yo te adoro y te amo. Y te doy gracias porque lo has permitido. Porque todo lo que Tú permites y todo lo que viene de Ti, es para bien mío, de los míos y de muchos. Oh Señor que grande eres, que infinito es tu amor y tu misericordia, al permitir esta enfermedad en mí.  Más Oh mi Señor, si Tú quieres darme salud, gracias Señor. Yo te la pido, pero si tu quieres darmela. Que sea para mayor gloria, honra, y adoración a Ti Señor. Padre, soy tu hijo y de mi dispón.   > Estos son mis hijos que me dan gran alegría. Pero si dicen que Yo les dejé, si ustedes caminan por su cuenta, viven en su pobre querer, y os abren puertas al malvado. Cómo dicen que Yo les olvidé.  Mas bien, están haciendo como ustedes quieren, y llevan su vida como quieren. Toman lo que ustedes quieren, fuera de la Divina voluntad de su Señor.   Les digo como un Padre, que es lo que me  es grato a Mí,  y que es lo que es una ofensa muy grande para vuestro Dios y Padre, el que quieran la soberanía por su cuenta. Nunca la encontrarán, acaso habrá un tiempo en que los exalten, en que les digan, que grande eres. Si tienen dinero en abundancia, habrá quien se incline, y hasta ponga la frente a sus pies. Pero ustedes que ya me conocen, saben que todo esto les minimiza, y les vuelve al polvo. Pues no permitan que os  les exalten, que les alaben y que les digan, que grande eres. Digan siempre.  > La grandeza es  de  mi Señor, el poderío de mi Señor, y el Bueno es mi Señor. Yo solamente como tu, soy peregrino en este mundo. Voy luchando por conseguir siempre lo que mi Señor, en su infinito amor y misericordia. Cuando me ve luchando por Él, quiere darme y me lo da, igual que a ti. Así que somos iguales.  Antes bien, tu en Dios,  puedes hacer en el mismo. Porque Él quiere hacer por tu medio,  cosas grandes y maravillosas, como sus hijos que somos.   > ámense mucho, soy vuestro Padre Yahvé.

Sigue dando este testimonio, para que todos sepan que es María Santísima, y quien es María Santísima. Y el poder infinito que Dios le ha otorgado a la Virgen pura, la Madre de Jesucristo, y Madre de ustedes.
Cantad al Señor con gran alegría, el Señor Dios es digno de toda alabanza, y de toda adoración. De todo aquel que dice, el Señor es mi Dios, le exalta y le adora. Aún en tiempo de angustia, de desesperación, y tempestad. Adorad al Señor, y en verdad les digo, que hasta los vientos se detienen y las tempestades cesan. Cuando vean una tempestad, y la tempestad sea tan destructiva, os  les digo, que por uno solo, que canta y adora a su Señor, aún por esa tempestad.  La tempestad misma cesará, porque el Señor, en ese momento dice. Tempestad cálmate.  Hagan la prueba y verán que bueno es el Señor.

Soy vuestro Dios Jesús Eucaristía, cuanta alegría me dan, cuando siempre buscan estar puros, pulcros,y  llenos de la gracia de Dios. La Gracia de Dios, les hace soberanos. Yo soy el Señor os vengo, y les doy mi gracia santificante, en los Sagrados Sacramentos. Vivan en esta vida sacramental, dando gloria, y alabanza a vuestro Dios. Yo soy Jesucristo en cada uno de los Sacramentos, y en cada uno Yo los unifico en Mí. Los hago en Mí, y en Mí, con la fe y la esperanza en Dios, siempre hagan lo que Cristo. ámense los unos a los otros, y digan siempre.  > Jesucristo en mi, Quién contra mi.  Jesucristo en mi y yo en Él. Yo en Cristo todo lo puedo, porque el que todo lo puede, se ha dignado quedarse en mi, y hacerse uno en mi. Y quedándose en mi, me ha hecho uno en Él.
 Oh Señor Dios, Tú que te quedaste con nosotros y que formaste una Iglesia Santa. También pecadora Señor, porque somos peregrinos, pero que en el amor que Tu nos tienes, nos redimiste y te has quedado para darnos vida. Y vida en abundancia, te damos gracias Señor, porque en tu Iglesia, has escogido entre los hombres, a ellos y por medio de los cuales, Tu quisiste y quieres hasta el fin de los tiempos, darnos vida nueva. Porque les has confiado las cosas del Reino, Tu mismo Jesús Sacramentado. Que has confiado en ellos para que Tù, confiándoles aún la llave del Reino para todos nosotros. Nos perdonas los pecados, y te das a nosotros. Bendito seas Señor, por todos tus Sacramentos confiados a tus sacerdotes. Quien nos los das por medio de ellos, como tu Iglesia, como tus hijos, y unificándonos a todos en Ti.  > Alégrense hijos amados.
Oren hijos.  > Oh Señor, Tú que lo has creado todo. Todo el universo y todo lo que bulle en él, así la tierra y todo lo que existe. Permite que todos nosotros unidos a toda tu creación, estemos en adoración con nuestra Madre Santísima. Quien tanto nos ama con tu mismo amor, en todas las Sagradas misas, y todas las Sagradas Eucaristías. Que Tú Oh Señor, te has dignado por amor, reunir a tu pueblo, en esa asamblea santa. En esa ofrenda de amor, te das al Padre en ese momento, por medio de tus sacerdotes.  Medianeros son entre Dios y el pueblo, aquellos que has elegido,  dándote gracias.
 > Soy vuestra Madre María Santísima,  y vengo a cada uno y Yo os tomo esa necesidad que tienen. Algunos están intercediendo, y  llega hasta el Señor Dios. Quien Yo María Santísima, como vuestra Madre, aún en vuestra intercesión de cada uno. Yo estoy intercediendo por cada uno, os estoy suplicando al Señor Dios Todopoderoso. En lo que más les conviene, y aún en lo que no saben pedir, les amo.
Soy vuestra Madre del Cielo, y vuestra. Dichoso el hijo que se queda en su Madre, y descansa en sus brazos, y su regazo. Dichosos  todos aquellos que se refugian en mi regazo, y que se confían en Mí. Todos los que dicen.  > Jesucristo gracias por haberme entregado a tu Madre Santísima. Gracias porque me la has dado como mi Madre amada.  > Estos hijos no teman, porque los mismos demonios se alejan espantados, al ver a María Santísima. Y os en el Hijo está  siempre el querer para que su Madre los lleve hacía Él mismo.
Les he pedido siempre,  que estén en comunión. Y les he pedido siempre que en esta cita de amor, esten en gracia de Dios. Aquellos  que están en gracia de Dios, no teman. Pues el que teme es porque está en pecado, y este es el temor. El que no tiene pecado, no tiene porque temer, y si el Señor les ha redimido, se acercan al Señor, y os dicen.  > Señor en tu redención yo tengo vida, yo vengo arrepentido. Dame Señor vida, Tú Señor, has venido a llevarme en Ti. Oh Señor en Ti quiero estar. Quiero que me lleves siempre en Ti, y que nunca me separe de Ti. Oh Señor Dios Todopoderoso, porque Tú eres para mi la vida misma, y sin Ti, yo tengo solamente muerte. Oh Señor dame de Ti, y yo siempre en Ti, esté en la  alegría de los hijos de Dios.
 > Bendito seas hijo amado que os crees, y os dices, mi Señor ha resucitado y yo con Él. Benditos sean todos que con gran alegría esperan este tiempo de resurrección. En el cual todos morirán, pero en Cristo Jesús, aunque mueran, tendrán vida y vida eterna. Benditos sean los que creen, pues sus cuerpos, aunque vuelvan al polvo, y como está sucediendo en estos tiempos, sus partes queden dispersas. Van a resucitar, como cuerpos resucitados.  Resucitaran como Cristo, el cuerpo de Cristo, resucitó lleno de gloria, y majestad. Así resucitarán en un cuerpo vivo, y santo. Pues Yo el mismo Dios Todopoderoso Jesucristo,  quise ser uno como ustedes. Para que ustedes en Mí, fueran como Yo. Y para que una sola carne en Cristo Jesús, por el Sagrado Sacramento del Bautismo. Todos en Cristo, como una sola carne,  tengan resurrección. Van a tener resurrección,  pero aquellos, los cuales no creen y no se bautizan. No tendrán resurrección. Para ustedes es un gran misterio, pero soy misericordia y amor.
El Espíritu Santo en ustedes, y con ustedes. No es lo mismo, en unos está. Pero el Espíritu Santo no está donde hay pecado mortal, porque hay muerte. Como resucitarán en el Espíritu. Solo que se arrepientan de todo corazón de sus pecados. Si no se arrepienten, y van solamente a confesarse. Pero no hay arrepentimiento. No puede haber perdón.  Si el perdón es en el arrepentimiento, y en el dolor de haber pecado. De haber ofendido a vuestro Dios y Señor. Y haber tomado su cuerpo como un medio para el mal. Dichosos ustedes que invocan a mi Padre con amor. Tienes un valor infinito, tu eres rey, sacerdote, y profeta en Cristo. Muchos buscan la soberanía aquí, pobrecitos aquellos mis hijos, que amontonan en sus casas, y guardan tanto. Que llega la polilla y pica, el gusano pudre, y llega el ladrón y roba. Miren cuantos de mis hijos trabajan tanto que no dejan tiempo ni para ellos, ni para su Señor. Y en ese trabajar, buscando siempre el tener, y acumular aquí en este mundo bienes terrenos. Se mueren y no dedicaron tiempo para su Señor. No sirvieron a su Señor, y solamente llegaban a descansar. Se persignar de prisa, y otro día se levantaban a trabajar. Pues querían hacer mucho dinero, como si fueran eternos aquí, y aquí fuera su casa. Y  fincaron sobre arena. Pero también muchos de mis hijos, que son agradecidos,  reciben de esos bienes del que murió. Y que solamente vivió para trabajar, y tener. Y aquellos que oran por ellos,  benditos hijos, porque aún en el orar y en ofrecer a su Señor. Aún de lo recibido de aquel que no ofreció, el ya está recibiendo también de su Señor Dios Todopoderoso, la gracia. Y aunque esté en el Purgatorio, va disminuyendo cada vez su pena temporal. Aún ustedes, en el orar ya están siendo misericordiosos. Y son gratos a Dios, pero hay muchos de mis hijos que reciben esos bienes, y solamente hay discordia, y odio. Y hasta se matan unos a otros, éstos están haciendo un daño tan grande. Aquel mismo que les dejó, porque aquel nunca se acordó de Dios. Y ustedes en lugar de darle la gloria a Dios, no se acuerdan de quien os están recibiendo. Muchos no reciben por el odio, el rencor, y la envidia. Por querer recibir unos más que otros. Cuanto deseo que entiendan mi mensaje. Y cuando ustedes reciban de alguien que trabajó mucho, aún eso que reciban, den en el nombre de aquel que trabajó. Y que les dejó algo, una caridad. Den con amor y digan.  > En el nombre de Cristo, recibe Señor en este hermano, lo que el no te dio. él ya está allá, tu sabes Señor en que lugar, pero yo, sin saber. Doy Señor en su nombre, lo que él mismo trabajó. Si el no te lo ofreció, yo te lo ofrezco ahora.   > Os en este momento, están disminuyendo la pena temporal en aquel hijo, en el que no dio fruto. Pero que ya están ofreciéndole a su Señor, en el nombre de él. Y ya está contento, porque yo le permito ver la misericordia de ustedes.  Les hago saber esto, para que den gloria, alabanza, y adoración a Dios.  Pues os les digo María Santísima, ora también constantemente  por sus hijos. Acuérdense que tienen una Madre buena, y misericordiosa. Es una Madre en la cual está el amor, y el amor de Dios. Y ella en el amor de Dios, a todos sus hijos. Imagínense el amor infinito que mi Madre muy amada les tiene. Ella les ama con el mismo amor de Dios, y les ama, como ama al mismo Dios, su Hijo. Quiero que se alegren, y estén contentos. Que vivan unidos los unos a los otros, y que se ayuden.  Si ves a tu hermano que tiene hambre, dale de comer.  Si ves a tu hermano con frío, cobíjale.  Si ves a tu hermano que ya no tiene zapatos, y  tienes dos, regálale unos, si le quedan, sino, coopérense para que le compren unos zapatos. Acuérdense que son la familia de Dios, y todos son hermanos, y que forman un mismo cuerpo, el Cuerpo místico de Cristo.  Les hablo a todos, no haya discordia entre ustedes, ni envidias, malos entendidos, y celo. ámense todos, Yo les digo, son miembros de mi Santísimo Cuerpo todos. Si alguno está enfermo, visítenlo y oren por el.   También si alguno se desvía del camino, vayan por el, no lo dejen. Les estoy ordenando, les estoy mandando, y dichoso el que está en obediencia a su Señor, y a mis Mandatos Divinos. Son mis hijos, y en Mí, tienen vida.  Alégrense y Yo les mando, vayan y busquen aquel. El que se va desviando, aconséjenle con amor, y tráiganle, No le dejen.  Miren muchos de mis hijos se alejan de los grupos de oración, porque no hay amor entre ellos. Porque no hay unificación en Cristo, entre todos. Porque solamente buscan su querer, y el bien propio. Y os les digo, el que ama se da a los demás, y el que os quiere, el que dice te quiero, quiere también de los demás. No es lo mismo querer, que amar. El amar es darse, y el querer es recibir de los otros.  Cuando ustedes digan te quiero, díganles te amo. Y no les de vergüenza. Abrácense y digan te amo. Y si dicen te quiero díganlo, en el querer de Dios.  Yo me doy a ti en el querer de Dios, y quiero que permanezcan todos unidos. Pues en verdad les digo, que para todo el que tiene fe, Yo os he estado dando a cada uno de ustedes, en abundancia. He escuchado sus ruegos y súplicas, por intercesión de mi Madre Santísima. Quien ha tomado toda intercesión, toda súplica y también toda ofrenda. Y mi Madre intercede por todos los pobres pecadores. Hago un llamado para que cada día vayan siempre en el camino de la verdad. Digan.  > Cristo, Tu en mi y yo en Ti, vayamos a tus hijos. llévame en Ti Señor, yo quiero caminar en Ti, fortaléceme y retírame todo aquello que me pueda apartar de Ti. Señor instrúyeme, y corrígeme. No quiero que me dejes en mi voluntad, porque yo ya te la he entregado. Dame de tu voluntad, se que por mí solo no puedo, pero en Ti, todo lo puedo. Soy fuerte y valiente en Cristo, porque os Cristo es mi fortaleza y mi valentía, y mi sostén. En Él me sostengo, vivo, voy, y en él hago. En Dios Todopoderoso yo lo puedo todo.  > Digan siempre estas palabras, y confíen en Cristo. Este es un lugar, el cual Yo elegí para darme una cita de amor con ustedes. Yo el Señor Todopoderoso, quiero prepararlos cada día más,  según mi Divina voluntad, en mi Divino querer, y en mi Sabiduría Divina. He tomado medios para que Yo, por medio de ellos, les haga saber y conocer la verdad, el camino, y el que hacer y como hacerlo.

Trinidad Santa siempre con ustedes. Trinitarios son este grupo de oración. Es mucho el trabajo, y muchos de mis hijos que necesitan de aprender, de conocer y recibir. Pues muchos no me conocen y muchos de mis hijos, están yendo a evangelizar aquellos lugares lejanos. Yo voy en cada uno de ellos, pero hoy les hago un llamado a todos. Les hago el llamado, motivemos a mis hijos, algunos están muy lejos, pero en verdad les digo, que el evangelizador, y el misionero, recorre grandes distancias en su Señor. Yo soy Cristo que les estoy haciendo el llamado en Mí, para que ustedes en Mí vayan y Yo en ustedes. Hagamos esta gran obra evangélica. El hacer conocer a Dios vivo, y verdadero.  Muchos dicen, Dios existe, pero donde está.  Está lejos de aquí, está en el Reino. Muchos más, no creen ni tan siquiera que existo, y otros más no conocen a María Santísima. Y solamente la llaman una mujer, la cual tuvo más hijos, porque no me conocen. No conocen a mi Madre Santísima y no hay quien les haga conocer la verdad, soy vuestro Dios Cristo Jesús.
Siempre con el rosario de María Santísima oren y recen.   Que siempre el rosario de María Santísima lleven en su cuello y sea una defensa para ustedes y  los suyos. Lleva con fe el rosario de mi Madre Santísima. Si alguno se va desviando os María Santísima con tu rosario trailo. Y si alguno aún muriendo estuviera en pecado, por intercesión de María Santísima y en su santo rosario, pidan que ninguno muera sin antes haber recibido los Sacramentos. Así en el Santo Rosario de María Santísima quieran ser elevados en Mí Jesucristo.  Como la ofrenda hermosa que es para Mí,  el rezo del Santo Rosario. Pues mediten cada vez, Mi vida, pasión, muerte y resurrección. Que grato es que ofrezcan una oración de amor, en María, conmigo, y como la familia de Dios, siempre orando. Trinidad Santa, y María Santísima siempre contigo. Ofreciéndome vuestra oración de amor.
Oren y ofrezcan al Padre Celestial en mi nombre Santísimo, toda ofrenda, y digan.  > Padre, en mi dulce Jesús yo quiero estar. No permitas Señor que yo me aparte de Ti. Mira mi Jesús, yo quiero en Ti, ser siempre en mi Padre. Tu me has prometido Señor, que en Ti no me perderé. Y veré  el Reino y yo de Ti espero.
 > Oh que dolor tan grande, en cada alma que se condena. Y no quiere ni acepta mi redención, y la salvación que Yo he ganado para ellos. El Reino que he ganado para ellos, por los méritos de mi Sagrada pasión tan dolorosa. Por mi dolor tan infinito, ellos son salvos. Y no quieren arrepentirse de sus pecados. Y egoístamente dicen.  > A mi aquel que me diga, yo lo juzgo. Que tiene que ver en mi vida, yo seguiré mi vida como yo disponga. Jesús dice que me ha salvado, y si Él quiere así que me salve.   > Hay tanta soberbia, y desacato en mis hijos. Oren por ellos, y por ustedes. Intercedan por el pueblo pecador.
 > En esta meditación y adoración, viviendo la Sagrada pasión de mi Hijo tan amado, dicen que fui traspasada. Ciertamente fui traspasada por esa espada de dolor, como Madre. Y os también como Madre de todos ustedes sigo siendo traspasada, por cada uno de mis hijos. Cada dolor que recibo de cada uno, cada vez que ustedes pecan. Mi Hijo me dice.  > Madre les he dado una voluntad a cada uno, y dueño de su voluntad es. Yo no dispongo de su voluntad Madre mía, pero si me hago conocer, para que ellos me hagan en su voluntad, a conocer a los demás. Cuando ellos ya me aman, y dicen Jesucristo es mi Dios. Y dejan todo y me siguen. Madre mía, mira, tantas mujeres y hombres, que se prostituyen. Pobrecitos Madre mía, no saben lo que hacen, profanando el templo vivo de Dios, y echándome fuera.  Aquellos que dicen que comulgan y que me reciben, y os dicen estar en comunión. Pero el que comulga, y recibe a su Señor en pecado mortal, está comiendo su propia condenación. No lo hagan y si lo han hecho,  lloren, y vístanse de sayal.  Hagan penitencia y ayuno, y confiesen su pecado grave.
Están en un solo latido, el de María Santísima, el de Jesús, y el de ustedes, un mismo latido. Los Dulces Corazones están en un latido con el de ustedes, y sus latidos, en los Dulces Corazones.


Les amo.

Mensaje 16 de Junio 2012





Descargar Mp3:




Hijos despréndanse de su humanidad. Como lo haran. Creyéndole a Cristo, siendo como Cristo, y viviendo como Cristo. Y os Cristo que vivió aquí en la tierra como Dios, y como hombre. Dios mismo vive en ustedes ahora como Dios, y como hombre dentro de ustedes. Síganme  y os  digan.  > Cristo tu eres el buen pastor, protégeme. Cristo tu eres el Divino Maestro, instrúyeme. Oh Cristo hazme ver y sentir, y vivir la fe.  Señor dame fe, quiero vivir en la fe. Sin fe yo no tendría vida.   > ámense los unos a los otros, sosténganse e instrúyanse los unos a los otros. Y aquel dócil, y humilde de corazón, os escuche y os reciba. Aun pensando, Yo se, yo tengo sabiduría.  Pues asi os lo digan, y escuchen. Porque pueden recibir aun del mas ignorante, algo que a ustedes les sirva. Miren que Yo el Señor Dios Todopoderoso, hago mi obra por medio de quien ustedes menos se imaginan. Pero permanezcan todos en la humildad y en ella vencerán la soberbia. Porque la soberbia  siempre está presente. Pero si son humildes, la soberbia se derrite y se aleja. La soberbia os es algo que hace mucho daño, algo que trae todos los demás pecados, y la muerte. Pues en la humildad echan fuera la soberbia, y aun aunque sepas, escucha. Escucha con atención y con atención perfectamente. Pidiendo Espíritu Santo, y os dirás.  > Espíritu Santo dame la Sabiduría para hablar a mi hermano, y tu habla por medio de mi. Mas  antes Señor,  prepara la mente y el corazón de mi hermano.  > Hijos amados oren. Soy vuestro Dios Cristo Jesús.

Benditos sean mis hijos, que os evitan toda clase de discursos vanos. Ellos buscan la verdad, y la verdad en ellos, los hace libres. Os digan siempre.  > Señor ayúdame, dame el discernimiento. La sabiduría, y el entendimiento a  cada una de tus cosas, y a tu Querer divino. Señor toma mi querer, y dame tu Divino Querer. Y así seamos uno. Oh Divino Querer, se en mi pobre querer. Así mi pobre querer fortalecido en tu divino Querer, ya no impere mi pobre querer, si no tu Divino Querer en mi.  > Oren hijos amados. Yo les enseño a orar.

Acuérdense que Satanás esta pronto, y os en todo momento esta tratando de retirar aquello, que les hace falta. Sí, muchos de mis hijos os están recibiendo los mensajes.  Pero que les ha quedado de este mensaje. Cómo lo han puesto en práctica. Qué han hecho con mi mensaje de vida. Han salido y hablado del mensaje. Muchos llegan y los guardan, y os dicen. Es el mensaje de Dios. Pero ni tan siquiera lo ponen cerca, de donde lo pueda tomar alguien. Agarrarlo y leerlo, ya sea el esposo o los hijos, si no que van y los guardan donde no los ve nadie. Es como guardar la luz. No hagan esto, vayan pónganlo en la mesa de centro. Póngalo de ser posible en el comedor. Pónganlo sobre la televisión, donde sea mas visto y os llame la atención a todos los miembros de familia. Os háganlo para que mis hijos, al llegar lo vean y  lo lean un poquito. Se extrañaran algunos, pero la curiosidad quizá les hará seguir leyendo. Y os así cada vez ellos irán leyendo mas, y os dirán.  > Cómo que aquí el Señor Dios habla. Siento algo dentro de mi, algo que no puedo entender. Pero lo siento, y siento a la vez, que el Señor me esta haciendo un llamado desde que leo estos mensajes. De quien vendrán. Qué será lo que contienen.  > Porque alguien los está dando, pero en verdad es Cristo el que está haciendo la obra. Y ellos empezaran entre ellos mismos, inspirados por la misma palabra. Que leyeron a sentir deseos, hambre y sed, de lo que están escuchando ahí. Pues Yo soy la Palabra viva. Les beso en su frente.

Y os cuanto deseo estos tiempos en los que vengo a llevar la Buena Nueva. Despójense de su querer, y de su yo. Os si Yo Cristo Dios, vine a servirles, y os vine con humildad a traerles la Buena Nueva. A entregarme por ustedes, y os como quieren ser mas que Dios. Sean humildes y os no digan.  > Yo haría por mi cuenta esto, yo diría esto.  > No hijos, digan siempre,  > Cristo en Mí. Oh Señor ayúdame a vencerme a mi mismo. Ayúdame para  vencer mi querer, y mis pasiones. Ayúdame para vencer mi humanidad. Ayúdame para vencer mi propio pensar, para vencer  mis deseos. Señor, hazme humilde, como humilde tu eres.
 >
Benditos sean, dobléguense, y humíllense. Y en ese momento satanás dice.  > Yo no pude con el. Iré en este momento a otros. Habrá muchos que están dormidos, llegaré y los tambalearé. Y los haré caer, a estos he hecho todo lo que he podido. Hemos tenido juntas entre todos nosotros en el infierno, tratando de destruirlos, pero este grupo de oración sigue adelante.   > Yo les hago saber lo que dice el malvado, soy vuestro Señor Jesús. Oren, y permanezcan en oración. Satanás como león rugiente les ronda y dice. > Venceremos  a los poderosos. A los que Dios está en ellos, porque el poderoso está en  ellos. Pero también tienen humanidad, tomaremos, y tocaremos su humanidad.
 > No se enfaden hijos, por los mensajes. Soy vuestra madre María Santísima, pues todos ellos dicen.  > Venceremos, porque ellos están en un apego todavía, a las cosas terrenas. Y nosotros podemos hacerles caer, por medio  de las cosas terrenas. Haciéndoles gustar de todo lo que hay en el mundo, para que ellos pongan su corazón en las cosas terrenas, y no  en las cosas de su Dios.  > Yo les hago saber las intenciones del demonio. Tengan fe y sigan adelante. Este grupo de oración no  fue creado, ni fundado por hombre alguno. Sino el Señor Dios, lo creó y lo fundó con un fin. Evangelizar a través de todos los medios de comunicación. Pero aun hay mucho que hacer, y mucho que trabajar.  No se duerman, el Señor Dios está con ustedes, y os dice. Mis hijos están trabajando,  aunque muchos no están al 100%. Pero dichosos los que aun están trabajando siquiera al 30%, y otros al 10%. Os trabajen ahora que están aquí en la tierra, trabajen ahora que en Cristo, pueden hacer muchas cosas. Porque Cristo las está haciendo. Evangelicen hijos amados. Oh si, lleven el Kerigma. Pues muchos no conocen al Señor, y el mensaje está llegando a muchos que ni imaginable es para ustedes.
 > Soy vuestra madre María Santísima. Sepan que os siempre hay el que los mismos demonios, tengan convivencia. Y todos se pongan de acuerdo, traman, estudian y dicen.  > Qué es lo que vamos hacer con cada miembro de ese grupo de oración. Cómo haremos para dividirlos. Cómo haremos para apartarlos del camino. Cómo haremos para que ya no lleven el mensaje de Dios, a tanta gente que ya lo está escuchando. Está traspasando las fronteras, y muchos nos están echando y ahora dicen. > Fuera de aquí satanás, hemos conocido a Dios.  > Cómo haremos para acabar con ese grupo de oración. Tomaremos a los mas tibios, y haremos que difamen. Para ver si así podemos acabar este grupo de oración. Hemos hecho que algunos vayan  con Sacerdotes, y que algunos vayan hasta el Arzobispado llegando a un fin. Aquellos los que llegaban a difamar la palabra de su Señor, llegaron y dijeron. No pudimos, estarán en la verdad.  El mismo grande prelado dijo, estos mensajes vienen de Dios, déjalos que sigan trabajando.  > Oren para que la palabra de Dios, siga extendiéndose en muchos corazones.  Muchos de mis hijos, también sienten deseos de llevar la palabra de Dios escrita.  Tengan fe, sigan todos unidos, y ámense los unos a los otros. Animen a los que no están aun en ese ánimo de trabajar, háblenles, y díganles. Promuevan la misericordia y el amor entre todos aquellos,  en los que solamente os van y dicen. >  Iremos a ver que nos da el Señor, y a ver que nos habla, a ver si nos sana. Vamos  a que el Señor nos sane. > Siempre están con una duda diciendo. El Señor quiere escucharme. Sin saber que esta Dios con ustedes. Sigan trabajando y animando. Promoviendo  el amor y la misericordia entre los unos y los otros. Cómo, Siendo misericordiosos, y compasivos. Os ámense mucho, ustedes os dicen que son de muchas parroquias, pero son todos iglesia. Y os la iglesia esta unificada, y unificados están todos en Cristo, en ese lugar elegido para darse una cita de amor. En la cual Dios que es amor, les hace conocer, y saber en su mismo querer. Siendo un mismo querer, de todos en el único Querer de Cristo. ámense mucho, el Señor les ama. Dios en ustedes, Dios con ustedes. Soy Dios Espíritu Santo con ustedes. Les beso en su frente, y os vengo a su  memoria, y a su inteligencia. Y os quiero posarme en esta memoria e inteligencia. Vengo a posarme en su corazón, y en ustedes.

Están en un tiempo de trabajar, en un tiempo de en Cristo dar  fruto al 100%. Yo les hablo con la palabra de obediencia, y ustedes diciendo Dios es amor, y a el obedecemos. Os ya están evangelizando. Cuanto deseo que en ustedes mismos haya obediencia, y el querer entre los unos y los otros. Benditos sean los que de sus labios emana lo que Yo quise que emanara. La verdad impera, el servicio impera, y la obediencia impera.

Vamos a la batalla, vamos a la guerra. Vamos hijos, ustedes  me han escuchado, y me conocen. No busquen aquí lo que Yo el Señor Dios, lo doy y multiplicado. Lo que reciba de aquí, aquí queda. Lo que del hombre reciben, reciben solamente del hombre. Pero lo que reciben de Dios no terminará, y perdurará para siempre.
 Los quiero santos hijos, santos como  Mi Padre es Santo. Yo soy el Señor, el Santo de los santos, busquen siempre la santidad. La santidad está con ustedes. Siendo Cristos aquí en la tierra. Cómo, No queriendo lo que os muchos quieren, el reconocimiento. No hijos amados, no busquen aquí el reconocimiento. Sino el reconocimiento de Dios para ustedes.



Les amo.

Mensaje 15 de Junio 2012





Descargar MP3:



El Señor siempre con ustedes, y en ningún momento les dejo. Aún al más pecador, sepa que estoy con ustedes, pero quiero estar en ustedes. Y que os, todos formen en Cristo mi Hijo muy amado. Un solo Cuerpo, todos como Iglesia Santa de Dios. Un solo Cuerpo,  mi Hijo no está dividido en muchos cuerpos. Muchos dicen. > Es igual en una parte que en otra. > No hijitos amados. Un solo Cuerpo, una sola Iglesia, y un solo Dios y Padre. Muchos se están yendo y muchos más dicen que regresaran. Sepan que todo aquel que se retira de la Santa Iglesia Católica, no puede decir que es Cuerpo Místico de Cristo.  Mi Hijo muy amado os dice, Oh Padre, mira han decidido retirarse a seguir al hombre. A seguir lo que el hombre en su voluntad les está diciendo, como evangelio. Pero no es evangelio lo que les está diciendo, porque no es palabra de Dios. Ellos están interpretando como ellos quieren, y como a ellos les gusta. Yo les hago este llamado, vayan y digan. Solamente hay una Iglesia, y un solo Señor y Padre.  Vayan y digan, Cristo solamente tiene un Cuerpo. Cristo solamente fundo una Santa Iglesia.  Vayan presurosos y digan que en la Santa Iglesia Católica, solamente hay Sacramentos, y hay vida. Como pueden decir, que iran con aquel los cuales son usurpadores. Muchos se quieren hacer pasar como Cristos, y como Señores aquí en la tierra. Pero os les digo, Señor solamente hay uno. Cristo solamente hay uno, e Iglesia solamente hay una.
Yo soy tu Dios, y siempre di. > Señor quiero todo en tu Divina voluntad. Yo no entiendo tus misterios, pero Señor si Tú quieres,  házmelos entender. Que yo solamente se que Tú eres Dios, que eres mi Padre, y que me creaste igual que a todos mis demás hermanos. Y que soy tu hijo, yo se que me has dado una alegría grande en Jesucristo, mi Señor, tu Hijo tan amado. Quien os ha venido y me ha redimido, ha venido a darme vida nueva. Y a perdonarme mis pecados, y por eso me siento muy dichoso.
 > Dichosos los que escuchan y lo ponen en práctica y dicen. > Señor, yo te daré fruto con lo que Tú mismo me has dado.  Tu eres la palabra, vienes a mi y te quedas, y moras en mi. Hazme testigo tuyo Señor, que tu palabra fluya en m,i como fuente de agua viva. Oh Señor llévame a donde tu quieras, aquí estoy Señor. Vengo a Ti, a decirte, aquí estoy, envíame a mi. Yo te doy todo lo que Tú me has confiado, mi cuerpo, mis sentidos, y mis miembros. Todo tuyo, dispón de mi.  > Benditos sean los que con fe hablan a su Padre, y dichosos los que os dicen.  > Oh Señor yo por mi cuenta no os podría vivir Señor. Tú eres la vida para mi, quédate en mi y dame  vida.  Dame vida Señor Dios, porque la vida en este mundo y la carne, es pasajera. Señor dame de Ti, quiero vivir de tu vida. Quiero vivir en Ti, yo ya no quiero vivir según yo. Quiero vivir en tu Divina voluntad.  Toma mi pobre voluntad en Ti y dame la tuya, porque solamente en tu Divina voluntad, puedo tener vida. Yo quiero tener vida, y quiero estar vivo. Porque el pecado siempre me acecha, y el demonio quiere para mi la muerte.
 > En este día glorioso en que celebran con gran alegría, y con amor de hijos para su Dios. En el mismo amor de vuestro Dios. Están celebrando este día tan hermoso, en la cual Yo me siento  muy amado por mi pueblo. Benditos sean los hijos que celebran el Sagrado Corazón de Jesús, traspasado por vuestro amor, y del cual brotó sangre y agua. Sacramentos de vida para ustedes. Me doy para ustedes. Mi Sangre preciosa, vínculo de amor con todos. Agua preciosa, y espíritu Santo para ustedes. Les beso y les doy mi paz, soy vuestro Jesús.
A todos les hablo, este es el día en el que dirán. > Señor dame tu corazón, y dame tus latidos. Yo ya no puedo vivir con mis latidos, traicionero es mi corazón. Tomalo Señor Dios, porque mi corazón no puede vivir sin el tuyo. Dame  tu corazón Señor, y toma el mío, toma pues Señor mis  latidos, y os te doy mi voluntad. Para que Tú me des tus latidos y tu voluntad. Soy tu hijo Señor. No podré vivir sin tus latidos, por mi  voluntad. Te amo, yo quiero Señor estar siempre en comunión contigo. Dame esta gracia divina de nunca separarme de Ti.   > Oren hijos amados, soy vuestra Madre María Santísima.
 > No estén tristes, el tiempo llega. Acaso en este tiempo, en el cual nos damos una cita de amor. Desaprovecharían el mensaje de amor. Acaso dirían. > Señor, con tu mensaje yo puedo vivir. Vengo a que me sanes, yo vengo a pedirte por mis necesidades. Tu mensaje yo lo puedo escuchar aparte Señor, solamente vengo a que me ayudes. >  Que ignorancia la vuestra, Os acaso la palabra no les hace libres. Yo soy la palabra y estoy con ustedes, soy Cristo Jesús. Ustedes cierran sus oídos a la palabra, asi no podrán tener vida. La palabra es sendero, y es vida. La palabra es la luz que los ilumina, y la palabra es en ustedes ese sendero, ese amor, y esa unificación con su Dios y Señor.
Quédense en mi amantísimo corazón, está abierto para ustedes. Vivan en Él, y quédense en Mí. Quiero que ustedes mismos quieran hoy quedarse en Mí, y me digan.  > Oh mi dulce Jesús, quiero morar en Ti. Tu que permitiste que tu Santísimo Corazón, fuera traspasado por la lanza, llévame en Ti, y siempre en Ti. Oh Señor, mira que las tentaciones del mundo son muchas, ayúdame para serte fiel siempre. Tú eres el enamorado y yo estoy enamorado de Ti. Porque Tu eres el amor, y yo no quiero Señor, apartarme jamás de vos.  Señor, que alegría el que Tu te des una cita de amor con nosotros, y el que Tu te dignes venir a nosotros. El que Tu Señor Dios nos instruyas de viva voz,  y que Tu nos das a saber cuanto nos amas.  > Tengan fe.
Alegría grande me dan, los que os están y permanecen en gracia de Dios. Tristeza me dan los que prefieren el pecado, y los que prefieren guardar dentro de ustedes, aquellos enemigos, los cuales les hacen creer cosas. Las cuales en todo momento se les harán buenas. Cierren la puerta a todo lo que no venga de Mí. Están a tiempo, es el tiempo para que inicien una vida de santidad, una vida de gracia Divina, una vida de Sacramentos, una vida de oración, y una vida como hijos de María. Siempre invocando el nombre de María en sus vidas, para que os le digan. Madre mía, estamos contigo en todo momento y Tu con nosotros. Oh Madre mía, enseñanos a orar.
 Aquí estoy, y estoy con ustedes y les quiero decir, que los que vienen en gracia de Dios, son miembros de mi Santísimo Cuerpo. Pero los que están en pecado, en Mí  no entra nada sucio, ni arrugado. No digan, Señor, yo no tengo pecado. Yo no he robado ni matado.  Hijo amado, no has pecado de pensamiento, obra, palabra, y omisión.  El justo peca siete veces, cuanto más el pobre pecador, y es pecado el que se encierren en su soberbia. Y que digan, yo voy por el camino. Pobrecitos de los pobres pecadores.  Eso ya es un pecado de soberbia, ustedes deben de decir.   > Señor, ayúdame para que yo te sea fiel. Y para que siga siempre tus huellas. Pero no nada más yo, hazme un instrumento de tu amor. Para que te traiga muchas almas. Mira Señor, quiero ofrecerte hoy este ayuno, esta oración, y este sacrificio. Como si te lo ofreciera para mi, o para uno de los más amados. Porque Oh Señor, yo se que hay muchos de mis hermanos que no te conocen. Que andan desviados del camino, pues por el más necesitado, yo te entrego, y te ofrezco todo mi ser. En Ti Señor quiero ser ofrenda tuya de amor. Dame  lo que Tu quieras, y si Tu quieres Oh Señor, os dame aún el darte, a Ti mi sacrificio. Por mi mismo no te podría ofrecer nada, porque soy débil y frágil. Pero en Ti, eres mi fortaleza y mi paz. Mi deseo de ser como Tu, que eres misericordioso y compasivo. Señor, te ofrezco todo en este día, mi trabajo, mis obras, mi cansancio, Y mis anhelos.   > Siempre en una obra de misericordia estén ofreciendo a Dios, por la conversión de todos los pobres pecadores. Ustedes que dicen.  > Señor yo no te ofendo, mira estoy todo el día viendo televisión, en que te puedo ofender. Si lo que veo no tiene nada de malo, esas películas, y esos desnudos. Todo aquello Señor, es muy normal. Y yo lo veo Señor, porque es lo normal de la vida.  > Ya estás pecando hijo. Cuando tu dejas entrar en ti la malicia, cuando tu estás viendo, ya lo que dices desnudos, lo que estás viendo, esos cuerpos los cuales deberían ser templos vivos de Dios. Pero muchos de mis hijos los están profanando al exhibirlos, y tu al verlos, ya están pecando de adulterio.  Yo te digo, no tendrás por allí pecados de omisión, al dedicar tanto tiempo a las cosas terrenas, y no dar a tu Señor, siquiera un tiempo para Él. Dirás.  > Si Señor, me persigno y rezo un padre nuestro. Voy presurosa un ratito a visitarte, y me regreso de prisa.  > Hijo, con una visita apresurada, ni siquiera te acuerdas de que tu Señor está allí, y regresas  diciendo,  que ya cumplíste. No digas ya cumplí, dí,   > Gracias porque me diste el regalo de ir a visitarte. Cuantos están tan enfermos, y no pueden ir a visitarte.  Tu me diste el regalo de ir a visitarte, pero sabes Señor, conmigo y con mi Madre Santísima, te traigo a los que no te pueden visitar. Yo te visito por ellos, y  te adoro y amo por ellos.   > Siempre en esas ofrendas de amor son mi alegría. No digan que no tienen pecado,  sino antes bien, pidan mucho al Espíritu Santo que les haga ver sus pecados. Para que haya un arrepentimiento. Pues solamente si fuera el pecado, el robar y matar, pero tiene y comprende mucho cada una de las palabras que se dice.
Aquellos enemigos aúllan porque dicen.  > No vemos a todos aquellos que ya teníamos, y queríamos desviar del camino. Dónde quedaron. No los vemos, Se ocultaron. Qué paso con ellos. Están envueltos en el Manto de María Santísima.
 > Tengan mucho cuidado, porque el mal es tan astuto, que puede tomar hasta animales, como medios para hacer caer algunos de mis hijos, en la ira. Y os los pueden hacer caer en la desavenencia. Y un animal puede ser tomado también por satanás, para hasta dividir matrimonios. Un animal debe estar bendecido por Dios, y debe ser ofrecido también a Dios, como creatura de El. Deben de decir.  > Oh Señor, gracias porque creaste tu animalito, tu perrito, tu gatito, ese pajarito. Oh Señor, te lo consagramos, es tuyo, y te lo entregamos.  Que este animalito no vaya a ser presa de ningún espíritu. Que no vaya a ser motivo de desavenencia, sino antes bien, como tu animalito y como obra tuya,  sea motivo para que nosotros, te demos la gloria al atendértelo y cuidártelo. Porque Tu nos lo has confiado y es criaturita tuya. Oh Señor, escucha y ten piedad, que sin Ti, nada somos ni podemos. Mira Señor mi casa, es tuya Señor. Eres el Rey de Reyes, Señor de Señores en esta casa. Yo te la entrego y te la consagro, dándote gracias porque me la prestas para vivir. Mía solamente es hasta el día que yo viva, después ya no la habitaré más. Señor aquí está, es tu casa,  tus muebles, son tuyos. Oh Señor, todo lo has creado, y has tomado como un medio al hombre, para que estos muebles fueran formados. > Yo quiero que empiecen vida nueva. Estar siempre en un ofrecimiento a Dios, soy vuestro Jesús.
Les doy vida aquí mismo en la tierra, en Cristo mi Hijo muy amado. Si supieran quien es vuestro Padre, estarían contentos, y bailando de júbilo, y de alegría. Diciendo.  > Jesucristo es el Señor, en Él voy a mi Padre, y en mi Jesús, yo quiero hacer morada. Quiero que mi Jesús sea en mi, y dejo todo por mi Señor. Voy a mi Señor y me entrego a Él, y le digo Señor. Aquí estoy, envíame Señor, quiero ir.  Yo vengo contigo pobre necesitado. Tu me ves Señor, no tengo nada que dar. Dame Señor, y lléname de Ti.  > Si en verdad supieran lo que ustedes valen. No estarían tristes, sino antes bien, aún en las enfermedades dirían.  > Señor que alegría me das en esta enfermedad. En Ti, Señor Dios, mi enfermedad para Ti es una ofrenda de amor, cuando te la ofrezco en Ti. Señor, bendito seas, porque por medio de mi enfermedad estás haciendo cosas grandes y maravillosas. Y a me das renovación dentro de mi, y purificación. Te doy las gracias, porque si Tu quieres os me vas a dar mi salud. Pero si Tu quieres, me vas a llevar. Si me das mi salud Señor, oh Señor dame de Ti, quiero ser tu servidor. Pero si me quieres llevar, quiero morir, y renacer en Ti.   > Siempre oren con una entrega a Dios, y oren con humildad. Soy vuestro Dios.
Cuando el pueblo de Dios se reúne en torno a Él, en la Santa Misa, y Yo os perdono sus pecados, por medio de mi hijo muy amado celebrante.  Yo os perdono sus pecados y digo, mis hijos ahorita van a venir al banquete Divino. En el cual Yo con tanta alegría me voy a dar a ellos como alimento, y como bebida. Y ya hay un regocijo en Mí, y una alegría grande. Ya los veo a cada uno y aquel que está en pecado mortal, que tristeza me da. Y digo, aquí está la gracia Divina, santificante. Aquí estoy para perdonarles sus pecados, y prefieren a satanás. Yo les amo y sepan que siempre en la Sagrada Misa, estoy presente con ustedes. Y es una Fiesta Divina, descienden mis apóstoles, ángeles y santos. Descienden todos y dicen.  > Señor, que alegría nos da en este momento. En el cual hay una celebración Divina, de amor, misericordia, y entrega. Os mira Señor, todos están tan inertes, pensando cada uno en diferentes cosas. Cada quien en su pensamiento, que pocos son los que en verdad vienen a entregarse a Ti. Y a decir este momento es solamente para mi muy amado. Señor porque no se acercan cuando te quieres entregar a ellos. Porque prefieren el pecado. Acaso ellos están en la ignorancia.  > Les digo, no hijos, todavía no me aman. Todavía  prefieren el pecado. Pobrecitos hijos, cuando estoy aquí, para darles vida. Aquel que está en pecado mortal, y si le sorprende la muerte, os irán al fuego eterno. Porque no aprovechan la gracia santificante. Pero si cometieron un pecado mortal, y van presurosos a confesarse. Y si por el camino les  sorprende la muerte, igualmente en su querer, el perdón de sus pecados y en el arrepentimiento, cuando van presurosos. Yo les perdono sus pecados. Porque soy Dios de amor y Misericordia. Pues no digan, no se alcanzo a confesar. Si mi hijo se arrepiente, Yo les perdono sus pecados. Porque están en un momento ya de agonía, y quizá no esté un sacerdote cerca de ellos. Y mi hijo no se pierde,  se arrepintió, e iba presuroso con su Señor, para recibir el perdón de sus pecados.
Oren la oración que mi Hijo les enseñó, y medítenla.
Saben que cuando oran, es una ofrenda de amor. Háganlo en espíritu y en verdad, y os digan.  > Mi dulce Jesús, enséñanos a orar como enseñaste a tus apóstoles. Al ofrecer esta oración que tanto le gusta al Padre Celestial, siempre en Ti, y contigo llegue mi oración a mi Padre.
 > No se dejen llevar por ustedes mismos, estén siempre vigilantes. Siempre despiertos, en oración, pidiendo siempre al Padre Celestial, en el nombre de Cristo. Pues el Hijo les ha dicho, todo lo que ustedes pidan en mi Santísimo nombre, mi Padre se los dará. Pero os pidan con congruencia, pidan aquello en lo cual ustedes reciban. Si os lo que piden no es contra la voluntad de Dios, sea antes bien, para su bien y para dar gloria al Altísimo.
Digan.  > Padre tómame de las manos y sostenme, en el momento que yo me quiera tambalear. En el momento que llegue a mi la duda, y en el momento que llegue a mi la tentación, no me dejes Señor.   > Si la tentación llega ustedes, imploren. Señor ayúdame, yo estoy tomado de tu mano.
Les he dado vida,  y la vida en este mundo es pasajera. Son peregrinos, pero busquen tener vida eterna. Busquen la vida en el que es vida, Cristo, mi Hijo muy amado.
Permanezcan en obediencia. Ámen mucho los Mandamientos de la Ley de Dios, y ténganlos muy presentes en sus vidas. Yo les dije en algún tiempo que los tuvieran desglosados, y los tuvieran en un lugar donde todos sus hijos, esposos y amigos los vean. Para que llamándoles la atención se paren, y los lean. Y lo que leen, siempre llegará a su corazón. Pues si ya no los tienen,  vuélvanlos a tener. Allí en la sala, o en la recámara. Tengan siempre a la vista de todos, algún catecismo, la Biblia Sagrada, y libros de vidas ejemplares. Siempre tengan a la vista de todos, aquello que os puede alimentar el espíritu. Y en verdad les digo, que estas familias con el tiempo. Quizá aquellos sus hijos que andan desviados del camino, empezarán a sentir un santo temor a Dios. Aquí estoy con cada uno de ustedes, benditos hijos.
Hay tanto que decirles, y tan poco el tiempo  que queda.



 Les  amo.


Mensaje 8 de Junio 2012












Descargar Mp3



Quién como el Señor Dios.  Quién como Él.
Siempre busquen ser como vuestro Padre. Os mi Hijo les ha dicho, sean santos, como mi Padre es Santo. Y os en quien son santos, y de donde obtienen la santidad. Solamente de mi Hijo Jesucristo, Él los hace santos. Cómo pueden ser santos. Siendo una obediencia perfecta al Señor, y cual es la obediencia. Los Mandatos Divinos,  La Ley de Dios. Os la Ley de Dios, está siempre presente con ustedes.  Los veo a veces que se enojan, que tienen flojera y duermen. Yo les amo mucho así como son, pero no guarden nada en sus corazoncitos. Porque el guardar algo, es como guardar aquel vino que se fermenta. Pero esto es un cáncer que se fermenta, un cáncer en el espíritu, y ese cáncer es terrible. Y os va avanzando, hasta que mueren. Si no se atienden, ni van al único médico Jesucristo, el Señor.
Me aflijo cuando están enfermos, y cuando están en esa enfermedad en el espíritu, que os les  lleva a la muerte eterna. Si caen, no se queden caídos, pidan clemencia. Digan.  > Señor, levántame. Necesito de tu perdón, hazme tuyo, hazme en Ti, y hazme como Tú eres.   > A todos les amo, no con amor humano, sino con amor Divino. Y os les digo el que quiso hacerse humano, siendo Dios, en su humanidad Divina, Él los ha redimido. Ahora ustedes, por las llagas Sagradas de mi Hijo, las vuestras son sanadas. Mi Hijo tan querido ha redimido a cada uno de ustedes, con su Sangre Preciosa. Esta Sangre Preciosa está vigente siempre, en todos los altares, y es para todos mis hijos.  El sacerdote la toma, pero todo el pueblo está invitado. Todos son los hijos predilectos, y los hijos comen, y beben del banquete Divino. Porque los hijos míos, en mi Hijo muy amado, también alcanzan la Divinidad. Estando en gracia perfecta, y santificante. La cual solamente les viene de mi Dulcísimo Hijo Jesucristo. Alégrense.
Aborrezcan el pecado, y digan en todo momento. > Señor, Tú eres bueno, hazme como Tú.   > Pidan siempre como el hijo le pide a su papá.  Yo quiero ser como tu papá, yo quiero aprender de ti.  Aún en el oficio más humilde, el niño se alegra de su padre, y de lo que sabe hacer. Y ese niño tiene una avidez, y un deseo de aprender, lo que su padre sabe hacer. Aún si su padre hace cosas en las cuales, la familia dice que bueno es mi esposo, o que bueno es mi padre. Todos lo admiran y quieren ser como su padre es, o como su madre es. Cuando en ellos ven virtudes. los niños desde pequeñitos, siempre aprenden de su padre, y de su madre. Y siempre quieren ser tal como son ellos. Más acuérdense que la virtud se hereda, Al igual el desacato, y la mentira. Pero también la verdad se hereda. Si les hablo esto es porque los niños, siempre desde pequeñitos van creciendo, según los pastores los guíen. Por el camino por donde ellos van, siempre van sus pequeñitos. Si van por un camino torcido, los niños también van, y crecen por ese camino torcido. Aunque hay muchos que han escuchado la voz del Maestro, la voz de Dios. Y por medio de algunos de mis hijos dicen.  > No conocía al Señor. Yo conocí en mi casa solamente desavenencia, odio, e ira. Malos entendidos, y críticas.   > Ellos abren los ojos, sabiendo que la mentira, y el pecado no era bueno. Y empiezan una vida de virtud. Empieza una nueva generación, pero una generación de santidad. Yo les digo, por los senderos oscuros, siempre entra un rayito de luz. Aquellos evangelizadores, los cuales hacen conocer la verdad en Cristo, y por Cristo, a sus hermanos.
Si se deciden a dejarlo todo por Mí, y os vienen, en verdad les digo, que ustedes en Mí, serán una luz que brilla. Que brilla en todo momento y brilla en el sendero, y en ese sendero, muchos ciegos van a decir.  > Esta luz me hace ver la verdad.  > Y os es la palabra, porque Yo el mismo Dios, a mis hijos les instruyo internamente. Les hablo por medio de las Sagradas Escrituras, que es la palabra viva. Yo siempre estoy buscando que mis hijos estén en la verdad, quiero que busquen, y encontrarán. Toquen y se les abrirá, pidan y se les dará. Yo quiero que siempre busquen, porque Yo estoy pronto para que encuentren.  El camino Santo, y  el camino de la verdad, que es Jesucristo, que siempre está con ustedes. Les beso, y les doy mi paz.
Los que cierran la puerta, son aquellos que tienen la fe, pero no la aprovechan. Le cerraron la puerta a la fe, y la fe se quedo fuera. Y ellos se quedaron vacíos, y en ese vacío, solamente están en una disposición a ellos mismos. Lo que ellos quieren, pero nunca aceptan en esa fe que Dios les había dado. Lo que el Señor quiere darles, y que ellos deberían de recibir. No reciben y están tan vacíos, y por el camino se encuentran al malvado, y les hace ver, lo que él quiere. Les dice  y ellos reciben. Porque encontró aquella  ovejita en la calle, débil, y endeble, casi sin vida.   El demonio siempre está presente, siempre. Acuérdense, siempre está vigilante, y en un descuido que se dan, dice, este se descuido. Por eso les he dicho manténganse vigilantes, despiertos, y orando. Porque el demonio está pronto para hacerles caer, en el abismo, una vez  que ustedes echen la fe, fuera.  Cuando no viene de Dios, acuérdense que hay dos caminos, el bueno y el malo.  Al no creer a Dios, y al no aceptar a Dios, ni los Sagrados Mandamientos, ni los Sacramentos, y al no orar. Son presa fácil para el mal, porque ustedes, no aceptan a su Señor, las cosas de su Señor, y no aceptan la palabra. Y viven como el hijo pródigo, cuando el Señor Dios, los viste de gracia santificante, y los  viste como reyes que son en el rey de reyes. Ellos visten harapos y comen mendrugos. Comen aquello que les sobra a los cerdos. Cuando ustedes acá, comen manjares. Escuchen, y no se aparten del camino, Yo soy Jesús, soy vuestro Dios. Yo soy el sendero, dichoso el que ha decidido dejarlo todo, y seguirme.
No es tiempo de que me vean, pero muy pronto me verán.
Ustedes saben que Yo soy la puerta,  estoy abierto. La puerta está abierta y todo el que quiere entrar, entra. Y todo aquel que quiere comer manjares divinos, entra. Todo aquel que escucha  mi llamado, es un invitado y entra. Dichosos los que vienen acompañados de aquellos que están enfermos, en estado tan grave. Que están muchos de ellos en esa enfermedad, a punto de ir al infierno. Más ustedes en Mí, son llamados, y vamos a quitarle de las garras, a mis hijos, y a vuestros hermanos. Mi Madre muy amada está con nosotros, ella nunca se aparta de su Hijo, y su Hijo muy amado con ella.  Todos nosotros. Ustedes conmigo, en Mí, no teman. Pero quiero que vivan en una vida santa, de obediencia, y sacramental. En un santo temor a vuestro Dios, y cuando ofendan a su hermano, pídanle perdón. Y si os les  ofenden, ustedes dirán.  > Al Señor lo ofendieron tanto y os intercedió por ellos, ante el Padre Celestial.   > En verdad les digo, que aquellos que les ofendieron, son víctimas. Los atrapo la oscuridad, pero ustedes por amor a Dios, y para pisarle la cabeza a la serpiente, le dirán.  Estaba equivocado, perdóname. Mira si tu me ofendiste, yo se que fue un momento de ira, o quizá de mal entendido. Pero perdóname.  > Así es como ustedes vencen, así es como en Cristo vencen. Porque por ustedes mismos nunca vencerían, y en Mí, son vencedores.  Aquel que se enoja y dice, me ofendió. El malvado dice.  > Haré de este, también que el haga lo que yo quiero. Pues ya me abrió la puerta, y yo lo he tomado en mí. Y lo tomaré como un medio para difamar, al que le ofendió. O al que él ha ofendido.  > El malvado siempre  está también en un diálogo, con todos aquellos espíritus pestilentes. Y se amontonan y dicen.  > Vayamos tras aquellas almas. Si, aquellas almas están llenas de luz, pero se descuidan. Cuando se descuiden vamos, y les haremos caer. Mira hay muchos que están de nuestra parte. Mira aún los que se llaman gobernantes del mundo están de nuestra parte.  cuantos están de nuestra parte, muchos, los que se dicen seguidores de Cristo. Vayamos y los tomaremos como un medio. Es más fácil que caigan por medio de alguien visible, que de nosotros que somos invisibles nos vayan hacer caso. Vamos.   > Siempre está el malvado haciendo todo lo que puede, para desviar a las almas del camino. Si les digo esto es para que ustedes estén despiertos, y si alguien les ofende, no sean partidarios del malvado. Si  les ofenden, antes bien, sonrían, humildes, vayan, y díganle. Perdóname.   Porque el que está enardecido, no va a entender razones, y si ustedes lo culparan,  el enemigo que está en ese momento presente. Más hará su obra, para hacerte caer a ti también. Y se enfurecerá más, y tratará de que caigan los dos.  Les hago saber, las intenciones del mal, del demonio, pues es su enemigo mortal. Yo les amo, Yo les aconsejo como un padre aconseja a su hijo. Para que siempre vaya creciendo. Hay algunos padres que quieren que sus hijos, crezcan espiritualmente. Pero son muy pocos, siempre buscan que los hijos crezcan según las cosas terrenas. Que sea un buen abogado, o un buen médico. Pero que pocos dicen, ojala que sea un buen sacerdote.  Ojala que tome el camino de Dios, que pocos son, los que impulsan a sus hijos, a la vida consagrada. Yo les hablo para que estén vigilantes, y en Mí no teman, soy vuestro Jesús.

Soy Dios Espíritu Santo, Padre, aquí están mis hijos tan amados, y tan queridos. Aquí están Padre, los que me diste. Pero son en Mí Padre, alégrate, que todas estas almas están en Mí. Oh Padre venimos ante Ti, Yo te los hago ver. Mira que hermosos son, te los hago ver en Mí mismo. Mírales en cada uno mi rostro, mírales Padre, como hijos de la luz que son. Padre, ellos han decidido dejar todo y seguirme, y están muy contentos. Padre, ellos han sido instruidos, ya no están en la ignorancia.  Saben que si por cañadas oscuras pasan, nada les harán todos aquellos que los acercan día y noche. Oh Padre, mira mis hijos, que hermosos son.  Mira se parecen a Ti Padre, porque Yo soy tu Hijo y todos ellos son tus hijos. Bendícelos Padre, mira que hermosos son, aquí están todos esos espíritus que están llenos de luz. Porque el Espíritu Santo que nosotros les hemos dado, como una ofrenda de amor, está en ellos.  
Alégrense, porque en Mí, son en mi Padre. Y mi Padre se alegra y dice. Oh Hijo que hermosos son, están trabajando, y trabajan en Ti, y Tú en ellos. Mira a cuantas almas están trayendo. El mensaje que nosotros os les damos, ellos  mismos lo están llevando a muchos. Somos en ellos, y por su medio, al llevar este mensaje, ya son portadores de voz. Porque muchos van hablar de nuestro mensaje, que es un mensaje de amor, de conversión, y de vida.
Ustedes que dicen.  > Señor porque yo sufro tanto. Mira tantos que se portan mal, y están gordos y chapeteados. Mira que casas tan hermosas tienen y yo Señor, que he decidido seguirte. Mira Señor, hasta enfermo.  Mira cuanta necesidad tengo, mira tanto que deseo y no lo tengo.   > Hijo amado, Yo te sonrío. No entiendes que todo lo que te está pasando, te hace un Cristo vivo aquí en la tierra. No sabes que esa enfermedad, quizá esa necesidad, o eso que tanto deseas. En Mí, es una ofrenda de amor. Yo no vine hacerles una ofrenda aquí en este mundo, ni que ustedes sean grandes,  de que tengan en abundancia, o una casa hermosa. No hijos amados, Yo fui y soy humilde. Yo soy Dios, y vine a traerles mi Reino y me anonadé por ustedes. Me hice esclavo, nací en un pesebre, estando todos en fiesta.  En una alegría grande, mi Madre y mi Padre humildes, con su niño, envolviéndolo en pañales. Ese niño fue creciendo en el amor con esos padres, carpintero mi Padre, y mi Madre una doncella muy hermosa, y hacendosa. Siempre tejiendo, y haciendo a mi Padre José, sus túnicas, le hacía sus capas. Siempre preparando los alimentos, con un amor, y cantándole a Yahvé mi Padre. Todo el tiempo le cantaba, tarareaba, y levantaba sus manos, mientras ella cocinaba. Y siempre le decía.  > Padre que hermoso eres, me deleito, y se goza el alma mía en Ti. Eres mi amor, mi Dios y  mi Padre. Y os Tú, me has dado a tu Hijo. Oh Padre, aquí está tu sierva, la última de todas. Padre mira, me das tanto en esta pobreza,  y me das tanta alegría,  que mira me das el regalo de ofrecerte un sacrificio. Un sacrificio de amor, en el cual yo quiero serte grata.  > Mi madre amada también enfermaba, igual que todos ustedes y decía.  > Oh Padre, gracias  por esta enfermedad. Porque se que tu le vas a dar salud a muchos. Porque yo te ofrezco mi enfermedad y mi dolor, aquí está. Oh Padre, si tu quieres dale salud a muchos. Oh Padre, muchos están enfermos de su espíritu, dales salud.  >  Y mi Padre todo el tiempo se embelezaba contemplando a su niña, y la abrazaba, la besaba y decía.  Hija si Tú supieras la grandeza que Yo te he dado, por ser tan humilde. Por darme gloria, alabanza y adoración en todo momento de tu vida. Aún en esos momentos que tu tienes sufrimiento, y humillación. Das la gloria y la alabanza.

Les digo esto para que tomen ejemplo de María, mi Madre tan amada, la Purísima, la Santísima, y la elegida. Pero saben que hoy todos son elegidos. Y la pureza, Yo el Señor se las he venido a dar, y purísimos los quiero en Mí. Si les digo esto es por lo que ustedes piensan.   > Por qué yo Señor. Por qué yo no estoy en una casa hermosa, y reluciente.  > Yo les amo y quiero que estén conformes en mi Divina voluntad,  siempre. Ganando su pan con el sudor de su frente, y digan como María, mi Hija muy amada.  > Bendito sea el trabajo, Oh Señor que le das a mi esposo amado José. Mira Señor es arduo, sus manitas se encallecieron Señor. Pero mira Tú le das ese trabajo, gracias Padre.   > Y elevaba sus manos saltando, y bailando para su Señor, tarareando decía.  > Gracias por el trabajo, por el sudor de mi esposo. Mira está ganando el pan, y el pan es sagrado. Porque Tú nos lo estás dando y por medio de este hijo tuyo, que Tu creaste para darnos el pan. El que a tu Hijo que Tu Señor quisiste que Yo fuera su Madre, bendito seas.  Mi hijito tuvo frío.
Soy vuestra Madre María Santísima, y tuvo mucho frío mi niño. Todos estábamos llenos de alegría, pero Yo sentía mi corazoncito partido por la mitad. Traspasado de dolor, mi niño tiene frío, José. Cubramos a nuestro niño, quítate tu capa rápido, que Yo ya me quiete el manto. Pero hace un frío, es el Hijo de Dios, y tiene frío. Rápido vienen los pastores, esos pastorcitos se postraron de rodillas, con sus bocas besando el piso. Aquí ha nacido un Niño Santo, decían  aquellos animalitos, creados por Dios. Se acercaban y daban calor a mi niño, y mi niño en ese momento les sonrió. Tanto a los animalitos como a los pastores. Y nosotros embelezados, José y Yo María Santísima, sonreímos con nuestro niño. Ya se calentó nuestro niño, ya sonríe, le daré de comer. El Altísimo me ha dado leche para su niño, que grande eres Señor. Yo te adoro, por la lechita que tu creaste para tu niño. Oh Padre amado, Quien soy yo. Soy tu pobre sierva y te has dignado darme leche para tu niño.  > Y se postraba,  tan humilde se postraba a los pies de su Señor. Dándole gloria y alabanza  por la leche que tenía para su niño.  Si les digo esto, es para que ustedes que son sus hijos, hagan lo que vuestra Madre. Pues ella está siempre con ustedes y se alegra tanto. La que ha recibido todo el poder, la que fue la Madre de Dios, quien con tanta alegría les recibió a cada uno de ustedes. Porque Cristo Jesús, cada día está en una ofrenda de amor, para todos ustedes, y dice. Madre aquí esta mi amor, cada uno. Y María Santísima le dice.  > Os Hijo, es tu amor y es mi amor. Porque es el mismo amor y ellos te aman con tu amor. Hijo cuanto deseo que todos seamos un mismo amor. Tu amor en mi amor y somos un mismo amor. Mira ellos te aman y te aman con el amor mismo que eres Tú. Fuera de Ti no hay amor, mira, ellos son en Ti. Hijo amado tan querido, ahora que estás en el Reino de los Cielos, Yo te abrazo. Y tengo la alegría de abrazarte y abrazar a cada uno de mis hijos en Ti, como Cuerpo Místico de Cristo.  Les beso, les traigo a mi regazo,  son mis niños, mis Jesusitos. Quizá digan, yo tengo tantos años. Pero son mis chiquitos, y les digo que quizá su carnita se arrugue, y sus cabellitos se pinten de blanco. Pero les digo, que será por un tiempo nada más, porque muy pronto serán separados el espíritu, del cuerpo, y ascenderán en mi Hijo muy amado. Y saben que el Espíritu está joven y que no envejece. Y el mismo espíritu que reciben cuando pequeñitos,  ese espíritu os lo cuidan, es un tesoro que Dios les da.  Saben que sus cuerpecitos pronto van a ser renovados. Sí, hijos amados, todo aquel que ha nacido,  todo morirá según la carne.  Morirá para tener después un cuerpo nuevo, un cuerpo joven, y un cuerpo resucitado. Como resucito el Cuerpo Santísimo de mi Hijo muy amado, igualmente van a tener esa resurrección. Pero es una resurrección divina, ya no van a vestir, y ya no van a comer. Pero allá estarán tan felices, en unos banquetes divinos. Para ustedes sería incomprensible, no entenderían que es el Reino de los Cielos, pero está muy próximo ese tiempo, en el que ustedes vendrán. Y Yo llena de alegría,  los voy a entregar, como Jesusitos chiquitos.  Así dirá el Padre.  > Que hermosos son tus hijos María.  Mira, son en mi Hijo y Yo solamente veo a mi Hijo en cada uno de mis muy amados.   > Alégrense,  el tiempo está muy próximo, pero también les digo que es lo que ofrecen cada día a mi Padre. A vuestro Padre,  nuestro Padre tan amado. Mi Hijo muy amado Cristo Jesús, en su Divina voluntad, quiso hacerles saber. Yo María Santísima, en adoración, en alabanza y en acción de gracias a mi Señor. En todo momento, dándole la gloria y la alabanza. Aún por uno de mis cabellos, y de mis pestañas, todo lo contemplaba como una maravilla, como un regalo de Dios. Una obra hecha de Dios vivo. Estaré en adoración a mi Padre, que es vuestro Padre. Aquellos que son perversos, el espíritu se hace perverso. Y después de esta vida, van a ser como fueron aquí, los malvados irán al lugar de castigo. Más los que escuchan la voz y la ponen en práctica, y dicen yo quiero ser como Cristo. Como se los dijo al principio mi Dios y mi Señor, el Dios de ustedes, mi Hijo amado. Les ha hecho saber en la vida Divina que os su Madre, en su Hijo Divino, quien me dio su Divinidad.  Yo vivía de su Divinidad y Él tomó mi cuerpo, haciéndose hombre, por gracia y obra suya misma. Yo les amo benditos sean todos. Soy vuestra Madre María Santísima.

 > Soy vuestro Dios Jesús, benditos todos. Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo, les  bendigo a todos, soy Espíritu Santo, soy Dios Padre Yahvé. Benditos sean los que se alegran y se embelezan, en saber de vuestra Madre. Lo virtuosa, y Santísima. Benditos sean los que escuchan, los  Mandatos que Yo les he dejado, la Ley Divina. Y en esta Ley Divina, vivirán en una santidad. Y os vivirán en santidad después de esta vida, en un tiempo eterno. En el cual no tendrán tiempo, el tiempo no se mide. El tiempo es eterno en el Reino de los Cielos, y muy pronto vendrán. Esfuércense, para Qué lugar van a ocupar. Digan, Estaré entre los campeones, me esforzaré. O me quedaré ocupando el último lugar, mediten hijos amados.
Esto que Yo les permito saber de mis ángeles. Estos ángeles descienden, y ascienden en todo momento.  Ellos vienen con ustedes, como sus hermanos que son, sus protectores, defensores, e intercesores. Pues ellos os aman, no con el  amor como ustedes, ellos os aman con el amor Divino de su Señor. Ellos aman mucho y estos ángeles del Señor, están siempre en mi Divina voluntad.  Les digo, hay muchos que llaman ángeles, ángeles que os les dicen el futuro, y que dicen les van a curar.  Hay ángeles caídos también y se cuentan en millares, por todas partes. Tengan cuidado, hay lugares donde son antesalas del infierno. Tengan cuidado, allí descienden ángeles pestilentes, oscuros, y malvados que buscan el que vayan. Para ellos entrar, y hacer su obra mala, así desviándoles del camino. Os les digo, mis ángeles, y mis santos, y toda mi Corte Celestial están siempre llenos de alegría. Y también intercediendo por todos ustedes, mi Iglesia Militante, y dicen. 
> Oh Señor misericordia, misericordia. Por todos aquellos que te ofenden, misericordia Señor. Misericordia, perdón por todos los que te agravían perdón Señor. Perdón por todos los que profanan el templo vivo que Tú creaste. El que está crismado, el cuerpo de los hombres. Perdón y misericordia, piedad para todo el pueblo tuyo, perdón Señor, perdón.   >  Hijos todos acá están intercediendo, todos ellos son amor y son misericordia. Porque todos están ya en una unificación con su Señor.  Ustedes tienen la alegría de recibir a Dios vivo en ustedes, y me quedo en ustedes. La presencia de quien tanto les ama permanece en ustedes. Si dicen amarme, quiero que en verdad me tengan en ustedes, con un corazón sencillo, y afable. Siempre alegres de que Dios está en ustedes. El Dios que es vida, les da vida. Si no estoy en ustedes, No van a tener vida. Fuera de Mí, no hay vida, estén todos en comunión  en su Señor, y su Señor con ustedes. Este grupo de oración Yo quise que se llamará, Jesús Eucaristía. Y cuando deseo que mi pueblo muy amado,  formen un solo Cuerpo, el Cuerpo Místico de Cristo. Y todos, como Sagrarios vivos de Dios, en todos esté un mismo Espíritu, el Espíritu Santo.  Busquen siempre el ser como Cristo, y Yo Dios mismo soy servidor de mis hijos. Pues vine a servirles y estoy con ustedes, y Yo mismo en ustedes, me hago servidor suyo. Y os en ustedes a los demás, por eso es la santidad, el que ustedes en Cristo son servidores. Pues están sirviendo en el mismo Jesús, y Cristo en ustedes mismos se hace servidor de sus hermanos.
Desciendo a mis muy amados, Yo desciendo para que quieran quedarse en Mí. Desciendo para que ustedes me entreguen la oscuridad que haya en ustedes. Porque Yo quiero que renuncien a todo aquello que es apego en ustedes. Lo que hasta hoy ha sido su Dios para ustedes, aún su misma persona.  Cuando es prioridad ya están haciendo de su persona, y no deben de dar prioridad a nada ni a nadie, solamente a vuestro Dios. Y todo lo que hicieran en su persona, en su familia, y para su familia, todo digan.  > Señor, es para ti, os atiendo mi esposa. Pero en ella que estoy atendiendo, Yo Señor te atiendo a Ti. Y os quiero Señor que en la persona de mi esposa Tú recibas las atenciones como una ofrenda de amor, en lo que Yo estoy haciendo, por cada uno de mis hijos.  Que siempre sea una ofrenda.  Me baño Señor, y yo en tu Divina persona, quiero ofrecerte este baño de amor. Sí Señor, te alabo y te bendigo por el agua que Tú me das para bañarme. Bendito seas, yo te adoro, recibe la ofrenda de mi baño. Peino mis cabellos,  sabes que esta ofrenda de amor y quiero que Tú mi Señor amado, en mí, hagas como que te estoy peinando a Ti. Y peino con amor los cabellos que Tú me has dado, en tu amor. Porque por amor yo peino mi cabeza  que yo se que Tú, mi Señor estás en Mí. Recibe Oh Señor esta ofrenda.   > Ofrenden. María Santísima ofrendaba cada cosa, y en todo momento era una ofrenda de amor, para su Padre. Y su Padre se embelezaba.  No hagan de cosa alguna prioridad, no hagan de cosa alguna su Dios. Porque podrían hacer de cada cosa un ídolo. Yo les digo, benditos hijos, Yo el Señor les amo a todos. Ustedes son únicos para Mí, les beso y les traigo a mi regazo. Todos son mis hijos, hoy les digo a cada uno. Todo tuyo, soy tu Dios Yahvé, mi Espíritu en Ti. 
No los quiero dispersos, muy pronto dejaran este mundo. Yo quiero que asciendan en Mí, y que mi Madre muy amada con gran orgullo, diga. Aquí están mis hijos. Y también les digo, mi Madre es una Madre de amor.  Que al ver sus lágrimas implorando, e intercediendo por ustedes diciendo.  > Sálvalo  Hijo, sálvalo, mira mis lágrimas. Hijo me darás este dolor, toma mi dolor. Yo no quiero que mi hijo se pierda.  > Yo a mi Madre, no le niego nada de lo que me pide. Yo permito que ella entre, con las  almas, y esas almas que dicen.  > Madre mía protégeme, y ayúdame.  Intercede por mí, dile a tu Hijo amado Jesús, que si yo  os ofendí tanto, Me perdone. Dile que estoy arrepentido, os habla Madre mía.   > Y os María Santísima, llena de alegría dice.  > Hijo Tú lo escuchaste todo, el aún no te está  viendo. Está en un lecho de muerte, pronto se va a separar su espíritu del cuerpo. Hijo, por favor tómalo en Ti. No vayas a dejar que mi hijo se pierda. Acuérdate que Tú ya lo redimiste, y Tú lo has dicho. Si hizo algo, no sabía lo que hacía.   > Mi Madre siempre se sale con la suya, siempre me gana toda esa gracia para mis hijos.  Mi Madre es vuestra Madre, y Yo veo a mi Madre sufrir por sus hijos, y Yo accedo a lo que mi Madre me pide, porque le amo y les amo.

El amor les va haciendo crecer en santidad, y el amor les hace desear siempre, y tener hambre de las cosas  sagradas. Estén siempre en el amor, porque el mismo amor les da hambre y sed de Mí, que soy el Amor, Jesús.
Mi Dulcísimo Corazón es morada vuestra, vengan todos, sumérjanse en mi amor. Vengan y os  de mi amor vivan, reciban esa llama de amor que solamente de Cristo les viene, el Espíritu Santo. Yo doy a mis hijos mi Espíritu, una donación de amor. Es el Don de amor del Padre y del Hijo. Alégrate Iglesia Santa, y peregrina, alégrate en tu Señor Jesús, y alégrate de que Tú peregrines en el Dios vivo. Quien se queda con ustedes como pan de todos ustedes, peregrinos son. Y Yo soy pan del peregrino, pan del muy amado. Y Soy bebida de vida. Yo doy de beber, para que en Mí,  y Yo en ustedes. Es este peregrinar, siempre en el pan, en el cual Yo soy todo, con mi Cuerpo, mi Sangre, mi Alma y mi Divinidad en ustedes.
Mírame en ti mismo, Yo estoy en comunión contigo. Estamos en común unión, Yo en ti y tu en Mí. Acuérdate que Yo te dije que mi Padre te llama, os mi Jesucito. Y mi Madre te llama, mi Jesucito. Porque mi Padre me ve en ti, mi Madre me ve en ti. Mi Madre siempre les contempla y ve a su Jesús, a su niño. Así pues, ámense todos como Cristos vivos. ámense todos viéndome a Mí, los unos a los otros, aún en que para ustedes es insignificante, y aún en aquel que ven en la calle sucio. Para muchos hasta repugnante, quiero que ustedes digan, allí va mi Jesús. Y que harán con su Jesús.  Le voltearán la cara, les digo mediten.
 Les  doy una abundancia divina, y esa abundancia que les doy, es la palabra. Es el conocimiento entre la verdad y la mentira, y les he hecho conocer las intenciones del malvado satanás. Y también les he hecho conocer mi amor y mi misericordia, y les he hecho saber que Yo me doy, y quiero ser en ustedes una ofrenda. Siempre quiero que me reciban como esa ofrenda de amor. Quiero ser en ti, llévame en ti, para que  tu Dios de vida, te de vida. Quiero ser en ti, déjame  quedarme en ti. Aunque tu me ames con tu amor tan pequeño, dame tu amor tan pequeño, para que Yo te de mi amor infinito, todo amor es vida.
Tomo de mi Madre tan querida toda ofrenda. En verdad, si a ustedes se les olvida ofrecerme uno solo de sus respiros, a mi Madre Santísima no se le olvida. Y me está ofreciendo cada respiro, cada paso,  cada mirada, cada obra, cada movimiento de sus cabellos, y cada latido de su corazón. Misma mi Madre me ofrece su cansancio,  su trabajo, y su oración. Mi Madre muy amada, me da su ofrenda amor, cuando ustedes me reciben en el Sacramento de la Santa Comunión. Todo es ofrecido y nada queda sin mérito. Mi Madre amada entrega a sus hijos cada día, y dice. > Hijo aquí está la ofrenda de amor, ellos me han pedido ofrecerte todas sus obras.  Toda ofrenda ellos me la han pedido, son mis hijos, y Yo como su Madre, quiero que ellos crezcan en santidad, y en amor, y llenos de gracia Divina. Yo te ofrezco Hijo, en el nombre de cada uno de mis hijos, en todo momento  toda ofrenda. Y en el último día  mirarán esas ofrendas que fueron tan hermosas, y gratas para Dios. Porque ninguna quedo sin mérito, todo mérito recibió. Y ustedes en una ofrenda diaria, el Señor dice.  > Madre, Tú me das diario como ofrenda de amor, al que Yo te confié y Yo te digo. Oh Madre, mi corazón está abierto, morada sea pues de este hijo, que te entregué en mi amantísimo corazón. Les digo esto para que vayan creciendo cada día en virtud, en santidad, y en obras en Cristo Jesús. En este Jesús que tanto les ama y que ustedes me ofrecen todo, por medio de mi Madre amada. Benditos sean por la  fe que os tienen. Yo les doy esta fe que ustedes no comprarían, ni recibirían de nada, ni de nadie. Es una ofrenda de amor.
 Digan como niños.  > Oh Señor Jesús, en vuestro nombre, yo levanto este rosario. Pero como Tú eres en mí,  yo lo levanto con tu misma mano. Tú en mi y yo en Ti. Oh Señor, con mi Madre amada, quiero Señor Dios Todopoderoso, que este rosario quede enlazado, en el santo rosario de mi Madre tan querida, vuestra Madre. La que te llevo en su vientre Santísimo, durante esos nueve meses. Señor Dios Todopoderoso, nos has hecho hijos suyos, pues Oh Señor Dios, queremos que siempre el rosario de nuestra Madre, en tu Divino querer, por el amor y misericordia que os  tienes a vuestra Madre Santísima, y a nosotros, nos concedas que el  rosario de María Santísima, nuestra Madre, esté siempre enlazado en este rosario. En el cual es visible, pero el rosario de María Santísima para nosotros es invisible en este momento, pues sea visible siempre Señor, como luz que es. Señor Dios para que os disipe las tinieblas en mi hogar. > Y en mí llevándolo  con  devoción y con fe, y rezando con amor el santo rosario. Y así rezando el rosario, con mi familia, dándole  así la gloria, la alabanza y la adoración. En nuestra Madre Santísima, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo en cada meditación. En cada adoración, y en cada misterio del santo rosario de cada día. Desde el anuncio del arcángel, hasta el momento en que el Señor Dios Todopoderoso fue entregado a María Santísima en sus brazos, bajado de la cruz. Así pues hijos  con fe pidan y reciban.
Mis santos se alegran, es la comunión de los Santos. Se alegran en su Señor, y os vienen y os dicen.  > Señor bendito seas, mira que alegría, un día nosotros fuimos peregrinos. Oh Señor, Tú también fuiste peregrino, como Dios y hombre, Señor. Pero tu llegaste en el peregrinar por amor a todos con una cruz, y redimiste a todos. Mira Señor  redimida yo, alcancé la corona de la santidad dada de Ti, para mi. Por el amor que nos tienes, ahora aquí están mis hermanos, esperando esa corona. Esa corona de santidad, todos ustedes hermanos, busquen siempre ser santos. Como aquel que se esfuerza tanto por llegar a ser grande, esfuércense por llegar a ser grandes en la grandeza de Cristo, en el Reino de los Cielos, intercedo por ustedes,  soy vuestra hermana Rosa de Lima.  La  que me hizo santa el Santo de los Santos, Jesús.
> El precio que Yo pague por ustedes, es un precio de amor.  La redención para ustedes, ganado está el Reino. Allí está la puerta, benditos sean todos que en Cristo, buscan siempre dar la gloria y la alabanza, al Dios vivo y verdadero. Quien los redimió.
San José  Sánchez del Río aquí está, él sufrió por amor, y os por amor Yo el Señor, le doy tanto mérito. Al que por amor a su Señor, derrama su sangre, que en verdad les digo, que quedo esa sangre. Y esa sangre en Cristo mismo, es un semillero de santos. Porque Yo soy Dios y soy bueno.
Les doy mi amantísimo corazón, en el corazón de María mi Madre, está mi corazón. Y Yo tomo el corazón de mi Madre amada para entregárselos con amor. Tienen una Madre y un Padre, Cristo es vuestro Dios y Señor, vuestro hermano, y amigo, y también vuestro Dios Redentor.


Les amo.